Terapia psicológica
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
sochpscl@entelchile.net
ISSN (Versión impresa): 0716-6184
CHILE
2007
Claudia Calquín Donoso / Anny Chávez Cerda
PERFI L PSICOSOCIAL DE LA POBLACIÓN USUARIA DEL PROGRAMA DE
ATENCIÓN Y PREVENCIÓN DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR DURANTE EL AÑO
2006 EN LO ESPEJO, REGIÓN METROPOLITANA DE SANTIAGO, CHILE
Terapia psicológica,
junio, año/vol. 25, número 001
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
Santiago, Chile
pp. 87-93
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Universidad Autónoma del Estado de México
http://redalyc.uaemex.mx
Perfi l Psicosocial de la Población Usuaria del Programa de Atención
y Prevención de Violencia Intrafamiliar durante el Año 2006 en Lo
Espejo, Región Metropolitana de Santiago, Chile
Psychosocial Profi le Of Family Violence Attention And Prevention Program Users During
Year 2006 In Lo Espejo, Region Metropolitana de Santiago, Chile
Claudia Calquín Donoso
Universidad de Santiago de Chile, USACH
Programa de Atención y Prevención en Violencia Intra Familiar, Lo Espejo, Chile
As. Anny Chávez Cerda
Programa de Atención y Prevención en VIF, Lo Espejo, Chile
(Rec: 05 de Abril 2007 Acep: 16 de Mayo 2007)
Resumen
Se presentan los resultados de un estudio descriptivo cuyo objetivo fue el levantamiento de un perfi l psicosocial
y problemáticas asociadas de las usuarias atendidas por el programa municipal de Atención y Prevención de
la Violencia Intrafamiliar (VIF) de la comuna de Lo Espejo, durante el año 2006. Como resultado se destaca
que la mayoría de las personas que viven VIF y acceden al programa, corresponden a mujeres victimas de
violencia física (que en un porcentaje importante se acompaña de uso de armas), jóvenes, dueñas de casa
cuyo nivel de escolaridad no alcanza primer ciclo de la enseñanza media. Se concluye que el deterioro e
impacto que genera la VIF en la salud mental así como en la calidad de vida de la población requiere de una
intervención específi ca multidimensional e interdisciplinaria y que sea capaz de superar las fronteras entre
intervención social e intervención clínica.
Palabras Clave: Violencia intrafamiliar, género, salud mental, programa de atención.
Abstract
The results of a descritptive study with the objective of uprising a psychosocial profi le and problems as-
sociated with the users attended at a municipal program of attention and prevention of family violence in
Lo Espejo, during year 2006, are presented. Its results indicate that most of the people that live through
family violence and come into the program are women, victims of physical violence (with a high percentage
intimidated with weapons).
They are young, home owners with low educational level. It is concluded that
the deterioration and impact that generates family violence in the mental health of people, needs a specifi c
multidimensional and interdisciplinary intervention that must be able of going beyond the social and clinical
intervention boundaries.
Key Words: Family violence, gender, mental health, program attention
Introducción
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha
defi nido la violencia intrafamiliar, de aquí en adelante
VIF, como “toda acción u omisión cometida por algún
miembro de la familia en relación de poder, sin importar
el espacio físico donde ocurra, que perjudique el bienestar,
la integridad física, psicológica o la libertad y el derecho
al pleno desarrollo de otro miembro de la familia" (OPS;
2001:17). La VIF puede manifestarse como violencia
psicológica (insultos, amenazas, ofensas), física (golpes,
patadas, empujones, ataque con armas, etc.) sexual
(violación, abuso sexual, control de anticonceptivos, etc.)
y económica (chantaje económico) (ONU, 1995).
Se ha señalado que la violencia intrafamiliar puede
darse entre dos o más miembros del sistema familiar y
de manera unívoca o multidireccional. Sin embargo, los
estudios existentes al respecto, tanto en nuestro país como
internacionalmente (OPS, 1998; Sernam, 2001, UNICEF,
2005), muestran que el ejercicio de la violencia se ordena
de modo tal que aparecen como mayoritariamente afectados
aquellos miembros de la familia que, casi universalmente,
ocupan un lugar inferior en la jerarquía interna: mujeres,
niños/as y ancianos/as.
* Correspondencia a: E-mail: claudiacalquin@yahoo.es
TERAPIA PSICOLÓGICA
2007, Vol. 25, Nº 1, 87–93
Copyright 2007 by Sociedad Chilena de Psicología Clínica
ISSN 0716-6184 (impresa) · ISSN 0718-4808 (en línea)
En la actualidad, la violencia intrafamiliar es uno de
los mayores problemas de salud pública y de derechos hu-
manos
1
en muchas sociedades. En Chile esta situación se
expresa concretamente en que en la mayoría de los hogares
se ejerce algún tipo de violencia entre cónyuges o hacia los
hijos/as y que son toleradas por la sociedad y la cultura, ya
sea como método de educación o de relación normal entre
la familia
2
.
Desde esta realidad es que a partir del año 2005 co-
mienza a ejecutarse en la comuna de Lo Espejo, Región
Metropolitana de Santiago, Chile, un proyecto de inter-
vención psicosocial dirigido a prevenir la ocurrencia de la
violencia intrafamiliar en la comuna, así como a generar
una alternativa de atención psicosocial a las víctimas adultas
de esta forma de violencia, proyecto que tiene por título:
Creando Alternativas de Prevención y Atención de VIF a
través de Redes Comunitarias en Lo Espejo
3
.
El objetivo de este artículo es presentar las característi-
cas y necesidades psicosociales de los usuarios/as adultos/as
del programa durante el periodo junio-diciembre del año
2006, y las limitaciones que el contexto local presenta para
el abordaje de la VIF. Junto a ello, este trabajo es un esfuerzo
colectivo de re. exión multidisciplinaria y encuentro entre el
trabajo social y la psicología, que esperamos sea un aporte
a los profesionales que han hecho de la violencia su objeto
de estudio y de intervención.
Antecedentes Conceptuales que Fundamentan el
Programa
De las múltiples alternativas de intervención existentes,
el modelo que fundamenta el programa es el denominado
modelo ecológico adaptado por Jorge Corsi (s/f).
Este enfoque, inspirado en la Teoría General de Siste-
mas, postula que la realidad familiar, la realidad social y
la cultura pueden entenderse organizadas como un todo
articulado, como un sistema compuesto por diferentes
subsistemas que se articulan entre sí de manera recíproca,
dinámica y permanente (Corsi, s/f).
En un sistema cada una de sus partes está relacionada
de tal modo con las otras que una alteración en una de ellas
provoca un cambio en todas las demás, es decir, en todo
el sistema; situación conocida como la recursividad de los
sistemas. Por lo que este concepto nos indica que un sistema
1
En la Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre Derechos Hu-
ma nos, celebrada en Vie na en 1993 se re conoció por primera vez e n
la historia a la violencia intrafamiliar contra las mujeres como una
violación de sus derechos humanos.
2
Según Sernam (2001) el 50,3% de la s muje re s chilenas encue sta das
ha vivido una situación de violenc ia; por otro lado según la UNICEF
(2005) el 75,3% de los niños/as chilenos/as encuestados señala recibir
algún tipo de maltrato.
3
Proyecto Ejecutado por la Dirección de Desarrollo Comunitario de la
Municipalidad de Lo Espejo y fi n an ciad o p or la Div isió n d e Seg u r idad
Ciudadana del Minister io del Inte rior.
es por un lado parte de sistemas más amplios; y por otro,
puede estar compuesto de sistemas menores. Es decir, es
la propiedad de algo que puede repetirse indefi nidamente
dentro de sí mismo (Corsi, s/f).
Comprender el fenómeno de la violencia en el
espacio familiar desde la perspectiva ecológica, requiere
considerar la relación de los distintos contextos o sistemas
y subsistemas en que se desarrollan las personas que viven
la situación de violencia.
Los diversos contextos a los que alude el modelo ecológi-
co son el macrosistema, el exosistema y el microsistema. La
relación entre estos sistemas permite comprender cómo se
vincula el abuso familiar con los contextos socioculturales
del abuso, al identifi car niveles de sistemas y describir la
interacción entre la cultura, las instituciones y organizacio-
nes sociales, la historia individual y las dinámicas subjetivas
de las personas, respectivamente (Corsi, s/f).
Complementariamente al modelo ecológico, y acorde
al desarrollo y profundización de los estudios de género en
los últimos años, consideramos relevante la incorporación
de la categoría de género y los factores contextuales que
mantienen la situación de discriminación de la mujer en la
familia. Siguiendo los planteamientos de Lamas (2000), el
género es considerado como la construcción cultural de los
sexos, defi nición que supone su carácter dinámico, relativo
a cada sistema cultural y/o social y fundamentalmente rela-
cional, en la medida en que el género es una forma primaria
de relaciones de poder. Siendo las relaciones entre hombres
y mujeres una de las tensiones más importantes en torno a
las cuales se produce y organiza la cultura (Pérez, 1994).
De ahí que el género se construye, en todas las esferas
de la vida social, abarcando desde los mitos y símbolos
culturales, a los discursos sociales, a las instituciones y
las identidades colectivas e individuales (Scott, 1986 en
Lamas, 2002).
En ese sentido, incorporar la categoría de género al
análisis e intervención de la violencia intrafamiliar y sobre
todo desde un modelo ecológico, supone conceptuar que las
relaciones de género en nuestra sociedad no sólo se basan
en una distribución desigual del poder (relaciones defi nidas
como asimétricas), sino que son parte constitutiva de la
construcción social de la subjetividad femenina y mascu-
lina. Distinción que por lo demás permite que los hombres
aparezcan estadísticamente como principalmente agresores
y las mujeres, como principalmente víctimas.
Desde la mirada de género la violencia en la familia
devela un fenómeno estructural inherente a la hegemonía
patriarcal, que debe analizarse en relación directa con las
estructuras sociales y representaciones colectivas que con-
tinuamente son producidas y reproducidas como normales.
Entre éstas podemos señalar la violencia considerada como
un hecho de la vida privada, normal dentro de las dinámicas
familiares y por tanto legítima; el hecho de que las perso-
nas que viven una relación de violencia (principalmente
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CLAUDIA CALQUÍN DONOSO / AS. ANNY CHÁVEZ CERDA
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 87–93
las mujeres) suelan responsabilizarse a sí mismas de ser
las provocadoras de los actos violentos, percepción que
es ampliamente reforzada por los mitos y actitudes de la
sociedad; la percepción de las afectadas de la insufi ciencia
de las repuestas sociales para resolver sus problemas, entre
otras (OPS, 1998).
La Comuna en donde se inserta el Programa de
Atención y Prevención en VIF
Lo Espejo es una comuna situada al sur poniente de la
Región Metropolitana, en la Provincia de Santiago de Chile.
Tiene una superfi cie de 8 kilómetros cuadrados aproxima-
dos. Limita al norte con el Callejón Ovalle, al este con la
Avenida José Joaquín Prieto Vial, al poniente con la Calle
Cerrillos y al sur con el Camino Lo Sierra.
De acuerdo al Censo 2002 (INE, 2002) en Lo Espejo
habitan 112.800 personas, de las cuales 55.478 correspon-
den a hombres y 57.322 a mujeres. Su escaso tamaño la
hacen una de las comunas más densamente pobladas de la
Región, aun cuando la tasa de población presenta un claro
decremento respecto del censo anterior (8.000 habitantes
aproximadamente). En cuanto al aspecto habitacional, las
viviendas de la comuna en un amplio margen corresponden
a viviendas sociales, en su mayoría con una antigüedad en-
tre 30 y 40 años, las cuales constituyen el tronco histórico
comunal. En menor proporción existen conjuntos habitacio-
nales construidos en años posteriores, principalmente edi-
fi cios de departamentos. A la fecha hay dos asentamientos
precarios de importancia: Luxemburgo, situado al interior
de la antigua Estación de Ferrocarriles, con 34 familias y
una muy alta vulnerabilidad social y el Campamento Vista
Alegre, a un costado de la Carretera General Velásquez,
que alberga alrededor de 282 familias y constituye el nudo
de mayor carencia en este plano.
La Encuesta CASEN 2003 (MIDEPLAN, 2003) ex-
presa que Lo Espejo alcanza en este período un índice
de pobreza de un 17,8% del cual un 1,1 corresponde a
indigentes. Respecto de los ingresos, refi ere que el monto
promedio es de $346.044 en tanto que el de la Región es
de $718.961, vale decir se ubica levemente bajo el 50% del
mismo. Por su parte los subsidios monetarios casi duplican
los regionales, por cuanto el promedio local es de $6.433
y el regional de $3.724. El analfabetismo alcanza al 5%
contra un 2,2% regional. Los años de estudio en promedio
son de 8,9 versus 11 regionales. Un 79,9% de la población
depende de la atención de salud pública, vale decir alrededor
de 90.000 personas.
Método
El procedimiento efectuado consistió en la selección
de una muestra aleatoria simple de 75 fi chas de atención
correspondientes al periodo Junio-Diciembre del 2006,
todos habitantes de la comuna de Lo Espejo, de ambos
sexos y mayores de 18 años. A continuación se procedió a
elaborar una base de datos con los casos seleccionados en
programa estadístico SSPS para Windows XP, incorporando
las siguientes variables:
• Sexo
• Edad
• Ocupación
• Presencia de Discapacidad
• Lugar de Residencia
• Nivel Educativo
• Tipo de Violencia declarada
• Relación con el agresor/a
• Fuente de Derivación
• Mes de Ingreso
• Tipo de Intervención Actual
Luego de ello se aplicó el análisis descriptivo, especí-
fi camente análisis de frecuencias, contenido en el mismo
programa computacional. Para la presentación de los resul-
tados en este artículo se excluyeron las categorías Lugar de
Residencia, Presencia de Discapacidad y Mes de Ingreso,
por ser categorías si bien relevantes para la ejecución del
proyecto no así para el levantamiento de un perfi l psicoso-
cial dirigido a otros estudiosos y/o profesionales.
Resultados
1. Sexo
Tabla 1
Fre cuenc ia Porc entaje Porce nt aje
Ac umulado
M ujer
67
89, 3
89, 3
Hombre
8
10,7
100,0
To t al
75
10 0 , 0
Como se observa en la Tabla 1 el mayor porcentaje de
consultantes corresponde al sexo femenino, del 100% de
los casos sólo el 11% corresponde a hombres.
89
PERFIL PSICOSOCIAL DE LA POBLACIÓN USUARIA DEL PROGRAMA DE ATENCIÓN Y PREVENCIÓN DE VIOLENCIA
INTRAFAMILIAR DURANTE EL AÑO 2006 EN LO ESPEJO, REGIÓN METROPOLITANA DE SANTIAGO, CHILE
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 87–93
2. Edad
Tabla 2
Edad Frecuencia Porcentaje Porc entaje
Acumulado
18 -2 0
9
17, 3
17,3
21-30
15
20,0
37,3
31- 4 0
18
2 4 ,0
61 ,3
41-50
19
25, 3
86,7
51- 60
5
6,7
93,3
60 +
5
6,7
100,0
To t al
75
1 0 0 ,0
En relación a la categoría edad el mayor porcentaje
(25,3%) corresponde al grupo ubicado en el tramo de edad
de los 41-50 años, siguiendo el porcentaje (24%) similar en
el tramo de 21-30 años. Importante de destacar es el número
de casos ubicado entre los 18 y 20 años, que asciende a un
17,3%, que da cuenta de un inicio temprano del ciclo de
violencia. (Tabla 2)
3. Ocupación
Tabla 3
Frec uencia Porce ntaje Porce nt aje
Ac umulado
Dueña de casa
32
42 ,7
42,7
Ejerce un ofi cio 24
32,0
74,7
Comerciante
6
8,0
82,7
Asesora del
Hogar
19
14,2
96,9
Pen sionado/a
5
3,7
100
To t al
75 10 0 ,0
Como se observa en la Tabla 3 el mayor porcentaje con
relación a la ocupación corresponde a la categoría Dueña
de Casa (42%) para seguir con Ejerce un Ofi cio (24%);
no menos signifi cativo es el porcentaje correspondiente a
Asesora del Hogar (14,2%).
4. Nivel Educacional
Tabla 4
Frec uencia Porce ntaje Porcenta je
acumulado
Básica
completa
19
25,3
25,3
Básica
incompleta
26
34,7
60,0
Media
completa
20
26,7
86,7
Media
incompleta
9
12,0
98,7
Técnicos
1
1,3
100,0
To t al
75
10 0 ,0
El mayor porcentaje de consultantes presenta nivel edu-
cacional Básico Incompleto (34,7%) y otro importante por-
centaje corresponde a Básica completa (25,35). En términos
de porcentaje acumulado se observa que el 60% de las/os
usuarias/os sólo cursó estudios de Educación Básica.
5. Tipo de violencia
Tabla 5
Frecue ncia Porcent aje Porcentaje
Acu mula do
Física
30
40,0
40,0
Física con u so
de armas
7
9,3
49,3
Sexu al
11
14,7
6 4,0
Psicológica
26
34,7
98,7
Patri mon ial
1
1,3
10 0,0
To t al
75
1 0 0 ,0
En relación al tipo de violencia (ver Tabla 5) que las
consultantes declaran en la primera entrevista el mayor
porcentaje señala la Violencia Física (40%), siguiéndole
Violencia Psicológica (34%); importante es el porcentaje
declarado de Violencia Física con Uso de Armas (9,3%).
90
CLAUDIA CALQUÍN DONOSO / AS. ANNY CHÁVEZ CERDA
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 87–93
6. Relación Con Agresor
Tabla 6
Fre cuencia Porc entaje Porce ntaje
acumulado
Esposo
42
56,0
56,0
Conviviente
14
18,7
74,7
Padre
3
4,0
78,7
Mad re
5
6,7
85,3
Hijo/a
2
2,7
88,0
Otros
9
12,0
100,0
To t al
7 5
10 0 ,0
Más de la mitad de las usuarias declaran que el agresor
corresponde a la categoría Esposo (56%), seguido de Con-
viviente (18,7%). Como se observa en la Tabla 6 ambos
porcentajes acumulados corresponden a 74,7%, por lo que
el principal agente de violencia corresponde a la Pareja.
7. Tipo De Demanda
Tabla 7
Frec uencia Porce nt aje Porcent aje
acumulado
Espontáne a
27
36,0
36,0
Depto. Social
15
20,0
56,0
Corporación
de Asistencia
Judicial
1
1,3
57,3
Casa de la Mujer 2
2,7
60,0
Cons ultor ios
11
14,7
74,7
Dirección de
Desarrollo
Comunitario
4
5,3
80
Concejal
2
2,7
82,7
Carabi neros
1
1,3
84
Otros
12
16
100,0
To t al
75
10 0 ,0
La principal forma de demanda corresponde a Espon-
tánea (36%) y derivación del Departamento Social (20%),
otro lugar importante de derivación lo constituyen los
Consultorios con 14,7%. (Tabla 7)
8. Intervención Actual
Tabla 8
Frec uencia Porce ntaje Porcentaje
acumulado
Reparación
45
60,0
60,0
O rientación
3
4,0
64,0
Orientación
Social
3
4,0
68,0
Orientación
Legal
6
8,0
76,0
Eva lu ación/
Diagnóst ico
18
24,0
10 0,0
To t al
75
10 0 ,0
Como se observa en la Tabla 8 el 60% de las consul-
tantes se encuentra en proceso de reparación y un 24,0% en
proceso de Evaluación /Diagnóstico. Así mismo se observa
que un 16% se ha acercado al programa a pedir un tipo de
orientación.
A partir del análisis de frecuencias se puede señalar que
el mayor porcentaje de usuarias del proyecto en su línea
de atención a víctimas corresponden a mujeres entre 30 y
50 años, cuya principal ocupación es dueña de casa. En
relación a los casos de hombres estos sólo se relacionan a
adultos mayores.
Así mismo, un porcentaje importante declara ejercer
un ofi cio que si bien aparece como categoría gruesa, el
análisis de las fi chas permite señalar que este ofi cio se
relaciona a algún trabajo de tipo informal (cuidadora de
autos, vendedoras de helados) o a alguna actividad que se
realiza en la casa, como costuras, preparación y venta de
alimentos (pan, empanadas, etc.) entre otras actividades
similares. De igual forma las mujeres que se dedican a la
labor de asesoras del hogar son un porcentaje igualmente
signifi cativo, lo que da cuenta de las escasas alternativas
laborales a las que las mujeres consultantes acceden.
Otro indicador socioeconómico analizado y en estrecha
relación con el anterior, es el nivel educativo. La mayoría
de las consultantes no ha terminado la enseñanza básica
y si se suma a los casos que sí la han fi nalizado, da como
resultado que más de la mitad de las usuarias/os del pro-
grama no poseen estudios de enseñanza media y sólo un
caso presenta estudios técnicos superiores. Esto confi rma
estudios a nivel nacional (SERNAM, 2002) que afi rman que
la única variable que permite predecir la presencia de VIF
es el nivel educacional, siendo inversamente proporcional
nivel educacional y VIF.
El análisis de la categoría tipo de demanda describe
que la mayoría de los casos son por demanda espontánea a
lo que sigue un importante número de casos provenientes
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PERFIL PSICOSOCIAL DE LA POBLACIÓN USUARIA DEL PROGRAMA DE ATENCIÓN Y PREVENCIÓN DE VIOLENCIA
INTRAFAMILIAR DURANTE EL AÑO 2006 EN LO ESPEJO, REGIÓN METROPOLITANA DE SANTIAGO, CHILE
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 87–93
del departamento social municipal y consultorios (princi-
palmente programa de salud mental
4
).
Por lo que se deriva
la relación entre violencia intrafamiliar y necesidades
sociales y de salud principalmente, asociados al deterioro
de la calidad de vida que genera en las mujeres adultas este
tipo de violencia.
Esta categoría puede ser asociada a lo que ha sido en
llamar la Ruta Crítica de las Mujeres víctimas de VIF, con-
cepto formulado por investigadoras de la OPS (OPS, 1998)
para dar cuenta del complejo recorrido por las distintas
instituciones que realizan estas mujeres al momento de
iniciar la búsqueda de ayuda, y que señala a los Servicios
Sociales como una de las principales instancias en donde
se inicia el recorrido señalado.
Así mismo, el análisis socio–demográfico indica
un perfil de precariedad, ausencia de herramientas
educacionales y socio–laborales, deterioro de la salud
mental (principalmente asociado a trastorno depresivo) que
sugiere la necesidad de una intervención multidimensional
e interdisciplinaria dirigida a alcanzar por un lado la
independencia y autonomía respecto al agresor y las familias
de origen y por otro, la reparación de los daños a nivel
psicológico que se traducen en una sintomatología ligada
a los trastornos de orden psicológico más comunes en la
sociedad chilena: depresión y trastornos ansiosos.
Respecto al tipo de violencia declarada en la primera
entrevista, el mayor porcentaje se encuentra en la categoría
violencia física. Preocupante es el porcentaje de violencia
física con uso de armas y violencia sexual, por lo que del
análisis de estas tres categorías, el porcentaje acumulado
suma un importante 64%. De ahí que sólo un poco más
de un cuarto de las atenciones se relacionan a violencia
psicológica exclusiva. Importante de señalar es que esta
categoría contempla la violencia declarada en la primera
entrevista por lo que es posible dilucidar en relación a
la violencia sexual principalmente, que exista una sub
declaración, en cuanto para las mujeres el sexo obligado
o la fórmula sexo por dinero al interior del matrimonio,
no se constituye como una forma de violencia sexual.
Igualmente para el caso de violencia patrimonial también
consideramos que existe una sub declaración, dada la
falta de reconocimiento de este tipo de violencia por parte
de las propias víctimas adultas mayores. En ese sentido,
se considera como un comportamiento natural el que
los hijos/as se apropien del patrimonio, especialmente
habitacional, de los padres. Comportamiento avalado por
una serie de mitos principalmente relacionados a la pérdida
de autonomía y deslegitimación de las decisiones de las
personas correspondiente a este grupo etáreo.
Al analizar la relación con el agresor/a más de la mitad
de los casos señala al esposo y un porcentaje importante
4
Programa que se dedica exclusivamente a la Atención Primaria en
cua dros de Trastornos de Ánimo y de Ansiedad.
al conviviente como agente de la violencia, por lo que
sumando ambas categorías la mayoría de los casos se rela-
ciona a violencia en la Pareja o doméstica.
Finalmente, la categoría tipo de intervención da cuenta
de que más de la mitad de las usuarias se encuentran en
proceso de reparación (vale decir procesos terapéuticos de
más de 5 sesiones, con apoyo legal y seguimiento de casos
en tribunales si es necesario, y algún tipo de apoyo social)
y un porcentaje importante, aunque menor, accede al pro-
grama sólo para la realización de evaluación/diagnóstico.
Otro porcentaje se relaciona a atención de orientación e
información.
Discusión
A modo de discusión quisiéramos enunciar los siguien-
tes aspectos a la hora de problematizar el perfi l psicosocial
de las usuarias del programa:
• Antes que todo es preciso destacar que la VIF es una
problemática relevante de la población femenina y adulta
mayor y que afecta principalmente la salud y calidad de
vida de los/las habitantes de la comuna, en la medida
en que su fenomenología y consecuencias impactan a la
totalidad de las dimensiones de los/las afectadas/os como
sujeto psicosocial.
• El perfi l descrito de las mujeres usuarias del programa
da cuenta de la vulnerabilidad que las mujeres jóvenes,
dueñas de casa, con bajo nivel de escolaridad y con hijos/
as, presentan frente a la aparición de violencia, sobre todo
la ligada al ámbito doméstico, perfi l que en las comunas
populares como Lo Espejo describe a casi la mitad de la
población femenina de acuerdo al Censo 2002.
• La victimización por medio de armas (blancas o de
fuego) en un porcentaje importante de usuarias, es una
de las problemáticas que sin duda más afectan el trabajo
de reparación así como la salud mental de los equipos
profesionales, dado el alto nivel de riesgo que este tipo
de violencia presenta. En ese sentido, es imprescindible
incorporar abiertamente en el ámbito preventivo y educativo
la discusión acerca de legitimación cultural que hoy día tiene
el porte de armas en importantes grupos de la población (no
sólo marginal) y comenzar el debate sobre una tendencia
que en otros países como EEUU adquiere un carácter
alarmante.
• Una tarea urgente es la visibilización de la violen-
cia sexual al interior de la pareja así como la violencia
patrimonial a la que se exponen los adultos mayores. Los
vacíos legales para ambas formas de violencia, así como
las resistencias culturales a señalar estas prácticas y estas
formas de abuso como violencia intrafamiliar, sin duda
generan en los mismos afectados/as una sensación de
naturalización y aceptación que impacta de sobremanera
la salud mental de estos.
92
CLAUDIA CALQUÍN DONOSO / AS. ANNY CHÁVEZ CERDA
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 87–93
• Por otro lado, se hace necesario entender la VIF más
allá de las casuísticas personales y ubicarla dentro de lo
que podríamos llamar la construcción subjetiva e identitaria
de las mujeres más pobres, ligada a aspectos como el rol
sobrevalorado de madre y esposa, la falta de capital social
como cultural y una herencia transgeneracional del ciclo
de la violencia.
• Dadas las características que adquiere la VIF en la
comuna, es que surge la necesidad de incorporar la categoría
de género en la intervención directa a víctimas así como en
las estrategias de prevención de la violencia. Incorporación
que considere las necesidades a corto plazo de este grupo,
ya sean educacionales, laborales y habitacionales primor-
dialmente, así como necesidades estratégicas, tales como:
procesos de independencia y autonomía, apropiación de los
espacios públicos y emergencia de nuevas subjetividades
más allá de los roles de madres y esposas.
• A su vez surge la necesidad de capacitación a funcio-
narios que atienden directamente a personas, en especial
del Departamento Social y los Consultorios de Salud Pri-
maria, en temas como manejo de crisis, el proceso de VIF,
sintomatología e indicadores asociados, entre otros. Todo
ello dirigido a evitar la re-victimización, incentivar una de-
rivación efectiva y generar en las usuarias un sentimiento de
retroalimentación en la decisión de la búsqueda de ayuda.
• En relación a la atención reparatoria surge la necesi-
dad de sistematizar la Intervención, analizar los factores
que favorecen el proceso y/o lo obstaculizan, factores de
deserción, nivel de daño y duración de las terapias, así como
indicadores para el término del proceso.
• Paralelamente, si bien es un aspecto que trasciende
el ámbito de los programas de intervención directa, dice
relación a la cuantificación del gasto público a nivel
nacional como local que genera la VIF, especialmente
en lo relacionado a la demanda de los servicios sociales
y de salud. Esta cuantifi cación, sobre todo a nivel local,
permitiría la visibilización de los impactos y su inclusión
en las políticas locales, sobre todo las dirigidas hacia la
población femenina tanto en su ámbito reparatorio y por
supuesto en el ámbito preventivo.
• Finalmente, urge la necesidad de una formación
profesional que visibilice la VIF como uno de los factores
más relevantes de deterioro de la Salud mental y calidad
de vida de los habitantes de nuestro país. El actual auge
de las especializaciones en peritaje, psicología forense y/o
victimología solo dan cuenta de una dimensión de esta
problemática que es la judicial, abordaje que sin duda en la
mayoría de los casos no resuelve las necesidades a mediano
y largo plazo de las víctimas de violencia y aun más, solo
da cuenta de las situaciones judicializadas y actuales.
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PERFIL PSICOSOCIAL DE LA POBLACIÓN USUARIA DEL PROGRAMA DE ATENCIÓN Y PREVENCIÓN DE VIOLENCIA
INTRAFAMILIAR DURANTE EL AÑO 2006 EN LO ESPEJO, REGIÓN METROPOLITANA DE SANTIAGO, CHILE
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 87–93