Terapia psicológica
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
sochpscl@entelchile.net
ISSN (Versión impresa): 0716-6184
CHILE
2006
Ana Milena Gaviria / Stefano Vinaccia / Japcy Margarita Quiceno / Karolyna Martinez /
Monica Yépes / Caterine Echevarria / Francoise Contreras / Ricardo Pineda
RASGOS DE PERSONALIDAD, ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO Y DOLOR
EN PACIENTES CON DIAGNÓSTICO DE ARTRITIS REUMATOIDE
Terapia psicológica,
junio, año/vol. 24, número 001
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
Santiago, Chile
pp. 23-29
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Universidad Autónoma del Estado de México
http://redalyc.uaemex.mx
TERAPIA PSICOLÓGICA
2006, Vol. 24, Nº 1, 23–29
Copyright 2006 by Sociedad Chilena de Psicología Clínica
ISSN 0716-6184
Rasgos de Personalidad, Estrategias de Afrontamiento y Dolor en
Pacientes con Diagnóstico de Artritis Reumatoide
Personality Traits, Coping Strategies, and Perceived Pain in Patients Diagnosed with
Rheumatoid Arthritis
Ana Milena Gaviria, Stefano Vinaccia
*
, Japcy Margarita Quiceno
Universidad de San Buenaventura, Medellín, Colombia
Karolyna Martinez, Monica Yépes, Caterine Echavarria
Pontificia Universidad Bolivariana, Medellín, Colombia
Francoise Contreras
Universidad de Santo Tomas, Bogota, Colombia
Ricardo Pineda
Clínica Universitaria Bolivariana, Medellín Colombia
(Rec: 16 marzo 2006 – Acep: 27 abril 2006)
Resumen
El propósito de este estudio fue describir las características de personalidad, estrategias de afrontamiento y
el dolor percibido en un grupo de 43 pacientes con diagnóstico de Artritis Reumatoide, y observar si existe
relación entre dichas variables. Para ello se utilizó el Inventario de Personalidad de Eysenck [EPI], el Inven-
tario de Estrategias de Afrontamiento [EEC-R], el McGILL Pain Questionaire [MPQ] y la Escala Visual
Análoga [VAS]. Se encontraron relaciones significativas entre algunas estrategias de afrontamiento, mos-
trando patrones de respuesta coherentes, lo cual denota la solidez de este constructo. No se encontraron
relaciones significativas entre las variables estudiadas. La escasa correspondencia entre estos resultados con
los presentados en la literatura, que también son diversos, sugiere estudiar si estas diferencias se deben a
aspectos metodológicos o por el contrario, se revalúa la asociación entre estas variables.
Palabras claves: Artritis reumatoide, rasgos de personalidad, estrategias de afrontamiento, dolor.
Abstract
The purpose of this study was to describe the personality traits, coping strategies and perceived pain in 43
patients diagnosed with rheumatoid arthritis and observe the existence of a relationship between these varia-
bles. The instrument used were the Eysenck Personality Inventory (EPI), the Coping Strategies Scale (EEC-
R), the Mc.Gill Pain Questionnaire (MPQ) and the Visual Analog Scale (VAS). Significant correlations
were found among some coping strategies showing a coherent response pattern which confirms this construct
to be solid. No significant relations were found between the other variables measured. The scarce
correspondence between these results with those present in the literature suggest studying if these differences
are due to methodological aspects or if the association between them needs to be reevaluated.
Key Words: Rheumatoid arthritis, personality traits, coping strategies, chronic pain.
*
Director del grupo Salud Comportamental. Facultad de Psicología. U.S.B, Medellín.
Correspondencia: E- vinalpi47@hotmail.com.
Dirección postal: Apartado aéreo 81240, Envigado, Antioquia.
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ANA MILENA GAVIRIA / STEFANO VINACCIA / JAPCY MARGARITA QUICENO / KAROLYNA MARTINEZ /
MONICA YÉPES / CATERINE ECHAVARRIA / FRANCOISE CONTRERAS / RICARDO PINEDA
TERAPIA PSICOLÓGICA 2006, Vol. 24, Nº1, 23–29
Introducción
Las enfermedades reumatológicas son enfermedades
autoinmunes del tejido conectivo, de carácter sistémico
(Anaya, 1999), que se expresan clínicamente por una afec-
ción poliarticular inflamatoria, con tendencia a la simetría,
de curso variable, pero habitualmente crónico, con oscila-
ciones de actividad, y evolución hacia la deformidad y ri-
gidez articular. La Artritis Reumatoide (AR) suele ser de
carácter progresivo, etiología desconocida, multifactorial
y poligénica, mas frecuente en mujeres (Ballina &
Rodríguez, 2000).
La AR, como otras enfermedades crónicas, tienen un
alto impacto en la vida de los pacientes y de sus familias,
incluso es aún mas amenazante, debido a que implican
discapacidad, dolor y desfiguración, que en ocasiones pue-
den comprometer la imagen corporal y la autoimagen
(Vinaccia et al., 2004; Cadena et al., 2003)
.
Por otra parte, la presencia de dolor, inmovilidad arti-
cular y fatiga, propios del trastorno, llevan a que el pacien-
te experimente discapacidad funcional física en distintos
grados, que afectan no sólo el bienestar físico -en forma de
discapacidad- sino también psicológico de los pacientes
(Tobón, Vinaccia, Cadena & Anaya, 2004 ; Vinaccia et al.,
2004; Vinaccia et al., 2005a). Es tal la implicación de los
factores psicológicos que en ocasiones, es escasa la corre-
lación entre el grado de dolor que el paciente informa, con
los signos físicos, los resultados de estudios de diagnóstico
y la discapacidad observada (Loeser et al., 2001).
El dolor es una de las variables que tienen mayor im-
pacto e implicación en la vida de los pacientes con enfer-
medades crónicas, pues no se trata solo de la percepción
corporal, sino de la experiencia emocional que éste involu-
cra, ejerciendo una influencia importante en el proceso de
adaptación y respuesta comportamental asumida por el
paciente (Craig,1994). De igual forma, el hecho de que el
dolor persista durante años incrementa la posibilidad de
que factores psicosociales y ambientales contribuyan a esta
perturbación emocional y a la discapacidad física, lo cual
se asocia con el incremento de factores estresantes en la
vida del paciente, como la pérdida del trabajo, menores
ingresos económicos y dificultades familiares entre otros
(Pincus, Griffith, Pearce, & Isenberg, 1996).
Lo anterior se relaciona con desórdenes psicológicos y
estados emocionales, en el que la depresión suele ser el diag-
nóstico más frecuente (López, Rincón, Castellanos & Gon-
zález, 1993; Suárez et al., 1997). La depresión se ha relacio-
nado principalmente con la percepción de dolor, discapacidad
funcional (Vinaccia et al., 2005b), deterioro en la salud
(Parker & Wright, 1995) y ansiedad (Cadena et al., 2002).
Los individuos con problema de dolor varían amplia-
mente en sus creencias sobre esta experiencia y en las
formas de afrontarla o controlarla, por ello, las ideas y las
estrategias de afrontamiento guardan un vínculo impor-
tante con los ajustes físicos y psicosociales a la enferme-
dad. Entre las creencias particularmente importantes está
la capacidad percibida de la persona para controlar su dolor
o la tendencia a concebirlo en forma catastrófica (Loeser
et al., 2001).
Por otra parte, dado que se trata de una enfermedad cró-
nica, las personas con AR deben hacer continuos ajustes en
sus hábitos y estilo de vida, lo cual implica cambios no
solo a nivel físico sino también psicológico y social con el
objeto de hacer frente a su nueva condición. Dicha adapta-
ción depende de una multiplicidad de factores y de la inte-
rrelación entre ellos, entre los que se encuentran: aspectos
sociodemográficos (como la edad del paciente), género, ni-
vel educativo y social; y aspectos psicológicos como el
apoyo social percibido, las creencias religiosas, los
autoesquemas, patrones de personalidad, habilidades so-
ciales y, por supuesto, estilos de afrontamiento.
El término afrontamiento denota intentos cognosciti-
vos y conductuales en constante cambio para manejar exi-
gencias internas o externas que son consideradas como res-
trictivas o que rebasan los recursos de la persona (Palmero
& Fernández - Abascal, 1999), comprende el manejo o con-
trol de estados emocionales y la planificación y solución
del problema (Ramírez, Esteve & López, 2001).
Se ha encontrado que cuando la persona posee buenos
recursos de afrontamiento se facilita la percepción que ésta
tiene de su enfermedad y por lo tanto el nivel de estrés
disminuirá considerablemente (Crespo & Labrador, 2003).
Cabe aclarar que el uso de estrategias de afrontamiento no
siempre es positivo incluso aunque se tenga éxito en elimi-
nar el estresor. Si el afrontamiento es un esfuerzo cognitivo
y/o conductual, independientemente de que la estrategia
de afrontamiento seleccionada tenga éxito o no en eliminar
el estresor, el proceso en sí mismo conlleva una fatiga, la
cual puede llegar a tener las mismas consecuencias negati-
vas que el propio estresor, agotando la capacidad psicoló-
gica y los recursos de la persona (Crespo & Labrador, 2003).
Se ha evidenciado que, entre las estrategias que facilitan la
adaptación adecuada a la enfermedad se encuentran: la per-
cepción de autoeficacia, el optimismo, el realismo y las con-
ductas activas en la solución de problemas (Sandín, 1999).
Varios autores (Palmero & Fernández-Abascal, 1999;
Crespo & Labrador, 2003) defienden la posible relación
entre las estrategias de afrontamiento y ciertas variables de
personalidad, entendida ésta como un patrón de conducta,
pensamientos y sentimientos únicos y relativamente esta-
bles de los individuos (Keefe, Dashikar, Zuck & Caldwell,
1998), lo cual ayudaría a comprender y explicar por qué
ciertos individuos adquieren un nivel adecuado de adapta-
ción y otros no, al ser sometidos a situaciones estresantes.
Se ha postulado que el uso de estrategias de afronta-
miento modula la relación entre el neuroticismo y el ma-
lestar psicológico (Ramírez, Esteve, & López, 2001) y que
el neuroticismo está influenciado por el valor de los sínto-
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DIAGNÓSTICO DE ARTRITIS REUMATOIDE
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mas y el bienestar en los pacientes con AR (Persson &
Sahlberg, 2002). Varios estudios han evidenciado que las
puntuaciones altas de neuroticismo se asociaron con más
angustia, intensidad del dolor, síntomas depresivos y
discapacidad (Elfstrom et al., 2002), sin embargo, estudios
previos (Ramírez, Esteve & López, 2001) no confirman
esta relación. Se ha encontrado también la existencia de
una relación significativa entre altos niveles de neuroticismo
y estrategias de afrontamiento que predicen una adapta-
ción deficiente (Persson & Sahlberg, 2002), en cuanto au-
mentan la probabilidad que los sujetos presenten menor
satisfacción en la calidad de vida y utilicen como estrate-
gia de afrontamiento, el catastrofismo (Keefe & Bonk,
1999) y reporten más dolor. Esto último probablemente ten-
ga que ver con que el neuroticismo suele correlacionar ne-
gativamente con el umbral del dolor y positivamente con
el uso de analgésicos (Keefe et al.,1998).
Con respecto a la extraversión, Eysenk (1971) hipotetizó
que las personas que poseían esta característica de perso-
nalidad, tenían mayores umbrales para el dolor y mas tole-
rancia hacia él que las introvertidas, lo cual fue confirma-
do por algunos trabajos pioneros (Palmero & Fernández-
Abascal ,1999). Acorde con lo anterior, estudios posterio-
res han sugerido que altas puntuaciones de extraversión
determinan un mejor ajuste a la enfermedad (Ramírez,
Esteve, & López, 2001).
Método
Participantes
Se realizó un muestro no probabílistico de 43 pacientes
(85,7% mujeres y 14,3% hombres), con diagnóstico dife-
rencial de Artritis Reumatoide basados en el criterio del
Colegio Americano de Reumatología (Arnett, 1987), que
asistían a control en el servicio de Reumatología de la Clí-
nica Universitaria Bolivariana (CUB), en la ciudad de
Medellín (Colombia). Los pacientes decidieron participar
voluntariamente en el estudio, y se contó con su consenti-
miento informado.
Instrumentos
Inventario de Personalidad de Eysenck (EPI):
Este ins-
trumento desarrollado originalmente por Eysenck &
Eysenck (1964) en la versión española de Sanchez-Turet
(1973) con 72 ítems, evalúa tres dimensiones de la perso-
nalidad; 1) extroversión vs Introversión, 2) neuroticismo
vs. estabilidad y 3) psicoticismo vs. normalidad. En el pri-
mer caso, el polo extroversión caracteriza a un sujeto como
expansivo, sociable, activo, vital, despreocupado, que le
agradan las emociones fuertes y por ende las busca. El polo
introversión define sujetos tranquilos, reservados,
introspectivos, ordenados, y con tendencia al pesimismo.
En el segundo caso, el polo de neuroticismo caracteriza
una labilidad emocional, ansiedad, tensión; son individuos
irracionales con frecuentes alteraciones somáticas, el polo
estabilidad caracteriza sujetos calmados, controlados y equi-
librados. Finalmente en la tercera dimensión, el polo
psicoticismo caracteriza sujetos solitarios, problemáticos,
crueles, insensibles y agresivos, el polo normalidad por su
parte, caracteriza sujetos empáticos, sociables, creativos y
sensibles.
Escala de Estrategias de Afrontamiento (EEC-R)
: Basa-
do en la Escala de Coping de Lazarus & Folkman (1984) en
la versión española desarrollada por Chorot & Sandín (1991).
Este instrumento evalúa catorce estrategias de afrontamien-
to: búsqueda de alternativas, conformismo, control emocio-
nal, evitación emocional, evitación comportamental, evita-
ción cognitiva, reacción agresiva, expresión emocional abier-
ta, reevaluación positiva, búsqueda de apoyo social y profe-
sional, religión, refrenar el afrontamiento y espera.
Cuestionario de Dolor de McGill
: Desarrollado origi-
nalmente por Melzack, (1975) en la versión española de
Lázaro, Boch, Torrubia & Baños (1994). Constituye un ins-
trumento útil para la evaluación de aspectos cuantitativos
y cualitativos del dolor, como son: localización, cualidad
del dolor (agrupa varias categorías que a su vez forman
cuatro grandes índices: sensorial, emocional, evaluativo y
global -evaluación total de los componentes-), propieda-
des temporales e intensidad. En cada una de las categorías,
se considera dolor leve si el individuo puntúa entre 1 y 39,
moderado entre 40 y 79 y severo entre 80 y 100.
Escala Visual Análoga (VAS):
Es una medida unidimen-
sional del dolor que permite hacer una valoración subjeti-
va de la intensidad de dolor referido por el paciente en el
momento actual. Consta de una escala donde el paciente
escoge una puntuación entre 0 y 10, 0 indica ausencia de
dolor, y 10 el peor dolor que le es posible experimentar o
imaginar. Se considera “leve" si puntúa entre 1 y 3, “mo-
derado" entre 4 y 7, “severo" entre 8 y 10.
Procedimiento
Los pacientes, quienes acudían a consulta externa en la
Unidad de Reumatología de la Clínica Universitaria
Bolivariana, eran informados acerca de los objetivos de la
investigación previo diagnóstico médico. Una vez recibida
la información se solicitaba a los pacientes el consentimien-
to para participar en la investigación, comentándoles acer-
ca del secreto ético de la información, que no obtendrían
remuneración económica por su participación y se les re-
cordó que podrían retirarse de la investigación cuando ellos
así lo consideraran. Una vez obtenido el consentimiento
informado, se rellenó la ficha de datos sociodemográficos
y se se les entregaba los instrumentos a aplicar.
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ANA MILENA GAVIRIA / STEFANO VINACCIA / JAPCY MARGARITA QUICENO / KAROLYNA MARTINEZ /
MONICA YÉPES / CATERINE ECHAVARRIA / FRANCOISE CONTRERAS / RICARDO PINEDA
TERAPIA PSICOLÓGICA 2006, Vol. 24, Nº1, 23–29
Resultados
Tal como se puede apreciar en la Tabla 1, la muestra
estuvo compuesta en su gran mayoría por mujeres (85,7%),
mayores de 40 años (95,7%). Algo más de la mitad de la
muestra está casada (54,8%) y un porcentaje importante es
soltera (21,4%). Se trata de pacientes con bajo nivel de es-
colaridad; más de la mitad de ellos han terminado la pri-
maria (57,1%), sumados a los que cursaron estudios de
bachillerato, alcanzan el 80,9% del total de la muestra. En
su mayoría tienen una ocupación, sólo se observa un des-
empleo del 16,7%.
Tabla 1. Características sociodemográficas de los 43 participantes
Género
Mujer
36 (85,7)
Hombre
6 (14,3)
Edad
18-40
6 (14,3)
41-60
19 (45,2)
61-77
17 (40,5)
Estado civil Soltero
9 (21,4)
Casado
23 (54,8)
Otro
7 (16,7)
Unión Libre
1 (2,4)
Separado
3 (7,1)
Viudo
6 (14,3)
Ocupación
Desempleado
7 (16,7)
Empleado
4 (9,5)
Independiente 10 (23,8)
Pensionado/
Jubilado
14 (33,3)
Escolaridad
Primaria
24 (57,1)
Secundaria
10 (23,8)
Técnico/
Universitario
8 (19)
Frec. (%)
Frec. (%)
En la Tabla 2 se presentan las medidas de tendencia
central de las puntuaciones obtenidas en cada una de las
variables evaluadas.
Extroversión
8,05 10 2,871
Neuroticismo
8,93 9 3,847
Psicoticismo
3,71 3 2,288
Mentira / Ansiedad social
12,90 16 4,218
Solución de Problemas
29,76 31 5,737
Conformismo
23,07 23 6,166
Control Emocional
27,79 32 5,825
Evitación Emocional
25,26 19 6,232
Evitación Comportamental 23,14 22 6,694
Tabla 2. Medidas de tendencia central de las puntuaciones obtenidas en estrategias de afrontamiento y personalidad.
Variable
Media Moda D. S
Expresión Emocional Abierta 24,81 22 4,587
Reevaluación Positiva
29,29 31 7,572
Búsqueda de Apoyo Social 26,55 24 7,949
Búsqueda de Apoyo Profesional 27,83 42 9,352
Religión
33,40 42 7,415
Refrenar Afrontamiento
30,40 26 6,113
Espera
21,60 23 6,317
Evitación Cognitiva
22,40 25 6,428
Reacción Agresiva
16,02 13 6,468
Variable
Media Moda D. S
RASGOS DE PERSONALIDAD, ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO Y DOLOR EN PACIENTES CON
DIAGNÓSTICO DE ARTRITIS REUMATOIDE
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Solución de problemas
27,8 27,5 29,7
Conformismo
18,9 20,3 23,0
Control emocional
27,2 27,1 27,8
Evitación emocional
23,5 23,6 25,2
Evitación comportamental
21,3 21,4 23,1
Evitación cognitiva
19,8 20,8 22,4
Reacción agresiva
15,3 16,7 16,1
Estrategias de Afrontamiento Baremos A.R
Hombre Mujer
Expresión emocional abierta 23,1 24,8 24,8
Reevaluación positiva
25,3 25,4 29,3
Búsqueda de apoyo social
23,3 25,3 26,5
Búsqueda de apoyo profesional 18,4 18,6 27,8
Religión
21,4 23,8 33,4
Refrenar afrontamiento
25,4 26,4 30,4
Espera
17,1 17,3 21,6
Estrategias de Afrontamiento Baremos A.R
Hombre Mujer
Tabla 3. Comparación entre las puntuaciones medias obtenidas por los pacientes con AR y los baremos de la prueba en
cada categoría
De acuerdo con los resultados del EPI, la media obtenida
por los participantes en cada una de las escalas: extraversión
(8,05), neuroticismo (8,93) y psicoticismo (3,71) se encuen-
tran bastante cercanas a la media ofrecida en los baremos
(10, 8 y 3 respectivamente). Por el contrario, la media de la
variable mentira y ansiedad social puntuó 12,9 llegando al
limite superior de la escala que es 13.
Con respecto a las estrategias de afrontamiento, se obser-
va cómo la muestra estudiada supera ampliamente los baremos
ofrecidos tanto para hombres como para mujeres (Tabla 3).
Como puede observarse en la Tabla 3, los participantes
de la muestra superan de manera importante las puntuacio-
nes medias ofrecidas en los baremos, salvo en algunas cate-
gorías, en las que fue bastante similar (control emocional,
reacción agresiva y expresión emocional abierta); en ningún
caso la puntuación fue inferior. Vale la pena destacar que
algunas puntuaciones superaron de manera particularmente
amplia la media de los baremos, tal es el caso de la religión,
reevaluación positiva, búsqueda de apoyo profesional, refre-
nar el afrontamiento y espera, las cuales indican una percep-
ción alta sobre éstas variables, como estrategias de afronta-
miento en ésta población.
En la Tabla 4 se ofrecen las puntuaciones obtenidas en
los dos instrumentos para evaluar el dolor. Con respecto a la
intensidad (VAS), se puede observar que la puntuación me-
dia obtenida por la muestra fue de 5,69, el cual es considera-
do como moderado (rango entre 4 y 7). Este nivel es superior
al encontrado en el Cuestionario de Dolor de McGill, en el
que los pacientes puntuaron en todas sus dimensiones un dolor
leve, pues sus puntuaciones se ubicaron en este rango (entre
1 y 39). La puntuación mayor fue la obtenida en el índice
sensorial del dolor (18,48), le siguen en su orden, el emocio-
nal (7,93) y el valorativo (2,24). Consecuentemente, el índi-
ce global de dolor (36,05), se ubica en la escala de leve.
Atendiendo a sus frecuencias, el nivel valorativo del dolor
obtuvo una puntuación máxima de 4 (lo cual es un nivel bajo,
Intensidad de dolor
5,69 5 2,736
Índice emocional dolor
7,93 8 1,404
Índice sensorial del dolor 18,48 18 4,092
Índice valorativo del dolor 2,24 1 1,206
Índice global del dolor
36,05 34 7,437
Variable
Media Moda D. S
Tabla 4. Medidas de tendencia central de las
puntuaciones obtenidas en la escala VAS y el Mc Gill
pain Questionnaire.
dado que el parámetro está entre 1 y 39). A nivel global, se
observa que el 69% de la muestra está ubicada en un nivel
leve de dolor, y el 31% alcanza un nivel moderado, cuyo lími-
te fue 54, y no alcanzó a llegar al límite en este rango.
Análisis correlacional de las variables estudiadas
Para observar la relación entre variables, se utilizó la co-
rrelación de Pearson, aplicadas a las variables de personali-
dad, dolor y estrategias de afrontamiento, encontrándose solo
correlaciones significativas en las variables que aparecen en
la Tabla 5.
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ANA MILENA GAVIRIA / STEFANO VINACCIA / JAPCY MARGARITA QUICENO / KAROLYNA MARTINEZ /
MONICA YÉPES / CATERINE ECHAVARRIA / FRANCOISE CONTRERAS / RICARDO PINEDA
TERAPIA PSICOLÓGICA 2006, Vol. 24, Nº1, 23–29
No se encontró relación significativa entre las varia-
bles dolor y personalidad, ni de ésta con estrategias de afron-
tamiento. Sólo se hallaron correlaciones significativas en-
tre algunas estrategias de afrontamiento, tal es el caso de
evitación cognitiva, con evitación emocional (,518) y evi-
tación comportamental (,508); reevaluación positiva con
control emocional (,532) y solución de problemas (,616),
con estrategia que a su vez correlacionó de manera signifi-
cativa con refrenar afrontamiento (,628). La estrategia es-
pera correlacionó de manera significativa con conformis-
mo (,538).
Discusión
A nivel descriptivo, se observa que las puntuaciones
medias obtenidas por los pacientes con AR en las escalas
extraversión (8,05), neuroticismo (8,93) y psicoticismo
(3,71), del cuestionario EPI, fueron muy similares a la media
ofrecida en los baremos de la prueba (10, 8 y 3 respectiva-
mente). No obstante, la media de la variable mentira y an-
siedad social fue de 12,9, puntuación que supera amplia-
mente la media ofrecida en los baremos (9), y se aproxima
al límite superior de la escala (13), lo cual podría indicar,
atendiendo a este valor, que se trata de una muestra de pa-
cientes con un alto índice de mentiras y ansiedad social.
Por otra parte, las puntuaciones obtenidas en las es-
trategias de afrontamiento, muestran una tendencia a ser
más altas que las ofrecidas en los baremos del instrumen-
to, algunas muestran similitud, y en ningún caso fueron
inferiores.
Con respecto al dolor percibido, la media de intensidad
de dolor referido por los pacientes fue 5,69 lo que denota
que se trata de un grupo de personas que refieren un dolor
moderado (rango de 4 y 7). De acuerdo con los resultados
de este estudio, esta medida unidimensional del dolor, no
corresponde con las puntuaciones obtenidas en valoracio-
nes de dolor mas amplias como las ofrecidas por el Cues-
tionario McGill, en el que el índice global de dolor puntuó
36,05, que corresponde a un dolor leve (rango de 1-39),
puntuación afectada principalmente por el índice sensorial
del dolor (18,48), el emocional (7,93) y el valorativo (2,24).
Aunque estos índices presentan diferencias importan-
tes entre si, ninguno alcanzó el nivel de moderado, todos
estuvieron ubicados en la categoría de leve. Estos resulta-
dos denotan la dificultad metodológica de evaluar el dolor,
no solo porque depende completamente del autorreporte
del sujeto, sino porque dicha estimación se ve afectada
necesariamente por factores psicológicos que determinan
la intensidad y características que lo definen. Estos resul-
tados indican la importancia de estudiar el dolor con ins-
trumentos integrales como el McGill, en cuanto correspon-
den con la American Psychiatric Association (APA, 2000)
la cual señala que el dolor es, además de una percepción
corporal, una experiencia emocional que forma parte del
proceso de adaptación, para lo cual el sujeto genera diver-
sos comportamientos.
Con respecto a la asociación entre las variables estu-
diadas se encontró que, aunque varios estudios han hallado
relación significativa entre estilos de afrontamiento con la
experiencia de dolor (Loeser et al., 2001), y con caracterís-
ticas de personalidad (Persson & Sahlberg, 2002; Ramírez,
Esteve & López, 2001) y entre éstas con la experiencia de
dolor (Vinaccia et al., 2004; Vinaccia et al., 2005a; Vinaccia
et al., 2005 b) estas relaciones no fueron significativas en
este estudio.
Dada la escasa correspondencia entre los resultados
obtenidos en el presente estudio, con los revisados en la
literatura, que incluso también son diversos, se sugiere ob-
servar con mayor detalle estos estudios, tener en cuenta su
similitud metodológica, y observar si las diferencias se
deben a ello, o por el contrario se revalúa la asociación
entre estas variables, que ha sido observada desde estudios
pioneros como los de Melzack & Togerson (1971).
Por otra parte, la correlación encontrada entre estrate-
gias de afrontamiento, denotan solidez del constructo, al
ser estudiado en pacientes con artritis reumatoide. Se ob-
servó correspondencia entre las estrategias de afrontamiento
que correlacionaron de manera significativa en este estu-
dio, mostrando patrones de respuesta coherentes. Tal es el
caso de la estrategia de
Evitación
que se asoció en sus tres
componentes; Comportamental, Cognitiva y Emocional; la
estrategia
Reevaluacion positiva
que denota cierto optimis-
Control emocional Conformismo
Solución
Evitación
de problemas
Cognitiva
Evitación Emocional
-
-
-
,518
Evitación Comportamental
-
-
-
,508
Reevaluación Positiva
,532
,616
-
Refrenar Afrontamiento
-
-
,628
-
Espera
-
,538
-
-
Tabla 5. Correlaciones significativas encontradas entre las puntuaciones de las escalas aplicadas
RASGOS DE PERSONALIDAD, ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO Y DOLOR EN PACIENTES CON
DIAGNÓSTICO DE ARTRITIS REUMATOIDE
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TERAPIA PSICOLÓGICA 2006, Vol. 24, Nº1, 23–29
mo que contribuye a tolerar la problemática, se relacionó
de manera significativa con la estrategia
Solución a pro-
blemas
(,616), en la cual los individuos analizan las dife-
rentes alternativas para enfrentar el problema, y con
Con-
trol emocional
(0,532), estrategia que busca modificar las
reacciones emocionales que se generan cuando se enfrenta
el problema. Se observa nuevamente que se trata de un
constructo sólido, y cómo el actuar sobre aspectos que fa-
vorezcan el optimismo, puede contribuir a que la persona
adquiera mayor control emocional y vean viable la solu-
ción a sus problemas.
La variable
Refrenar afrontamiento
en la que el sujeto
busca conocer más sobre el problema o aclarar la eficacia de
las alternativas antes de enfrentar la situación, se encontró
estrechamente relacionada con la variable
Solución a pro-
blemas
(,628). De igual forma ésta se relacionó con la varia-
ble
Reevaluación positiva
(,616); estas personas parecen ser
más racionales frente a la toma de decisiones, lo cual lleva a
afrontar eventos estresantes de una forma más adaptativa.
Finalmente la variable
Espera
que es la tendencia a es-
perar a que la situación se resuelva por si sola, se relacionó
con la variable
Conformismo
(0,538), definida como la ten-
dencia a no tomar decisiones, dado que se considera poca
posibilidad de cambio o de control sobre la situación. Es-
tas personas suelen tener poca iniciativa para afrontar y
resolver sus problemas, son resignadas y pasivas, lo cual
no favorece la adaptación favorable a la enfermedad.
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