Terapia psicológica
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
sochpscl@entelchile.net
ISSN (Versión impresa): 0716-6184
CHILE
2007
Ángela Bermúdez Pabón / Ana Milena Gaviria Gómez / Hamilton Fernández Vélez
ESTILOS PSICOLÓGICOS DE PERSONALIDAD EN UN GRUPO DE MUJERES
ADULTAS JÓVENES DEDICADAS A LA PROSTITUCIÓN “PREPAGO" EN LA
CIUDAD DE MEDELLÍN
Terapia psicológica,
junio, año/vol. 25, número 001
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
Santiago, Chile
pp. 25-37
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Universidad Autónoma del Estado de México
http://redalyc.uaemex.mx
Estilos Psicológicos de Personalidad en un Grupo de Mujeres
Adultas Jóvenes Dedicadas a la Prostitución “Prepago" en la
Ciudad de Medellín
Personality Styles of a Group of Young Adult Women Dedicated to “Prepayment"
Prostitution in the City of Medellín
Ángela Bermúdez Pabón
Ana Milena Gaviria Gómez
Hamilton Fernández Vélez
Universidad de San Buenaventura, Medellín, Colombia
(Rec: 10 octubre 2006 Acep: 04 de Mayo 2007)
Resumen
La Organización Mundial de la Salud (OMS) defi ne la prostitución como toda “actividad en la que una
persona intercambia servicios sexuales a cambio de dinero o cualquier otro bien" (OMS 1989, citada en
CONAPO, 1994, p. 761). El presente estudio busca describir los estilos psicológicos de personalidad en un
grupo de mujeres adultas jóvenes dedicadas a la prostitución “prepago" en la ciudad de Medellín. Se trata de
un estudio descriptivo de corte transversal. La muestra está compuesta por 44 mujeres que ejercen la pros-
titución “prepago" en la ciudad de Medellín. El instrumento utilizado es el Inventario Millon de Estilos de
Personalidad (MIPS), compuesto por 180 ítems. Los resultados muestran que el 70,5% pertenecen al estrato
socioeconómico medio y el 29,5% pertenecen a estrato alto. En la variable escolaridad, el 88,6% reporta que
está realizando estudios superiores, y el 9,1% tiene estudios superiores completos; considerándose necesario
para acceder al “ofi cio" la preparación académica. Los estilos psicológicos de personalidad predominantes en
la muestra son: comunicatividad, individualismo, extraversión, insatisfacción, discrepancia, encontrándose
que no hay en ellas el equilibrio entre las bipolaridades señalado por Theodore Millon como necesario para
tener un funcionamiento adaptativo.
Palabras clave: Prostitución, estilos de personalidad.
Abstract
The World Health Organization (WHO) defi nes prostitution like all “activity in which a person interchanges
sexual services in exchange for money or any other good" (the WHO 1989, mentioned in CONAPO 1994,
p. 761). The objective of this research is to describe the personality styles of a group of young adult women
dedicated to “prepayment" prostitution in the city of Medellín. The study is descriptive and cross sectional.
The sample is composed by 44 women who exert prostitution “prepayment" in the city of Medellín. The
Millon Inventory of Personality Styles (MIPS) was used, which is composed of 180 items. The results showed
that 70.5% of the sample belongs to middle socioeconomic status (SES) and 29.5% belong to high SES. An
88.6% report that they are pursuing college studies, and 9.1% have graduated from college; and the sample
consider academic education as a necessary requisite to access this job. The predominant psychological
styles of the women are: communicability, individualism, extroversion, dissatisfaction, discrepancy; and
there is no balance between the bipolarities as indicated by Millon like a necessary condition to have an
adaptive operation.
Key word: Prostitution, personality styles
Correspondencia a: Hamilton Fernández Vélez, Coordinador Postgrados Psicología, Universidad de San Buenaventura, Medellín, Colombia. Fono: 5762600
ext. 213 E mail: hamilton.fernandez@usbmed.edu.co
TERAPIA PSICOLÓGICA
2007, Vol. 25, Nº 1, 25–37
Copyright 2007 by Sociedad Chilena de Psicología Clínica
ISSN 0716-6184 (impresa) · ISSN 0718-4808 (en línea)
La prostitución es un fenómeno de gran controversia,
por lo cual ha inspirado cuantiosas investigaciones desde
diferentes enfoques: desde el biológico, el psicológico o
psiquiátrico, al histórico, antro
pológico o social. Muchas de
estas investigaciones, han tenido como objetivo la búsqueda
de explicaciones acerca de los principales determinantes
del ingreso a la prostitución y generalmente concuerdan en
reconocer un rango de variables sociales que contribuyen a
la decisión de las mujeres de ejercer esta actividad; variables
por las cuales su comportamiento no está condenado, sino
enmarcado como comprensible y sus posibilidades de
“redención, rehabilitación, recuperación o salida" de la
prostitución son favorables. En este sentido, el abanico de
los factores causantes es demasiado amplio, tal y como lo
señalan numerosos estudios efectuados en diversos medios
sociales. Por ejemplo, “en la investigación llevada a cabo
por la cámara de comercio de la ciudad de Bogotá, en
1990, se indica que la primera causa, 36%, es la carencia
de ingresos sufi cientes para la manutención propia o de
la familia. Le sigue la falta de capacitación, 27%, luego,
la violencia en el hogar, 23%, el desempleo, 10%, y otras
causas, 4%" (Acuña & Cañas, 1996. p. 113). Ahora bien,
aunque se presente diversifi cada según las circunstancias, “la
causa o motivación primigenia es la obtención de recursos
económicos para resolver situaciones de precariedad. Por
otro lado la falta de preparación educacional y laboral y la
carencia o pérdida de vínculos familiares donde apoyarse
les impide vislumbrar soluciones que no estén inmersas en
el propio mundo de la marginalidad" (Fundación solidaridad
democrática, 1988. p. 71); la necesidad perentoria de
encontrar dinero les presenta la prostitución como uno de los
posibles caminos. Hablando de los discursos victimizantes
que se manejan en Europa frente a la situación de las mujeres
prostituidas migrantes, Laura Agustín (2003) en su artículo
“Las migraciones de las mujeres como reestructuración de
las relaciones de género", expresa lo siguiente:
“Un elemento fundamental sobre el cual se basa esta
reacción generalizada tiene su raíz en el supuesto de que
el cuerpo de la mujer es sobre todo un lugar sexual. Según
este supuesto, las experiencias y los órganos sexuales de las
mujeres son elementos esenciales de su autoestima. Aunque
este concepto puede ser cierto para algunas, no lo es para
todas, y la utilización del cuerpo para obtener una ganancia
económica no resulta ni perturbador ni tan importante para
muchas prostitutas, quienes generalmente manifi estan que
la primera semana de trabajo les resultó difícil pero que
después se adaptaron. Algunos teóricos suponen que algo
como el alma o el verdadero yo es “alienado" cuando se
mantienen relaciones sexuales fuera del contexto de “amor",
y que las mujeres quedan irremediablemente dañadas por
esa experiencia, pero son sólo hipótesis moralizantes sin
comprobación. Algunas mujeres se sienten así y otras
derivan placer de la prostitución, lo cual sólo signifi ca que
no existe una única experiencia corporal compartida por
todos, un resultado no tan sorprendente, después de todo.
En cualquier caso, incluso las prostitutas a quienes no les
gusta lo que hacen dicen que es mejor que muchas otras
opciones que tampoco les gustan; aprender a adaptarse a
las circunstancias e ignorar los aspectos desagradables del
trabajo es una estrategia humana normal".
Las palabras de Laura Agustín (Agustín, 2003) con-
ducen a pensar en la diversidad de opiniones que puede
haber respecto al fenómeno de la prostitución; hay quienes
enmarcan a la mujer que la ejerce como una víctima de las
adversidades sociales o por el contrario, otros consideran
que la mujer decide prostituirse como una manera de obtener
placer. Lo que está claro, es que no todas las mujeres que
la ejercen lo hacen por obligación, ya que posiblemente
muchas sufran por tener que prostituirse mientras otras
gocen. Tal vez esto tenga que ver con las características
particulares de la mujer que la ejerce.
Algunas investigaciones, en su afán por averiguar el
porcentaje de mujeres dispuestas a cambiar la actividad
de la prostitución por otra que se ajuste a las condiciones
que el mercado puede ofrecer actualmente en el país; han
desmentido la opinión común de que las prostitutas sufren
y se someten a la fuerza a las circunstancias de su ofi cio
y que aceptarían cualquier condición para salir de él. Tal
es el caso de una investigación realizada en 1966 por un
grupo de estudiantes de la Academia Superior de Policía
en Bogotá, con la cual se pretendía averiguar cuántas
mujeres que ejercían la prostitución harían la elección de
pasar a una actividad diferente a la misma; “de las mil
encuestadas un 34% afi rmó que prefería la eliminación
del fenómeno, un 19% estaba por su tolerancia y un 47%
solicitaba normas de reglamentación" (Sepúlveda, 1970, p.
21). “En una investigación realizada en 1968 en Medellín
sobre una muestra de 184 mujeres, resultó que el 23% no
pensaba retirarse de inmediato y el 76% lo haría, pero bajo
condiciones tales como regresar al hogar, tener un hombre
que la sostuviera, encontrar empleo o emprender un negocio
propio" (Molina et al., 1968). Finalmente, también en
Bogotá, treinta años después (en 1996) en un estudio de
la Universidad Nacional, “el 39% de las entrevistadas ha
declarado no querer dejar la prostitución" (Trifi ró, 2003, p.
63). Como puede notarse es bastante elevado el porcentaje
de mujeres que declaran no querer dejar el ofi cio.
Cabe señalar aquí, que el término prostitución o Trabajo
Sexual Comercial (TSC), es defi nido por la Organización
Mundial de la Salud (OMS) como toda “actividad en la
que una persona intercambia servicios sexuales a cambio
de dinero o cualquier otro bien" (OMS 1989, citada en
Bizarroque-Hidalgo, 2003). En este sentido, la “profesión",
si puede considerarse de esta forma, está explícita por
diferentes grados o tipos de prostitución, considerando su
estatus, ubicación y forma de consecución de los clientes.
En algunas sociedades, como las de la antigua Grecia y el
moderno Japón, esta clasifi cación puede institucionalizarse,
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TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 25–37
de forma que las mujeres pertenecientes a los distintos
grados de prostitución reciben diferente preparación y
desempeñan roles sociales diversos. En Colombia, aunque
su clasifi cación es más popular -por lo que no aparece
bibliografía científi camente sustentada-, se puede defi nir en:
La prostitución callejera: el grado más bajo de prostitución,
ejercida en forma abierta, las mujeres buscan a sus clientes
en los lugares públicos. En casi todas las sociedades son
marginadas y es considerado una deshonra el asociarse
con ellas para fi nes que no sean sexuales. En esta clase de
prostitución no hay criterio selectivo que valga; se atiende
a todo tipo de clientes. La prostitución telefónica: las
mujeres que la practican permanecen en sus apartamentos
por razones de su ofi cio, los cuales les sirven de vivienda
y negocio. Sus citas las realizan por teléfono. Los clientes
tienen conocimiento de ellas a través de otros clientes o
de otros agentes, pues, “se anuncian en revistas, pan. etos
especializados y prensa de todas las clases" (Acuña &
Cañas, 1996, p. 77). La prostitución “prepago": es la
prostitución de categoría más alta y por lo tanto las mujeres
que la ejercen no siempre pueden identifi carse como tales.
Son lo sufi cientemente presentables, bellas y preparadas
académicamente como para aparecer en público con sus
clientes y ser sus compañeras temporalmente, además de
tener relaciones sexuales con ellos. Son frecuentemente
contratadas por agencias proxenetas, por compañías
de negocios y otras organizaciones como parte de la
hospitalidad ofrecida a los clientes y visitantes ofi ciales; la
hospitalidad en tales casos es considerada más cortés si la
joven no aparece como “profesional" de la prostitución.
Defi nido el término prostitución y señalados los dife-
rentes tipos que pueden tenerse en cuenta, no es difícil
observar que aunque habitualmente termina atribuyéndose
la mayor responsabilidad acerca de la prostitución a prin-
cipios sociales, podría ser posible que existan otras causas
para que una mujer termine prostituyéndose, más aun si se
dedica a la prostitución “prepago", la cual presenta unas
características, en gran medida, alejadas de lo convencio-
nal. No hay duda de que los factores socioeconómicos son
por supuesto importantes elementos de conocimiento de
la “población sujeto" y por lo tanto indispensables para
orientar las intervenciones; pero más complicado es asumir
que los componentes del perfi l sociodemográfi co son au-
tomáticamente causas. De hecho, en varios países el análisis
comparativo de estudios realizados sobre la población fe-
menina en su totalidad y estudios realizados con muestras
de mujeres que ejercen la prostitución, permiten presumir
que los factores socio-económicos no son los únicos o prin-
cipales factores determinantes, puesto que el perfi l de las
mujeres prostituidas no se diferencia de forma signifi cativa
del perfi l de las mujeres que pertenecen a su mismo estrato
socioeconómico. En una investigación realizada en los años
90 en Perú, Lorena Nencel, comparó los resultados de tres
censos realizados en Lima sobre la población femenina
en 1908, 1920 y 1931 con una investigación que en 1936
describía el perfi l de las mujeres prostituidas de la ciudad.
Después de esta comparación concluye que: “las prostitu-
tas corresponden al retrato sobre la mujer de clase media
limeña, las cuales estaban limitadas en sus opciones como
las mismas prostitutas" (Nencel, 2000, p. 66).
Siendo reiterativos, las causales socioeconómicas no
son las únicas razones por las cuales una mujer decide
ingresar a la prostitución, ya que de ser así, las investiga-
ciones arrojarían resultados en los cuales todas las mujeres
dedicadas a ejercer este ofi cio responderían que sí dejarían
la prostitución por otras condiciones de vida. Además te-
niendo en cuenta el estudio mencionado acerca del perfi l
socioeconómico de las mujeres, los resultados arrojarían
diferencias signifi cativas en cuanto a las condiciones socio-
económicas de las prostitutas y del resto de mujeres de clase
media baja, mientras que los resultados arrojan igualdad en
cuanto a las limitadas opciones, lo cual llevaría a pensar que
todas las mujeres que viven en un nivel socioeconómico
bajo se dedicarían a ejercer la prostitución. Por otra parte,
tal vez, no se presentaría la prostitución “prepago", ya que
ésta es ejercida por mujeres que no tienen necesidades
económicas signifi cativas puesto que pertenecen a estratos
socioeconómicos medios o medio-altos. Por esta razón,
la investigación se centra en las mujeres dedicadas a la
prostitución “prepago", ya que se está convirtiendo en un
fenómeno social cada vez más preocupante debido a la
proliferación de personas dedicadas a esta actividad cuando
aparentemente no tienen ninguna necesidad.
Los modelos explicativos a los que ha estado acostum-
brada la sociedad respecto al fenómeno de la prostitución
originan lo que la investigadora Nencel (2000, p. 77) llama
“imágenes fi jas sin escapatorias" o “callejones sin salida",
en los cuales las mujeres quedan atrapadas, transformadas
en víctimas de las circunstancias y simultáneamente vícti-
mas de sí mismas. Y todo esto porque no se puede aceptar
en ningún caso la elección, como factor determinante para
ejercer la prostitución. Por esto, la necesidad de realizar esta
investigación, en la cual se abandonan las concepciones
socioeconómicas para explicar la prostitución, centrándose
en los aspectos psicológicos de las mujeres dedicadas a este
ofi cio, ya que como se ha venido aludiendo, es posible que
las características psicológicas sean uno de los factores
determinantes para ejercer la prostitución, más aún si se
trata de la prostitución “prepago". De esta manera, se toma
como punto de partida la teoría de personalidad (Hall &
Lindzey, 1957, citado en Millon & Everly, 1994), centrando
la atención en la exploración de los estilos psicológicos de la
personalidad; pues, la noción de personalidad ofrece orden
y congruencia a los diferentes tipos de conducta manifi esta
por un individuo; y el concepto de Estilo Psicológico (EP)
por su parte, tiene algunas ventajas, sobre todo si lo que
interesa es una perspectiva más dinámica que estática
del comportamiento humano. Es decir, el EP es útil si lo
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ESTILOS PSICOLÓGICOS DE PERSONALIDAD EN UN GRUPO DE MUJERES ADULTAS JÓVENES DEDICADAS A LA
PROSTITUCIÓN “PREPAGO" EN LA CIUDAD DE MEDELLÍN
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 25–37
interesante no es sólo conocer la estructura, sino también
la dinámica y el desarrollo de las diferencias individuales.
Esto es, si lo que interesa estudiar es el patrón de cambio,
que es lo que en muchas ocasiones caracteriza realmente
al sujeto. El EP permite reconocer lo “invariante" de una
persona a través de conductas muy distintas, es decir, per-
mite reconocer al individuo.
Método
Se trata de un estudio descriptivo de corte transversal
que identifi ca y describe los estilos de personalidad de un
grupo de mujeres adultas jóvenes dedicadas a la prostitución
“prepago" en la ciudad de Medellín.
Participantes:
La muestra está conformada por cuarenta y cuatro mu-
jeres que reconocieron ejercer la prostitución “prepago"
en la ciudad de Medellín y consintieron participar en la
investigación.
Instrumentos
Para describir los estilos psicológicos de personalidad
se utilizó el Inventario Millon de Estilos de Personalidad
(MIPS), el cual es un cuestionario compuesto por 180 ítems
de verdadero y falso. Incluye 24 escalas agrupadas en 12
pares y cada par contiene dos escalas yuxtapuestas. A su
vez los 12 pares están organizados en tres áreas: Metas
Motivacionales (Apertura - Preservación, Modifi cación
- Acomodación, Individualismo - Protección), Modos o
Estilos cognitivos (Extraversión - Introversión, Sensación
- Intuición, Reflexión - Afectividad, Sistematización-
Innovación), y Vínculos o Relaciones Interpersonales
(Retraimiento - Comunicatividad, Vacilación - Firmeza,
Discrepancia - Conformismo, Sometimiento - Control,
Insatisfacción - concordancia). Además, el MIPS contiene
3 indicadores de validez: Impresión Positiva (IP), Impre-
sión Negativa (IN) y Consistencia (C). La escala de IP está
redactada con el propósito de identifi car a las personas que
intentan producir una impresión demasiado favorable en el
test. La escala de IN pretende identifi car a las personas cuyas
respuestas en el MIPS tienden a ser asociadas con una au-
topercepción negativa generalizada de sí mismas. La escala
C, por su parte, se refi ere a la validez de los datos recogidos
y si son consistentes las respuestas dadas a determinados
ítems. Así, el MIPS incluye 165 ítems pertenecientes a las
24 escalas, 5 ítems de la escala de consistencia, 10 de la
escala de impresión positiva e impresión negativa.
Se asumen como punto de corte los puntajes de preva-
lencia, que resultan luego de hacer la conversión de los
puntajes brutos, mayores o iguales a 50, para afi rmar que
el estilo se encuentra presente.
Procedimiento
Las mujeres que participaron en la investigación,
eran informadas de los objetivos de ésta previo a dar su
consentimiento. Una vez recibida la información se solici-
taba a las mujeres el consentimiento para participar en la
investigación, comentándoles acerca del secreto ético de la
información, que no obtendrían remuneración económica
por su participación y se les recordó que podrían retirarse
de la investigación cuando ellas así lo consideraran.
Una vez obtenido el consentimiento informado, se
llenó la fi cha de datos sociodemográfi cos y se les entregó
el instrumento a aplicar (MIPS). En general, las mujeres
que conformaron la muestra requirieron poca ayuda
y orientación para contestar el instrumento, debido a
su nivel educativo. En seguida, se procedió al análisis
de la información de acuerdo a los procedimientos de
interpretación respectiva de la prueba.
Luego de recolectadas las muestras se pasó a ingresar
cada dato a una base de datos construida en el programa
SPSS – 10, de propiedad de la Universidad de San Bue-
naventura, para su tratamiento estadístico.
Resultados
Como se puede observar en la Tabla 1, la muestra
estuvo conformada principalmente por mujeres entre los
19 y los 21 años (52,3%). En nivel socioeconómico el
63,6% pertenecen al estrato medio (4). El 88,6% realiza
estudios superiores y el 39,4% comparten el ejercicio de
la prostitución con un empleo. La mayoría de las mujeres
son solteras (86,4%), el 75,0% no tienen hijos ni personas
a cargo y el 52,3% viven con familiares. Por otra parte, el
70,5% consume alcohol, el 56,8% lo hace ocasionalmente
y el 13,6% regularmente; el 29,5% consume drogas, de las
cuales el 27,3% lo hace de forma ocasional.
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Tabla 1. Características Sociodemográfi cas de las 44 part icip antes
VA R I A B LE
ESPECIFICACIÓN
DE LA VARIABLE
FRECUENCIA
%
ABSOLUTO
%
ACUMULADO
Edad
18 A ñ os
2
4 ,5
4,5
19 Años
8
18,2
22,7
20 Años
9
20,5
43,2
21 Años
6
13,6
56,8
22 Años
4
9,1
65,9
23 Años
7
15,9
81,8
24 Años
5
11,4
93,2
25 Años
3
6,8
100,0
To tal
44
10 0, 0
Escolaridad
Secundar ios
1
2,3
2,3
Superiores
incompletos
39
88,6
90,9
Superiores
completos
4
9,1
100,0
To tal
44
10 0, 0
Estado civil
Soltera
38
86,4
86,4
Unión Libre
2
4,5
90,9
Separada
4
9,1
100,0
To tal
44
10 0, 0
Ocupación
(diferente a la prostitución)
No re sponde
1
1,4
1,4
Empleada
28
39,4
40,8
Estudiante
38
53,5
94,4
Sin ocupac ión
4
5,6
100,0
To tal
44
10 0, 0
Núme ro de hijos
Sin hijos
33
75,0
75,0
1 hijo
8
18,2
93,2
2 hijos
3
6,8
100,0
To tal
44
10 0, 0
Personas a cargo
Ninguna
33
75,0
75,0
Una
6
13,6
88,6
Dos
5
11,4
100,0
To tal
44
10 0, 0
Personas con quien vive
Famil iares
23
52,3
52,3
Amigos
7
15,9
58,2
Compañeros
2
4,5
72,7
Sola
12
27,3
100,0
To tal
44
10 0, 0
Estrato socioeconómico
Medio (3)
6
6,9
6,9
Medio (4)
28
63,6
70,5
Alto (5)
10
29,5
100,0
To tal
44
10 0, 0
Consumo de alcohol
31
70,5
70,5
No
13
29,5
100,0
To tal
44
10 0, 0
Frecue ncia de Consumo de
alcohol
No consume
13
29,5
29,5
Ocasional
25
56,8
86,4
Regular
6
13,6
100,0
To tal
44
10 0, 0
Consumo de drogas
13
29,5
29,5
No
31
70,5
100,0
To tal
44
10 0, 0
7 0, 5
Frecue ncia de Consumo de
drogas
No consume
31
70,5
70,5
Oca sio n al
12
27,3
97,7
Regular
1
2,3
100,0
To tal
44
10 0, 0
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ESTILOS PSICOLÓGICOS DE PERSONALIDAD EN UN GRUPO DE MUJERES ADULTAS JÓVENES DEDICADAS A LA
PROSTITUCIÓN “PREPAGO" EN LA CIUDAD DE MEDELLÍN
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 25–37
Los resultados obtenidos por las 44 participantes en el
MIPS, son presentados en la Tabla 2, donde atendiendo a
la distribución de frecuencias, el total de los casos en los
cuales está presente el estilo psicológico de personalidad
es señalado por los puntajes de prevalencia (PP) mayores
o iguales (
>)
a 50.
Evidentemente, tal como lo señala la frecuencia equi-
parada en el porcentaje absoluto, los estilos psicológicos
de personalidad que están presentes en mayor medida en
la muestra son: comunicatividad (95,4%), individualismo
(86,4%), insatisfacción (86,4%), extraversión (84,1%)
y discrepancia (84,1%). Sumados a: control (74,9%),
innovación (72,6%), re. exión (68,2), fi rmeza (65,8%),
acomodación (56,8%), sensación (56,8%), modifi cación
(52,2%) y apertura (47,7%).
Tabla 2. Perfi l del MIPS de las 44 participantes.
METAS MOTIVACIONALES
Frecuencia (PP) > 50 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Porcentaje
absoluto
Apertura
21
6543524663
47,7
Preservación
14
5728815232 1
31,8
Modifi cación
23
6365163284
52,2
Acomodación
25
7731166028 3
56,8
Individualismo
38
010233603224
86,4
Protección
1
330433001
2,3
MODOS COGN ITIVOS
Frecuencia (PP) > 50 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Porcentaje
absoluto
Extraversión
37
12004141571
84,1
Introversión
3
028121911000 1
6,8
Sensación
25
10413114871 4
56,8
Intuición
19
7770424751
43,2
Re. exión
30
532042311320
68,2
Afectividad
10
2542210424
22,7
Sistematización
17
17143222058
38,6
Innovación
32
002646514610
72,6
CONDUCTAS INTERPERSONALES
Frecuencia (PP) > 50 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Porcentaje
absoluto
Retraimiento
17
01414874202 2
38,6
Comunicatividad
42
2000064106133
95,4
Vacilación
8
28881040200 2
18,2
Firmeza
29
4131644228 9
65,8
Discrepancia
37
001064437910
84,1
Conformismo
19
17421138142 1
43,2
Sometimiento
14
18334254211 1
31,8
Control
33
021176013419
74,9
Insatisfacción
38
1000565657 9
86,4
Concordancia
3
332321102
6,9
30
ÁNGELA BERMÚDEZ PABÓN / ANA MILENA GAVIRIA GÓMEZ / HAMILTON FERNÁNDEZ VÉLEZ
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 25–37
Los resultados obtenidos por las participantes en la
variable impresión positiva e impresión negativa del MIPS,
son consignados en la Tabla 3, donde se visualiza que la
población en estudio se ubica en un nivel bajo frente a
intentar brindar una impresión positiva, aportando esto un
86,4%. De igual forma el 70,5% se ubica en un nivel bajo
frente a brindar impresión negativa.
En la Tabla 4 se consignan las estadísticas, donde se
observan las puntuaciones obtenidas para las medidas
de tendencia de la media y la moda, además, los puntos
máximo y mínimo para cada una de las variables evaluadas
por el MIPS.
De acuerdo a la información arrojada por cada uno de
los ítems, dentro del estudio, se puede notar que en general,
la población tiene un nivel medio con tendencia a niveles
altos frente a la mayoría de los estilos psicológicos de
personalidad.
Discusión
Cuando se habla de la prostitución femenina se tienen
una cantidad de explicaciones que despiertan diversos
sentimientos que van desde la consideración hacia las
mujeres que la ejercen hasta el rechazo y la aversión, todo
dependiendo de las causas con las que se asocie la inserción
en la misma. Claro está que popularmente la prostitución
“callejera" es asociada con la obtención de recursos
económicos para la manutención de la familia, lo que la hace
“socioeconómicamente justifi cable". Pues bien, al hablar
de prostitución “prepago" el panorama se complica, ya que
de acuerdo con los comentarios que se escuchan respecto
a la misma, las mujeres que se dedican a ella no tienen la
necesidad perentoria de encontrar dinero, pues se cree que
son de estrato socioeconómico medio y alto. Sin embargo,
aunque la obtención de recursos económicos no es la única
causa por la que una mujer ejerce la prostitución, no debe
descartarse ésta como una de las motivaciones principales,
ya que ha de saberse lo siguiente:
Martí Olivilla (1995) en su libro “El poder del dinero"
señala que la moneda ha llegado a ser, de buen grado o a
la fuerza, en muchas culturas contemporáneas, una pieza
clave en las relaciones humanas. Con ella, en ella o por
ella, las relaciones entre individuos, naciones y sociedades
aumentan o disminuyen, se equilibran o se desequilibran,
llegan a ser justas o se corrompen. Esta ambivalencia de
la moneda se debe al uso que se hace de ella: instrumento
de dominio, de poder, de corrupción... o instrumento de
intercambio.
Por tanto, la prostitución “prepago" puede ser un
camino para obtener “dinero", pues el uso de poder que se
le ha adjudicado, podría aumentar el interés de adquirirlo
en mayor cantidad de la que ya se tiene. No obstante, esta
conjetura no es sufi ciente para explicar tal fenómeno,
pues muchas personas desean obtener dinero y no por
ello se involucran en la prostitución. Es así como se crean
varios interrogantes: ¿qué hace que de dos mujeres que se
encuentran en igualdad de condiciones socioeconómicas,
la una decida entrar en la prostitución mientras la otra no.,
¿no podría relacionarse esto con los estilos de personalidad,
con la forma de enfrentar la existencia de la una o de la
otra. ¿Qué otra fuente podría considerarse para que se le
otorgue menor o mayor poder al dinero si no son dichos
Tabla 3. Frecuencias de la Variable Impresión Posit iva e Impresión Negativa del MIPS
Puntaje en el MIPS
Impresión Positiva
Impresión Negativa
Frecuencia
Por centaje Absoluto
Fr ecuencia
Porcentaje Absoluto
0
14
31,8
1
15
34,1
11
25,0
2
7
15,9
7
15,9
3
2
4,5
3
6,8
4
4
9,1
6
13,6
5
4
9,1
6
2
4,5
5
11,4
7
7
15,9
8
9
1
2,3
Tot a l
4 4
10 0,0
4 4
10 0,0
31
ESTILOS PSICOLÓGICOS DE PERSONALIDAD EN UN GRUPO DE MUJERES ADULTAS JÓVENES DEDICADAS A LA
PROSTITUCIÓN “PREPAGO" EN LA CIUDAD DE MEDELLÍN
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 25–37
estilos psicológicos. Es más, ¿podrían ser determinados
estilos psicológicos de personalidad un factor de riesgo
para ejercer la prostitución “prepago". Teniendo en cuenta
estos cuestionamientos, e intentando darles respuesta, se
expondrán los hallazgos fruto de la presente investigación,
no sin antes citar la llevada a cabo por la Cámara de
Comercio de la ciudad de Bogotá, en 1990, en la cual se
hace referencia a las causas que llevan a una mujer a ejercer
la prostitución, claro está que no específi ca a qué tipo de
prostitución se refi ere, se presume que a la “callejera".
Sin embargo, se considera que los datos arrojados por la
misma, servirán como punto de partida para comprender
tal fenómeno, pues las causas en muchos casos resultan
ser similares, evidentemente con este estudio se perciben
las diferencias. En dicha investigación se señala que “la
primera causa, 36%, es la carencia de ingresos sufi cientes
para la manutención propia o de la familia. Le sigue la
falta de capacitación, 27%, luego, la violencia en el hogar,
23%, el desempleo, 10%, y otras causas, 4%" (Acuña,
1996. p. 113).
Tabla 4. Est adísticas del p erfi l del MIPS de las 44 participantes.
Media
Moda
Desviación
Estándar
Mínimo
Máximo
Apertura
49,02
74
30,932
0
94
Preservación
43,11
47
27,420
0
100
Modifi cación
48,77
52
30,870
0
92
Acomodación
50,61
5
34,889
5
100
Individualismo
82,02
100
24,474
16
100
Protección
9,48
0
17,944
0
79
Extraversión
58,57
59
15,719
0
83
Introversión
38,95
40
13,698
19
100
Sensación
52,48
5
35,999
2
100
Intuición
43,34
16
29,859
3
98
Re. ex ión
69,41
10 0
36 ,702
0
10 0
Afectividad
22,25
0
30,934
0
92
Sistematización
40,02
0
37,813
0
97
Innovación
70,14
100
26,251
26
100
Retraimiento
48,84
36
21,291
14
100
Comunicatividad
77,61
59
22,514
0
100
Vacilación
37,02
23
21,743
5
100
Fi r mez a
65,32
10 0
32,9 04
0
10 0
Discrepancia
78,36
100
22,412
23
100
Conformismo
35,77
0
34,840
0
100
Sometimiento
30,84
0
30,548
0
100
Con t rol
75, 95
10 0
29,079
0
10 0
Insatisfacción
75,48
100
22,030
9
100
Concordancia
10,00
0
19,136
0
71
Impresión negativa
1,43
1
1,576
0
6
Impresión positiva
3,77
1
2,361
1
9
32
ÁNGELA BERMÚDEZ PABÓN / ANA MILENA GAVIRIA GÓMEZ / HAMILTON FERNÁNDEZ VÉLEZ
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 25–37
Ahora bien, los datos obtenidos en la presente
investigación objetan la llevada a cabo por la Cámara
de Comercio de Bogotá. Para esclarecerlo, se analizarán
cada una de las causas señaladas por dicha institución
contrastándola con el presente estudio. La primera causa
de acuerdo con la Cámara de Comercio es la carencia de
ingresos para el sostenimiento propio o de la familia, dato
que no es congruente con lo hallado en esta investigación,
ya que el 70,5% pertenece a estrato medio (3 y 4) donde
el 63,6% pertenecen al estrato 4. Y el 29,5% pertenecen
a estrato alto (5), lo cual quiere decir que en ellas no se
aplica la necesidad determinante de encontrar dinero para
poder sobrevivir ni mantener a sus familias, pues otro de
los datos arrojados por esta investigación es que el 86,4%
son solteras, el 75% no tienen hijos ni personas a cargo y
aunque el 25% restante sí tienen personas a cargo gozan de
un empleo diferente a la prostitución con el cual podrían
solventarse. Además, el 52,3% viven en compañía de sus
familiares y el 27,3% viven solas, y en ambos casos, la
mayoría de ellas hacen alusión (durante el trabajo de campo)
a que sus necesidades básicas de sustento son satisfechas
por sus familiares, incluidos sus estudios en universidades
privadas.
Continuando con la segunda de las causas registrada por
la Cámara de Comercio (1990), está la falta de capacitación,
observada en este estudio como la variable escolaridad,
en la cual el 88,6% reporta que está realizando estudios
superiores, y el 9,1% tiene estudios superiores completos;
solo el 2,35% tiene estudios secundarios completos. Como
puede verse, según este estudio, la falta de preparación
tampoco se puede considerar como uno de los motivos que
llevan a ejercer la prostitución “prepago". Sumado a esto se
considera necesario para acceder al “ofi cio" la preparación
académica, la cual garantiza, de alguna manera, la posibili-
dad de aparecer con sus clientes en actos sociales.
Por otra parte, la violencia en el hogar ocupa la tercera
causa en el estudio de la Cámara de Comercio (1990).
Infortunadamente, esta variable no fue tenida en cuenta en
esta investigación, sin embargo, en las conversaciones que
se tuvieron con las 44 mujeres de la muestra, estas no men-
cionaron difi cultades familiares, más bien hacían referencia
a “familias tranquilas y bien conformadas". Siguiendo con
la variable ocupación, se encontró que el desempleo no es
una constante en ellas, ya que el 39,4% son empleadas, es
decir, tienen una ocupación diferente a la prostitución, y el
53,5% son estudiantes de las cuales el 39,4% comparten su
ocupación con un empleo. Con estos resultados, queda claro
que existen diferencias sociodemográfi cas importantes entre
los dos tipos de prostitución evaluados en ambas investiga-
ciones. Para fi nalizar, se observa que en la investigación
de la Cámara de Comercio de Bogotá (1990) hay un 4%
restante que indica otras causas por las cuales se llega a la
prostitución. Entonces, ¿será posible que la prostitución
“prepago" esté dentro de este 4%.; de ser así, se vuelve a
lo mismo: ¿qué causas podrá haber.
Aunque no fue mencionado en la investigación de
la Cámara de Comercio (1990) y como ya se ha hecho
referencia, desde hace algún tiempo se viene hablando
en los medios de comunicación acerca de casos en los
que la persona prostituida proviene de familia solvente
económicamente; diciéndose al respecto: “probablemente
sus motivos de ingreso en la prostitución radican en su
interés por desafi ar la convencionalidad de la moral, o por
la ambición de dinero, todo lo cual es justifi cable como
un mecanismo o necesidad de demostrar externamente su
frustrada personalidad" (Martínez, 2002). Estas palabras,
si bien expresan una conjetura, inducen a pensar en la
posibilidad de que el interés por ir en contra de la tradición,
lleve a una mujer a participar en actividades que puedan
resultar contrastantes con la “ética" de la sociedad, como
la prostitución, la drogadicción, la delincuencia, entre
otras. Por tanto, resulta necesario mencionar otras de las
variables tenidas en cuenta en esta investigación ya que
pueden relacionarse con ese “desafío de lo convencional".
Una de ellas es el consumo de alcohol, donde el 70,5%
responden que sí consumen, de las cuales el 56,8% lo
hacen de forma ocasional; claro está que hacían referencia
a que ocasionalmente es cuando el consumo coincide con
el ejercicio de la prostitución, lo cual es mínimo tres veces
por semana; el 13,6% restante lo hace de modo regular. Otra
de las variables es el consumo de drogas; aquí, el 29,5%
responde que sí lo hace, el 27,3% ocasionalmente y el 2,3%
regularmente. Aunque es más común el uso de alcohol que
de drogas, ambos porcentajes deben ser tenidos en cuenta,
debido a que el uso de cualquiera de estas sustancias tiene
efectos directos sobre la salud física y psicológica de quien
las consume. Así, la prostitución “prepago" está asociada
al consumo de narcóticos o viceversa y desgraciadamente
en algunos casos la búsqueda de dinero se relaciona con
la necesidad de satisfacer la adicción a dichas sustancias,
aunque también como dato inesperado, algunas mujeres
señalaron que consumen drogas o alcohol debido a que
algunos clientes pagan más cuando estas lo hacen, lo cual
deja al descubierto el porqué se presentan casos en los cuales
se quiera ver a la mujer en un estado alterado de conciencia,
éste ya sería otro tema de investigación.
Hasta el momento, se han analizado varios aspectos
relacionados con la prostitución “prepago" que se con-
sidera no han resultado lo sufi cientemente convincentes
para explicarla, pues sumado a la motivación por el dinero,
por desafi ar la convencionalidad, entre otras cosas, tiene
que existir algo de base para que dicha motivación sea tan
poderosa que lleve a una persona a la prostitución, y desde
este estudio se cree que está conectado con la personali-
dad. De esta manera, la discusión se centrará sobre este
punto, especifi cando hasta aquí que aunque la búsqueda
bibliográfi ca frente al tema de la prostitución “prepago"
33
ESTILOS PSICOLÓGICOS DE PERSONALIDAD EN UN GRUPO DE MUJERES ADULTAS JÓVENES DEDICADAS A LA
PROSTITUCIÓN “PREPAGO" EN LA CIUDAD DE MEDELLÍN
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 25–37
resultó un tanto infructuosa, pues solo se consiguen unos
cuantos documentos que no sustentan científi camente sus
afi rmaciones, la creencia que se ha hecho popular frente
a la misma es congruente con los datos arrojados por esta
investigación, tales como que son mujeres universitarias o
profesionales de estrato socioeconómico medio y alto, físi-
camente atractivas y bien presentadas, características que la
hacen diferente a la prostitución “callejera" y comprometen
aún más la personalidad.
Conocer qué motivos diferentes a los económicos llevan
a una mujer a ejercer la prostitución era en principio una
de las aspiraciones por las cuales se inició este estudio.
Sin embargo, se tomó conciencia de que siendo un tema
tan novedoso y por ende poco estudiado no podía ser tan
pretencioso. Lo que se puede hacer es describir los estilos
psicológicos de personalidad encontrados en la muestra,
sin afi rmar por lo tanto que dichos estilos sean la causa
primigenia para ejercer la actividad.
Al iniciar con la descripción de los estilos psicológicos
de personalidad encontrados en las 44 mujeres que
participaron en la muestra, es importante recordar que
Theodore Millon, en su teoría de Estilos de Personalidad
Normal, hace referencia a tres grandes áreas: Metas
Motivacionales, Modos o Estilos Cognitivos y Vínculos o
Relaciones Interpersonales, donde se incluyen 12 pares de
bipolaridades, que necesitan un adecuado equilibrio para
tener un sano funcionamiento, ya que “el funcionamiento
“normal" u óptimo parece requerir, al menos entre los seres
humanos, un equilibrio . exible que entremezcle ambos
extremos de cada bipolaridad" (Millon, 1991 p. 33).
En cuanto a las Metas Motivacionales (MM), las cuales
tienen relación con la orientación de la persona a la hora
de obtener refuerzo del medio; en la primera bipolaridad,
Apertura - Preservación, la muestra obtuvo una califi -
cación media en apertura y baja en preservación, es decir,
predomina en ellas la variable Apertura sin ser lo sufi ci-
entemente alta como para considerar que la mayoría poseen
este estilo psicológico; es más apropiado decir que poseen
actitudes y conductas medianamente destinadas a promover
y enriquecer la vida, “a producir alegría, contento y satisfac-
ción, por medio de tener experiencias y enfrentar desafíos
vigorizantes, aventurarse y explorar" (Millon,1991 p. 32).
En la segunda bipolaridad, Modifi cación - Acomodación, en
la muestra están presentes ambos estilos de personalidad,
sin embargo, no hay uniformidad en la califi cación como
para decir que haya un equilibrio entre ambos estilos, pues
mientras en unas prevalece la modifi cación en otras la aco-
modación. Lo cual signifi ca que en parte de la muestra im-
pera la intención de alterar y proveer la forma a los eventos
vitales y en otras la intención de reaccionar a esos eventos
y adecuarse a ellos, no obstante también habrá situaciones
en las que prepondere uno u otro estilo aunque no sea el
habitual; lo que sí puede deducirse de los resultados es que
mientras algunas se satisfacen explorando alternativas para
buscar estímulos y evitar el sufrimiento permaneciendo en
estado de alerta, vivacidad, energía y empuje, tal como el
estilo modifi cador, el estilo psicológico de acomodación
obtiene mayor complacencia por medio de la pasividad,
siendo a menudo re. exivos y prudentes, mostrando escasa
iniciativa para alterar los acontecimientos, más bien dejan
que las cosas sucedan y luego se adecuan a ellas.
En la bipolaridad de Individualismo - Protección, la
califi cación está en el total extremo, presentándose el
estilo psicológico de individualismo, caracterizándose por
la excesiva confi anza en sí mismas más que en los demás.
Existe en ellas una muestra clara de haber aprendido, “que
el máximo placer y el mínimo dolor se consiguen cen-
trándose únicamente en sí mismos" (Millon, 1991 p. 79).
Toman decisiones sin consultar a nadie, pues no perciben
la necesidad de recabar opiniones ajenas ni de contar con
la aprobación de los demás. Se esfuerzan por superar obs-
táculos que podrían impedir la actualización del potencial
que creen tener y tratan de convertirse en lo que consideran
que están destinadas a ser. “Cuando su conducta no se
encauza adecuadamente, pueden llegar a ser egocéntricas,
indiferentes a las necesidades y prioridades de los demás
y atentas por sobre todo a sus propios intereses" (Millon,
1991 p. 37).
Por otra parte, en cuanto a los Modos o Estilos Cogni-
tivos (EC) y sus cuatro bipolaridades, las cuales se refi eren
a los estilos o modos de procesamiento de la información,
la muestra presenta el estilo psicológico de Extraversión
en la primera bipolaridad de esta área. Esta función se
relaciona con las fuentes a las que recurren las personas
para adquirir conocimientos sobre el mundo, bien sea si
se dirigen hacia sí mismos o hacia los otros, y está claro
que las mujeres que ejercen la prostitución “prepago" se
caracterizan “por el interés puesto en el objeto externo, la
sensibilidad y la disposición a aceptar los acontecimientos
externos, el deseo de in. uir en los sucesos y ser in. uido
por ellos, la necesidad de participar y seguir la corriente,
la capacidad de soportar el bullicio y los ruidos de todas
las clases y, en realidad, de disfrutar de ellos" (Jung, 1937
/1971, citado por Millon, 1994).
Es preciso recordar aquí que Millon propone que a
partir del conocimiento de los defectos o desequilibrios en
las bipolaridades descritas por él (Millon, Ederly & Davis,
1995), es posible derivar de forma lógica los trastornos
de personalidad. Conforme a esto, puede deducirse que el
predominio excesivo de individualismo en combinación
con la extraversión, denota una personalidad que se
satisface siendo el centro de la atención, para lo cual buscan
activamente el refuerzo de los demás y pueden llegar a
ser demandantes, desconsiderados y pretenciosos con
expectativas de recibir un trato de favor especial o de que
se cumplan automáticamente sus intereses.
Por su parte, en la bipolaridad de Sensación - Intuición,
la cual tiene relación con la forma como las personas reciben
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ÁNGELA BERMÚDEZ PABÓN / ANA MILENA GAVIRIA GÓMEZ / HAMILTON FERNÁNDEZ VÉLEZ
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 25–37
la información, existe predominio de la variable sensación,
resultando un tanto sorprendente que la califi cación está en
los extremos de la variable, es decir, aunque predomina la
preferencia por la información tangible, la cual hace referen-
cia a que es accesible por medio de los cinco sentidos (sen-
sación); también algunas de ellas prefi eren la información
intangible, la cual apunta a fenómenos que solo pueden ser
captados por medios ignotos, inconscientes y penetrantes,
pues carecen de un orden intrínsecamente distintivo y de
claridad estructural (intuición). Claro está, como ya se
había mencionado, que el estilo que predomina en ellas es
la Sensación, favoreciéndose las fuentes que proporcionan
información tangible, ordenada y bien delimitada, asequible
a través de los cinco sentidos, teniendo su correlato en
una amplia diversidad de conductas relacionadas, “como
las de elegir acciones pragmáticas y realistas, preferir los
sucesos que tienen lugar aquí y ahora, y dirigir la atención
a cuestiones que requieren una base fáctica y precisión
cuantitativa" (Millon, 1991 p. 44). Posiblemente debido a
esto es que las mujeres que ejercen la prostitución “prepago"
elijan estudiar carreras relacionadas con los números como
contaduría pública, administración de empresas, negocios
internacionales, entre otras.
En la bipolaridad de Re. exión - Afectividad, en la
muestra se evidencia que la información, una vez registrada
por los sentidos es evaluada objetiva y razonadamente, es
decir, en ellas impera el estilo psicológico de Re. exión.
En este estilo de personalidad existe la preferencia por
interpretar la experiencia a la luz de la razón y la lógica.
“Los acontecimientos son analizados por medio de la razón
crítica con intervención del pensamiento racional y sensato,
aumentando la indiferencia afectiva, es decir, reduciendo el
ingobernable aporte emocional de los demás y los efectos
perturbadores del propio estado emocional" (Millon, 1991
p. 45). Teniendo en cuenta este estilo de personalidad se
considera pertinente mencionar ciertas creencias verbaliza-
das por las mujeres de la muestra en relación con el ofi cio
de la prostitución “prepago", una de ellas es que es un
trabajo “común y corriente", otra es que se autodenominan
“acompañantes o damas de compañía, no es prostitución";
otra es la división que se realiza del cuerpo, ya que alguna
de ellas decía “no vendo mi cuerpo, permito el uso de una
parte elegida por mí". Estas verbalizaciones indican cierta
relación con dicho estilo psicológico, pues denota indife-
rencia afectiva y predominio del pensamiento objetivo.
En Sistematización - Innovación, la última bipolaridad
de transformación cognitiva, la cual tiene que ver con el
asunto de si la información es moldeada de manera que
se acomode a representaciones mnémicas preexistentes,
o bien organizada mediante la imaginación en formas
más novedosas. En la muestra predomina la Innovación,
definiéndose por su disposición para crear nuevas e
imaginativas construcciones cognitivas de representación
espontánea. “Se sienten inclinados a buscar ideas y
soluciones creativas, por hallar nuevos modos de organizar
la información y acumular entropía negativa, por así
decirlo, apartándose de lo dado y lo conocido a fi n de
establecer un nivel nuevo o más elevado de organización
cognitiva"(Millon, 1991 p. 46). Este estilo está relacionado
con la falta de prejuicios, la espontaneidad, la invención, la
informalidad, la impresionabilidad, etc. Quizás este estilo se
relacione con la forma de percibir la prostitución “prepago"
de las mujeres que la ejercen.
En la última área, Vínculos o Relaciones Interpersonales
(RI), las cinco bipolaridades están orientadas hacia
los rasgos conductuales, es decir, hacia los rasgos que
caracterizan las acciones de la gente. Millon, además,
introduce el componente interpersonal; proponiendo evaluar
el estilo de relacionarse con los demás. A partir de este
modelo elabora cinco pares de polaridades que se cruzan
con las estrategias instrumentales activas y pasivas.
En la primera de las bipolaridades conductuales, lo que
se puede llamar dimensión de “gregarismo / alejamiento"
opone dos estilos interpersonales de relacionarse que
representan extremos en el grado de afabilidad y
comunicatividad. Aunque la mayoría de las personas se
muestran a veces sociables y otras retraídas, esta variable
evalúa cómo se comportan de uno de esos modos con más
frecuencia que del otro. Pues bien, la muestra se comporta
más frecuentemente con el estilo de Comunicatividad,
evidenciado en las respuestas que indican que “se
desviven por ser populares, confían en sus habilidades
sociales, están convencidas de que pueden in. uir en los
demás y cautivarlos, y poseen un estilo personal que
las hace agradables" (Millon, 1991 p. 51). Disfrutan
participando en actividades sociales y les agrada hacerse
de nuevas relaciones y enterarse de sus circunstancias. Las
características de este estilo son coherentes con la forma
como las mujeres de la muestra se presentan en público, ya
que asumen la importancia que le dan a la parte física, como
belleza y vestuario, relacionando esto con la popularidad
ante los demás, “si eres bonita y estás bien vestida, tienes
mejor autoestima y eso se trasmite en lo que dices y cómo
lo dices, eso cautiva". Esto, sumado a que escojan carreras
como comunicación social, modelaje o actuación son una
muestra clara de su necesidad de reconocimiento y contacto
interpersonal.
En la bipolaridad Vacilación - Firmeza, la cual
contempla las diferencias en el aplomo o serenidad en
situaciones sociales, el autodominio, la ecuanimidad y
la estabilidad, está presente el estilo psicológico fi rmeza,
siendo característica la osadía que ponen de manifi esto en
el trato interpersonal, basada en su fe en sí mismas y en
su talento. Son “competitivas, ambiciosas y seguras de sí
mismas, asumen con naturalidad posiciones de liderazgo,
actúan con decisión y esperan que los demás reconozcan
sus cualidades especiales y se esfuercen por complacerlas"
(Millon, 1991 p. 52). Aparece aquí, una estrecha relación
35
ESTILOS PSICOLÓGICOS DE PERSONALIDAD EN UN GRUPO DE MUJERES ADULTAS JÓVENES DEDICADAS A LA
PROSTITUCIÓN “PREPAGO" EN LA CIUDAD DE MEDELLÍN
TERAPIA PSICOLÓGICA 2007, Vol. 25, Nº1, 25–37
con lo que se conoce popularmente acerca de la prostitución
“prepago", como que son mujeres “aparentemente" muy
seguras de sí mismas y talentosas, lo que les favorece un
desenvolvimiento adecuado en los eventos sociales en los
que aparecen contratadas como “damas de compañía" por
sus clientes.
En la bipolaridad Discrepancia - Conformidad, la cual
se relaciona con el grado en que las personas desestiman
o respetan la tradición, la muestra está en el extremo más
elevado de la polaridad “no convencional" (discrepancia)
presentando cierta semejanza con la personalidad antisocial
descrita por el DSM IV, es decir, son poco convencionales,
a menudo procuran hacer las cosas a su modo y están
dispuestas a aceptar las consecuencias de esta forma
de proceder. “Actúan como lo creen conveniente, sin
importarles la opinión de los demás. Propensas a adornar
u ocultar la verdad, como también a obrar en el límite de
la legalidad, no son escrupulosas, es decir, no asumen las
responsabilidades habituales" (Millon, 1991 p. 53). Como
puede verse, no es difícil deducir que de este estilo se deriva
la posición, antes referida, que la muestra asume frente a
la prostitución “prepago".
En Sometimiento - Control, bipolaridad que “es
considerada en la bibliografía como una de las más
importantes del estilo interpersonal" (Millon, 1991 p.
58). Hay una marcada tendencia a ser dominadoras,
voluntariosas, enérgicas y ambiciosas de poder. Así, el estilo
psicológico que poseen es el de control. Les agrada dirigir y
amilanar a los demás, así como ser obedecidas y respetadas.
“No suelen ser sentimentales y disfrutan manipulando la
vida de los demás. Aunque muchas de ellas subliman su
sed de poder asumiendo roles y ejerciendo profesiones
que gozan de aceptación pública, sus inclinaciones se
ponen de manifi esto a través de actitudes intransigentes y
tercas y de conductas coercitivas" (Millon, 1991 p. 58). Sin
embargo, a pesar de estas expresiones negativas acerca de
las personas controladoras, también se puede resaltar que
son habitualmente dirigentes efi caces y tienen aptitud para
supervisar a otros y obtener que trabajen para lograr fi nes
comunes. Al relacionar este estilo con los anteriores, puede
notarse cómo hay cierta coherencia con las características de
los estilos: individualismo, extraversión, comunicatividad
y fi rmeza, notándose en la ambición de reconocimiento y
de poder, por los cuales pueden llegar a ser demandantes
e inmiscuirse en actividades que les otorguen en gran
medida popularidad; así, la prostitución “prepago", siendo
un ofi cio lucrativo para ellas, les ofrece la posibilidad de
realizar estudios, viajes y compras, que de alguna manera les
permite adquirir distinciones que les facilitan “superioridad"
frente a las personas que las contratan y con quienes se
relacionan.
El quinto y último estilo interpersonal Insatisfacción
- Concordancia, comprende el negativismo social
o descontento característico del predominio de la
Insatisfacción. El negativismo social que les gobierna les
hace creer que lo bueno no dura y que sus oportunidades
no obtienen buenos resultados. “Resentidas por considerar
que se les imponen exigencias injustas, a veces se sienten
inclinadas a no afrontar sus responsabilidades tan bien
como podrían. Ambivalentes en lo que respecta a su vida
y a sus relaciones, pueden verse envueltas en altercados
y sufrir desilusiones mientras oscilan entre la aceptación
y la resistencia" (Millon, 1991 p. 55). Este estilo es
predominante en un 86,4% de la muestra, lo cual abre la
posibilidad de pensar que pueden llegar a tener estilos de
personalidad desviados, similares a lo que se ha descrito
como una persona emocionalmente inestable. “La polaridad
Insatisfacción muestra semejanza con la personalidad
negativista (pasivo - agresiva) del DSM" (Millon, 1991
p. 55).
Habiendo descrito los estilos de personalidad encontrados
en las 44 mujeres que ejercen la prostitución “prepago" en
la ciudad de Medellín, puede notarse que no hay en ellas
el equilibrio entre las bipolaridades señalado por Millon
(1991) como necesario para tener un funcionamiento
adaptativo, es decir, se hace necesaria la evaluación rigurosa
de patrones de personalidad alterados. Además, como se
había referido antes, no se puede afi rmar categóricamente
que dichos estilos sean la causa primordial para que ejerzan
la prostitución, sin embargo se considera que el predominio
de estos podría llegar a ser un factor de riesgo para ejercerla,
por lo tanto, siendo reiterativos, se estima apropiado seguir
investigando.
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