Terapia psicológica
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
sochpscl@entelchile.net
ISSN (Versión impresa): 0716-6184
CHILE
2005
Cecilia Olivari Medina / Enrique Barra Almagiá
INFLUENCIA DE LA AUTOEFICACIA Y LA AUTOESTIMA EN LA CONDUCTA DE
FUMAR EN ADOLESCENTES
Terapia psicológica,
diciembre, año/vol. 23, número 002
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
Santiago, Chile
pp. 5-11
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Universidad Autónoma del Estado de México
http://redalyc.uaemex.mx
TERAPIA PSICOLÓGICA
2005, Vol. 23, Nº 2, 5 – 11
Copyright 2005 by Sociedad Chilena de Psicología Clínica
ISSN 0716-6184
Introducción
La adolescencia es una etapa del ciclo vital que presen-
ta numerosos desafíos e implica una serie de cambios en
diferentes áreas. Además de los cambios físicos propios
del desarrollo existen diversos cambios psicológicos den-
tro del individuo y también cambios en las expectativas
sociales y culturales asociadas a la transición de la infancia
a la adultez (Penny & Robinson, 1986).
Influencia de la Autoeficacia y la Autoestima en la Conducta de
Fumar en Adolescentes
Influence of Self Efficacy and Self Esteem on Adolescent Smoking Behavior
Cecilia Olivari Medina*
Universidad Católica del Maule, Chile
Enrique Barra Almagiá
Universidad de Concepción, Chile
(Rec: 13 junio 2005 – Acep: 13 sept. 2005)
Resumen
La presente investigación estuvo destinada a examinar la relación entre la conducta de fumar reportada por
los adolescentes y las variables de autoeficacia y autoestima. Los participantes fueron 247 adolescentes de
ambos sexos de la ciudad de Talca (Chile), con edades entre 16 y 19 años, quienes respondieron el Inventa-
rio de Autoestima de Coopersmith, la Escala de Autoeficacia Generalizada y un cuestionario sobre conducta
de fumar. Se encontró que sólo en las mujeres existían relaciones significativas inversas entre conducta de
fumar y las variables de autoeficacia y de autoestima en el hogar. Además se encontraron diferencias en esas
mismas variables de autoeficacia y autoestima en el hogar a favor de los adolescentes no fumadores respecto
a los fumadores y a favor de los hombres respecto a las mujeres. Se discuten los resultados obtenidos a la luz
de diversos factores explicativos.
Palabras claves: adolescentes, fumar, autoeficacia, autoestima.
Abstract
This study was designed to estimate the relationships between adolescent’s reported smoking behavior and
self–efficacy and self–esteem. Participants were 247 students from the city of Talca (Chile) between the
ages of 16 and 19. Individuals completed the Coopersmith Self–Esteem Inventory, the General Self–Efficacy
Scale and a smoking behavior scale. Results show a significant negative relationship between smoking and
the variables of self–efficacy and home self–esteem only among women.
Compared to smokers, non–smokers shown higher self–efficacy and home self–esteem and compared to
females, males also reported higher levels of self–efficacy and home self–esteem. Different explanatory
factors for the obtained results are proposed.
Key words: Adolescents, smoking behavior, self–efficacy, self–esteem.
1
Este artículo se basa en la Tesis de la primera autora para optar al grado
de Magister en Psicología de la Salud de la Universidad de Concepción.
*
Correspondencia: Cecilia Olivari M. Departamento de Psicología, Uni-
versidad Católica del Maule, Casilla 617, Talca, Chile. E–mail:
colivari@hualo.ucm.cl
La adolescencia es un período de transición donde el
individuo intenta definir y afirmar su identidad, lo cual
puede implicar la modificación de diversos hábitos y com-
portamientos. Ello hace que en esta etapa se pueden adqui-
rir hábitos como el consumo de tabaco por la influencia de
factores personales y del entorno, entre ellos la publicidad
engañosa y la presión social (Suárez, Galván, Oliva,
Doménech & Barroso, 2001).
La mayoría de los fumadores han comenzado a fumar en
la temprana adolescencia y la mayor parte de las personas que
empiezan a fumar llegan a ser fumadores de por vida (Chassin,
Presson, Sherman, Montello & Mc Grew, 1986; Kear, 2002).
En Chile, el último estudio nacional de consumo de dro-
gas en la población escolar (CONACE, 2003) indica que la
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droga de consumo más temprano es el tabaco, puesto que
alrededor de la mitad de los usuarios se inicia a los 15 años
de edad o antes. La prevalencia de vida de consumo de
tabaco en la población escolar era de 73% y la prevalencia
del último año era de 52%.
Por la gran relevancia del tema y por ser la adolescen-
cia un período crítico para el desarrollo de las conductas
adictivas, es necesaria una mayor comprensión de los fac-
tores personales y ambientales asociados al inicio y man-
tención de la conducta de fumar en los adolescentes. De
esta manera se puede contar con elementos adecuados para
el diseño de programas preventivos y campañas publicita-
rias que permitan evitar o al menos postergar la adquisi-
ción de este hábito nocivo para la salud. Entre los factores
personales que pueden relacionarse con el consumo de ta-
baco en adolescentes están la autoeficacia y la autoestima,
en los cuales se centra este estudio.
Autoeficacia y fumar
El constructo de autoeficacia, el cual representa un as-
pecto nuclear de la teoría social cognitiva, se puede definir
como la evaluación de la propia habilidad o competencia
para desempeñar una conducta específica exitosamente, o
como las creencias respecto a ser capaz de desempeñar
exitosamente una conducta para lograr ciertos resultados
(Bandura, 1982, 1997).
Aunque la autoeficacia ha sido habitualmente definida
como un dominio específico relacionado con habilidades o
competencias en situaciones particulares, también puede
concebirse la autoeficacia como un constructo más gene-
ral, como un sentido amplio y estable de competencia per-
sonal para afrontar exitosamente una variedad de situacio-
nes desafiantes para el individuo (Choi, 2004; Schwarzer
& Scholz, 2000).
La teoría de la autoeficacia ha tenido y tiene una in-
fluencia considerable en la psicología de la salud (Forsyth
& Carey, 1998). Es así como el concepto de autoeficacia
ha sido relacionado con temas o dominios de salud tan di-
versos como el manejo de enfermedades crónicas, el con-
sumo de drogas, la conducta sexual de riesgo, fumar, hacer
ejercicios, bajar de peso, dieta, y también la habilidad para
recuperarse de los problemas de salud o para evitar poten-
ciales riesgos para la salud (Kals & Montada, 2001).
La teoría social cognitiva y en particular el concepto de
autoeficacia tiene cada vez mayor aplicación en la prevención
y tratamiento del tabaquismo, al igual que en otros tipos de
dependencias, ya que se ha visto que el nivel de autoeficacia
influye tanto en el inicio del hábito tabáquico como en el in-
tento de abandonarlo y en el mantenimiento de la abstinencia
(Pérez, Clemente, Hernández & Morales, 2001).
De acuerdo a Bandura (1997), una baja autoeficacia pre-
dice el uso y abuso de sustancias, incluyendo el tabaco, ya
que los individuos que se sienten vulnerables a estímulos
sociales estresantes tienen más posibilidad de imitar la con-
ducta de fumar de los que están alrededor de ellos. Ade-
más, desafortunadamente los fumadores jóvenes tienden a
sobreestimar la prevalencia del hábito de fumar dentro de
su red social (Pérez et al., 2001).
Aunque existen aún pocas evidencias de la relación en-
tre consumo de sustancias y autoeficacia en adolescentes,
algunos investigadores han centrado su atención en el fac-
tor de autoeficacia para resistir presiones u oponer resis-
tencia y su relación con el inicio del hábito tabáquico (Hays
& Ellickson, 1990). Se puede postular que los adolescen-
tes que han aprendido cómo oponer resistencia eficazmen-
te tienen más probabilidad de resistir la presión para con-
sumir, de abstenerse del uso de drogas y de creer que ellos
pueden resistir en el futuro, comparados con aquellos que
tienen menor nivel de autoeficacia para resistir presiones.
En un meta–análisis de principios de los años noventa
(Conrad, Flay & Hill, 1992) se informó que hasta ese mo-
mento solo había 3 estudios prospectivos que incluyeron
habilidades para resistir presiones. Uno de estos estudios
(Sussman, Dent, Flay, Hansen & Johnson 1987, en Conrad
et al., 1992) incluyó la variable autoeficacia para rehusar
la oferta de uso de sustancias en estudiantes, encontrando
que la dificultad para rechazar la oferta de cigarrillos pre-
decía el inicio de la conducta de fumar y que un mayor
grado de autoeficacia para resistir se asociaba con una con-
ducta de fumar más limitada. Esto concuerda con otro es-
tudio de Ary y Biglan (1988, en Kear, 2002), quienes con-
cluyeron que la habilidad del joven para rehusar la oferta
de cigarrillos influía significativamente en la probabilidad
de iniciar la conducta de fumar.
Hays y Ellickson (1990) examinaron la naturaleza de
la autoeficacia para resistir presiones en relación con dife-
rentes drogas y situaciones sociales, así como la percep-
ción de las presiones para usar drogas. Los autores conclu-
yeron que tanto la autoeficacia como la presión percibida
para usar drogas son generalizables para predecir el consu-
mo de las distintas sustancias estudiadas (alcohol, cigarri-
llos y marihuana). Esto implica que la autoeficacia para
resistir presiones sería generalizable a distintas sustancias
en distintas situaciones.
En un estudio de Kear (2002) con estudiantes universi-
tarios se observó que la autoeficacia para oponer resisten-
cia tuvo el mayor impacto sobre la conducta de fumar de
todos los factores analizados (creencias normativas socia-
les, depresión y tendencia al riesgo). Además se encontró
una relación inversa entre creencias normativas sociales y
autoeficacia para resistirse a fumar.
Kok, DeVries y Mudd (1991, en Pérez et al., 2001), en
una muestra de adolescentes holandeses seguidos durante
un año, encontraron que la autoeficacia en la intención de
no fumar explicaba gran parte de las diferencias existentes
en el consumo de tabaco en los jóvenes, siendo por lo tanto
un claro factor predictor de dicho consumo.
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Todo esto apoya la noción que para ayudar a los ado-
lescentes a evitar el consumo de drogas y específicamente
el hábito de fumar se requiere enseñar aquellas habilidades
de resistencia relacionadas con las situaciones de presión
para el consumo, y es ahí donde la autoeficacia podría ser
un factor crucial.
Autoestima y fumar
La autoestima se define generalmente como la percep-
ción de una persona sobre sus características y habilidades
personales. La importancia de la autoestima radica en que
los sentimientos que una persona tiene respecto a sí misma
afectan de un modo importante todas las áreas de su vida.
Tanto la capacidad de aceptarse a sí mismo como la forma
de relacionarse con los demás se ven influenciadas por los
sentimientos de seguridad personal, los que están estrecha-
mente vinculados con el autoconcepto y la autoestima
(Marchant, Haeussler & Torretti, 2002). Por esto se puede
pensar que los adolescentes que tienen poca confianza en
sí mismos tendrían más probabilidad de ser influenciados
por presiones sociales tanto de sus pares como de los me-
dios de comunicación (Kawabata, Cross, Nishioka &
Shimai, 1999).
Se puede considerar la autoestima como una variable
relevante para promover o inhibir conductas de salud. Ello
debido a que: a) los individuos con alta autoestima exhi-
ben una conducta bien integrada y sus procesos cognitivos
se caracterizan por la habilidad para discriminar entre in-
formación relevante e irrelevante, por lo cual pueden hacer
un uso óptimo de la información sobre temas de salud, y b)
una alta autoestima reduciría la susceptibilidad a la influen-
cia de factores sociales como la presión del grupo de pares,
la cual generalmente tiene un efecto importante en el fu-
mar, beber y abuso de drogas, especialmente en la adoles-
cencia (Torres, Fernández & Maceira, 1995).
El presentar una baja autoestima puede ser considera-
do un factor importante de riesgo para el consumo de sus-
tancias en la adolescencia. Aunque los adolescentes se es-
fuerzan por mantener actitudes personales positivas, éstas
pueden ser socavadas debido a los fracasos para afrontar
efectivamente situaciones que tienen implicancias auto–
devaluativas. El uso de sustancias ha sido visualizado como
una respuesta desviada para una autoestima desfavorable
que busca mejorar (Wills, 1994).
Aunque hay evidencias de la relación entre autoestima
y uso de sustancias, la literatura provee una imagen mixta,
incluyendo instancias de resultados nulos (Conrad et al.,
1992; Wills, 1994). Respecto a la conducta de fumar en
adolescentes, la investigación revela en general una rela-
ción inversa con la autoestima (Penny & Robinson, 1986;
Conrad et al., 1992; Kawabata et al., 1999; Kear, 2002).
Sussman y otros (1990), con muestras de adolescentes
de 7° y 10° grado, encontraron que los jóvenes que mostra-
ban los más altos niveles de conducta de fumar tenían un
nivel significativamente más bajo de autoestima en la es-
cala de Rosenberg, comparados con los miembros de los
otros grupos que presentaban una menor conducta de fu-
mar. Igualmente Penny y Robinson (1986), en una muestra
de estudiantes de escuela secundaria, encontraron que los
fumadores tenían niveles más bajos de autoestima que los
no fumadores.
En el estudio de Kawabata et al. (1999) se examinó la
relación entre autoestima y conducta de fumar entre estu-
diantes japoneses de escuelas básicas y secundarias. Los
resultados indican que la autoestima puede ser un factor
asociado al inicio de fumar en la adolescencia temprana en
ambos sexos. En esta investigación, los no fumadores tu-
vieron mayores puntajes en autoestima global, autoestima
cognitiva y autoestima familiar, pero no en autoestima físi-
ca, en relación con los adolescentes fumadores.
Aun cuando la literatura muestra la existencia de dife-
rencias de género en el nivel de autoestima, algunos estu-
dios han fracasado en detectar estas diferencias. Por ejem-
plo Mullis, Mullis y Normandín (1992) realizaron un estu-
dio longitudinal usando el Inventario de Autoestima de
Coopersmith y concluyeron que el género no influye en la
autoestima de los adolescentes.
Pese a lo anterior, la mayor parte de los investigadores
están de acuerdo en que las mujeres generalmente tienen
menor autoestima que los hombres. Lamentablemente hay
poca investigación que examine la relación entre autoesti-
ma y conducta de fumar por género (Kawabata et al., 1999).
Abernathy y Massad (1995), en un estudio con una
cohorte de 3.567 adolescentes examinaron la relación en-
tre autoestima y fumar desde 6° a 10° grado. Los resulta-
dos muestran que la relación entre autoestima y fumar di-
fiere significativamente entre varones y mujeres. Así, en
varones no se encontró asociación entre nivel de autoesti-
ma reportado en 6° grado y la conducta de fumar posterior
desde 6° a 9° grado. En las mujeres, por otro lado, se en-
contró una fuerte asociación entre la autoestima evaluada
en 6° grado y la conducta de fumar exhibida años más tar-
de. Para una mujer con baja autoestima en 6° grado, la pro-
babilidad de fumar en algún momento desde 6° a 9° grado
era entre 2,5 a 3, 5 veces mayor que si ella tenía una alta
autoestima en 6° grado.
Otsuki (2003), con una muestra de 4.300 adolescentes
de 5 países asiáticos, encontró una relación significativa
negativa entre consumo de cigarrillos y autoestima en to-
dos los grupos de mujeres y en sólo un grupo de hombres
(Japón). Además se encontró relación entre fumar y depre-
sión sólo en las mujeres.
Lo anterior indica que la autoestima puede ser un fac-
tor asociado a la conducta de fumar en mujeres adolescen-
tes, pero no en los varones, lo cual implicaría que las muje-
res tienen distintas motivaciones que los hombres para ini-
ciar y mantener el hábito de fumar (Albernathy & Massad,
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1995). No obstante lo anterior, las aproximaciones psico-
sociales para prevenir el fumar en adolescentes no asumen
alguna diferencia de género y buscan aumentar la autoesti-
ma en general (Mullis, Mullis & Normandín, 1992).
Se puede apreciar que la evidencia acerca de la autoes-
tima y uso de sustancias es mixta, con varios estudios en
los cuales se encuentra una relación, pero con otros estu-
dios que han mostrado resultados nulos. La evidencia so-
bre la autoeficacia es más consistente, no obstante no exis-
ten estudios específicos en nuestro medio que hayan con-
siderado este constructo para incluirlo en programas de
prevención o intervención del consumo de cigarrillos en
adolescentes.
Basándose en todo lo expuesto, y en la búsqueda de
factores psicológicos en los cuales se pueda intervenir para
prevenir y/o modificar la conducta de fumar cigarrillos en
adolescentes, es que se consideró relevante realizar esta
investigación. El conocimiento que se obtenga en nuestro
medio acerca de la relación entre la conducta de fumar y
dimensiones como la autoeficacia y la autoestima en ado-
lescentes, tendría importancia para la Psicología de la Sa-
lud tanto desde el punto de vista teórico como aplicado,
especialmente considerando la necesidad de la prevención
e intervención tempranas en una conducta nociva con alto
poder adictivo, muchas veces de por vida.
La presente investigación tuvo los siguientes objetivos:
a) Examinar la relación entre la autoeficacia y la conduc-
ta de fumar en adolescentes.
b) Examinar la relación entre la autoestima y la conducta
de fumar en adolescentes.
c) Determinar si existen diferencias de género en la rela-
ción entre autoestima y conducta de fumar.
Además se plantearon las siguientes hipótesis:
1. Existe una relación inversa entre autoeficacia y con-
ducta de fumar en adolescentes.
2. Existe una relación inversa entre autoestima y conduc-
ta de fumar en adolescentes.
3. Existen diferencias de género en la relación entre au-
toestima y conducta de fumar.
Método
Participantes
La muestra fue de tipo intencional, teniendo como cri-
terio de selección elegir un grupo de adolescentes de am-
bos sexos, de edad similar, y de características
socioeconómicas y educacionales semejantes. Inicialmen-
te eran 277 participantes, sin embargo se excluyeron 30
casos que excedían el puntaje aceptado para la escala de
mentira del Inventario de Autoestima de Coopersmith. Así
los participantes de esta investigación fueron 247 estudian-
tes (146 hombres y 101 mujeres) de Tercer y Cuarto Año
Medio pertenecientes al Liceo Diego Portales (B–13) de
Talca. Las edades de los participantes variaban entre 16 y
19 años, con un promedio de 17.2 años.
Instrumentos
La batería de mediciones estuvo constituida por 3 ins-
trumentos: a) el Inventario de Autoestima de Coopersmith,
b) la Escala de Autoeficacia Generalizada de Schwarzer y
c) un Cuestionario sobre Conducta de Fumar.
AUTOESTIMA: Se utilizó el Inventario de Autoesti-
ma de Coopersmith, estandarizado y adaptado en Chile por
Brinkmann, Segure y Solar (1989). Este instrumento cons-
ta de 58 ítems de autorreporte, frente a los cuales el sujeto
debe decidir si cada afirmación es “Igual que yo", o “Dis-
tinto a mí". El inventario consta de 4 subescalas: autoesti-
ma general, autoestima escolar, autoestima social y autoes-
tima en el hogar. También se puede obtener un puntaje de
autoestima total mediante la sumatoria de las distintas
subescalas y además incluye una escala de mentira. Res-
pecto a sus propiedades psicométricas, los índices de con-
fiabilidad para las distintas escalas oscilan entre 0.81 y 0.93,
mientras que su validez se determinó examinando las co-
rrelaciones con las dimensiones del Test de Personalidad
de California, encontrándose relaciones significativas tan-
to con adaptación personal como con adaptación social.
AUTOEFICACIA: se aplicó la Escala de Autoeficacia
Generalizada (Schwarzer & Scholz, 2000). Consta de 10
ítems referidos a afrontar exitosamente distintas situacio-
nes. Posee 3 alternativas para contestar, “Más bien cierto",
“Apenas Cierto" e “Incorrecto", por lo cual los puntajes
pueden variar entre 10 y 30 puntos. Respecto a su confia-
bilidad por consistencia interna, se han obtenido en mues-
tras de 23 naciones coeficientes alfa de Cronbach que van
desde 0.76 a 0.90. Respecto a la validez, en estudios corre-
lacionales se han encontrado relaciones positivas con emo-
ciones favorables, optimismo disposicional, y satisfacción
con el trabajo. En el presente estudio se obtuvo un alfa de
Cronbach de 0.78.
CONDUCTA DE FUMAR: Se empleó un cuestionario
elaborado especialmente para esta investigación, el cual está
basado en el Cuestionario sobre Hábitos de Fumar de la Fa-
cultad de Psicología de la Universidad de Santiago de
Compostela (Graña, 1994). Consta de 8 preguntas, 5 de
completación y 3 de alternativas, referentes a si fuma o no,
desde cuándo fuma, cuánto ha fumado la última semana, etc.
Procedimiento
Los instrumentos fueron aplicados de manera colectiva
en horarios de clases, enfatizando la importancia de com-
pletar la totalidad de los ítems y la confidencialidad de la
información recolectada.
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Resultados
En primer lugar, se encontró que la mitad (50.2%) de la
muestra fumaba y que la edad promedio en que los adoles-
centes habían probado el primer cigarrillo era de 13.3 años.
El objetivo central de este estudio era examinar la rela-
ción entre la conducta de fumar de los adolescentes y sus
niveles de autoeficacia y de autoestima. Para esto en pri-
mer lugar se calcularon los coeficientes de correlación de
Pearson entre consumo de cigarrillos y los constructos pre-
viamente señalados, en el grupo total de fumadores com-
puesto por 126 participantes y en los fumadores de cada
sexo (71 hombres y 55 mujeres), datos que se presentan en
la Tabla 1.
Tabla 1
Correlaciones entre consumo de cigarrillos y las variables
de autoeficacia y autoestima, en el total de fumadores y en
cada sexo
.
Cigarrillos consumidos última semana
Total Hombres Mujeres
Autoeficacia
0.14 0.02 0.30**
Autoestima Total
0.06 0.09 –0.02
Autoestima General 0.07 0.03 0.10
Autoestima Social 0.13 0.01 0.23
Autoestima Escolar –0.09 –0.10 0.08
Autoestima Hogar –0.03 0.15 –0.28*
* p< 0.05 ** p< 0.01
dos de las variables analizadas. En comparación con los
fumadores, los no fumadores presentan mayor nivel de
autoeficacia y mayor autoestima en el hogar (Tabla 2).
Como puede observarse en la Tabla 1, en el grupo total
de fumadores no se encontraron correlaciones significati-
vas entre consumo de cigarrillos y las variables de
autoeficacia, autoestima total y las subescalas de autoesti-
ma del Inventario de Coopersmith. Sin embargo, al anali-
zar por sexo se encuentra que en las mujeres que fuman
existe una correlación negativa significativa entre consu-
mo de cigarrillos y autoeficacia y además una relación ne-
gativa entre consumo de cigarrillos y autoestima en el ho-
gar. En cambio en los varones fumadores no se obtuvo nin-
guna correlación significativa entre autoeficacia o autoes-
tima y consumo de cigarrillos.
En forma complementaria, se realizó una comparación
entre fumadores y no fumadores en relación con las varia-
bles de autoeficacia, autoestima total y las subescalas de
autoestima del Inventario de Coopersmith, encontrándose
diferencias significativas a favor de los no fumadores en
MDS MDS t
Autoeficacia
24.18 3.36 25.53 2.56 –3.53*
Autoestima Total 48.55 10.48 49.86 9.72 –1.00
Autoestima General 49.22 9.46 50.19 8.23 –0.85
Autoestima Social 54.26 9.01 52.66 7.93 1.46
Autoestima Escolar 50.01 12.47 50.01 12.16 0.00
Autoestima Hogar 46.29 9.91 50.20 9.79 –3.11*
*p< 0.01
Tabla 2
Diferencias en las variables entre fumadores y no
fumadores
Fumadores No Fumadores
(N=126) (N=121)
MDS M DS t
Autoeficacia
25.18 2.87 24.35 3.27 2.13*
Autoestima Total 49.60 9.97 48.62 10.35 0.74
Autoestima General 49.88 8.44 49.42 9.52 0.40
Autoestima Social 53.28 8.78 53.76 8.18 –0.43
Autoestima Escolar 49.05 11.45 51.40 13.37 –1.47
Autoestima Hogar 49.75 9.88 46.05 9.86 2.90 **
*p< 0.05 **p<0.01
Hombres Mujeres
(N=146) (N=101)
Tabla 3
Diferencias de género en la muestra total
Por último, para examinar posibles diferencias de gé-
nero en autoeficacia y autoestima también se realizó una
comparación entre los hombres y mujeres de la muestra
total, encontrándose diferencias significativas a favor de
los hombres en las variables de autoeficacia y de autoesti-
ma en el hogar (Tabla 3).
Discusión
En relación con la primera hipótesis de esta investiga-
ción, los datos revelan que en el grupo de adolescentes fu-
madores la autoeficacia se relaciona de manera inversa con
la cantidad de cigarrillos fumados en la última semana. Sin
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embargo, al analizar por sexo se aprecia que esta relación
entre autoeficacia y consumo de cigarrillos sólo es signifi-
cativa en las mujeres adolescentes fumadoras, siendo prác-
ticamente nula dicha relación en los hombres fumadores.
Además se encontró que los adolescentes no fumadores
presentan un nivel significativamente mayor de autoeficacia
que los fumadores.
El hecho que en este estudio los adolescentes no fuma-
dores presenten una mayor autoeficacia en comparación a
los fumadores es un resultado que concuerda con otras evi-
dencias previas (Conrad et al., 1992; Bandura, 1997; Kear,
2002) y que puede explicarse por el importante rol que
parece desempeñar la autoeficacia en la conducta en gene-
ral y en particular en las conductas relacionadas con la sa-
lud (Grembowski et al., 1993; Kals & Montada, 2001).
La existencia de una relación inversa significativa en-
tre nivel de autoeficacia y consumo de cigarrillos sólo en
las adolescentes mujeres sugiere que en ellas la autoeficacia
influiría en mayor grado en la conducta de fumar que en el
caso de los hombres. Este resultado se puede relacionar
con algunas evidencias que indican que las adolescentes
mujeres parecen ser más vulnerables que los varones a la
presión percibida para fumar por parte del grupo de pares
(Nebot, Tomás, Ariza, Valmayor & Mudder, 2001).
Respecto a la segunda hipótesis referida a la relación entre
autoestima y conducta de fumar, esta se verificaría parcial-
mente. Por una parte no se encuentran diferencias significa-
tivas en autoestima total ni general entre fumadores y no
fumadores, y además no existe relación significativa entre
dichas dimensiones y consumo de cigarrillos. Pero por otra
parte se encuentra una diferencia significativa en autoestima
hogar a favor de los no fumadores, y una relación inversa
significativa entre dicha dimensión de autoestima y consu-
mo de cigarrillos en el grupo de mujeres fumadoras. Este
resultado sugiere que la baja autoestima en el hogar, esto es
la percepción de sentirse poco valorado(a) dentro de su gru-
po familiar, es un factor que puede influir en la conducta de
fumar de los adolescentes, en particular en las mujeres.
El que los no fumadores presentan una mayor autoesti-
ma en el hogar en comparación con los fumadores se po-
dría explicar por el importante papel que juega la familia
en la conducta de fumar de los adolescentes. El hecho que
un adolescente se perciba valorado y querido en su grupo
familiar actuaría como un factor protector para no fumar,
ya que la literatura señala que la percepción de ser recha-
zado por los padres sería un predictor importante del inicio
de la conducta de fumar y de la intensidad del hábito de
fumar en los adolescentes (Miller & Volk, 2002). Kabawata
et al. (1999) encontraron que los adolescentes fumadores
presentaban una autoestima más baja en las dimensiones
cognitiva y familiar, pero no en la dimensión física, en re-
lación con los adolescentes no fumadores. Este hallazgo
sugiere que no todas las áreas de la autoestima se relacio-
narían de la misma forma con la conducta de fumar.
Al considerar en conjunto las variables de autoeficacia
y autoestima, se observa que los adolescentes no fumado-
res presentan una mayor autoeficacia y una mayor autoes-
tima en el hogar que los adolescentes fumadores. Las de-
más escalas de autoestima no muestran diferencias signifi-
cativas entre ambos grupos.
Respecto a la tercera hipótesis, aquella referida a una
posible diferencia de género en la relación entre autoestima
y conducta de fumar, también ella se verificaría parcialmen-
te. Por una parte la relación entre autoestima total y consu-
mo de cigarrillos es igualmente baja en ambos sexos, por lo
cual no se verificaría la hipótesis de una diferencia de géne-
ro. Pero por otra parte se encuentra una diferencia importan-
te respecto a la relación entre consumo de cigarrillos y au-
toestima en el hogar en ambos sexos, ya que mientras en los
hombres tal relación es positiva (aunque no significativa),
en las mujeres se observa una relación inversa significativa
entre autoestima en el hogar y consumo de cigarrillos.
De los resultados anteriores se podría concluir que tan-
to la autoeficacia como la autoestima en el hogar son fac-
tores que se relacionan de manera importante con la con-
ducta de fumar en las adolescentes mujeres. En cambio en
los varones estas variables parecen ser menos relevantes
para su conducta de fumar.
Aunque no constituía un objetivo específico de este
estudio, también se examinaron posibles diferencias de
género en las variables incluidas. En la muestra total los
varones presentan un nivel de autoeficacia significativa-
mente mayor que las mujeres, resultado que concuerda con
la investigación previa (Choi, 2004). Una explicación para
esta diferencia puede encontrarse en la relación que existi-
ría entre el constructo de autoeficacia y la orientación de
rol sexual. En general, la autoeficacia estaría más relacio-
nada con la masculinidad, un dominio centrado en la compe-
titividad, independencia, agresividad y asertividad, mientras
que la feminidad se relacionaría con aspectos como sumi-
sión, dependencia y búsqueda de relaciones interpersonales
(Choi, 2004). Estas características diferenciales serían espe-
cialmente reforzadas por la intensificación del proceso de
socialización de roles sexuales en la adolescencia.
Además los hombres adolescentes presentan una ma-
yor autoestima en el hogar que las mujeres, lo cual sugiere
que ellos se perciben como más valorados dentro del hogar
en comparación con las mujeres. Una explicación para esto
sería que el proceso de tipificación de rol sexual en la ado-
lescencia es más exigente para las mujeres dentro del hogar,
en relación tanto con demandas instrumentales como emo-
cionales y que por eso ellas se perciben más exigidas y me-
nos valoradas, debiendo aceptar un rol más dependiente.
En cuanto a la prevalencia encontrada de la conducta
de fumar en la muestra de adolescentes en este estudio
(50.2%), ella es similar a la prevalencia en el último año
señalada en el estudio de CONACE (2003), que informa
de un 52% en la población escolar. La edad promedio en
INFLUENCIA DE LA AUTOEFICACIA Y LA AUTOESTIMA EN LA CONDUCTA DE FUMAR EN ADOLESCENTES
11
TERAPIA PSICOLÓGICA 2005, Vol. 23, Nº2, 5 – 11
que los adolescentes prueban el primer cigarrillo (13.3 años)
es similar a la informada por el estudio de CONACE (2003)
y a la reportada en el último estudio amplio de prevalencia
de consumo de tabaco en escolares realizado en Chile
(Valdivia et al., 2004).
A la luz de los resultados obtenidos se puede concluir
que es importante considerar la autoeficacia dentro de los
programas de prevención de la conducta de fumar para
adolescentes. Asimismo sería recomendable el incorporar la
autoeficacia como una variable a potenciar en los progra-
mas de intervención orientados a detener la conducta de fu-
mar o que contribuyan a la reducción de daño (disminución
de consumo), especialmente en adolescentes mujeres.
Los hallazgos de este estudio apoyan además la necesi-
dad de enfatizar el fortalecimiento de la autoestima en el
hogar en programas de prevención para el inicio de la con-
ducta de fumar y en programas de intervención para ado-
lescentes mujeres.
Se puede sugerir que futuras investigaciones sigan exa-
minando la relación entre la autoeficacia y el fumar, en
especial la autoeficacia en situaciones más específicas re-
lacionadas con la conducta de fumar, para así tener mayo-
res elementos con los cuales diseñar programas de preven-
ción e intervención.
Se sugiere además que se sigan desarrollando investi-
gaciones que incluyan diferentes mediciones de la autoes-
tima, idealmente instrumentos multidimensionales que per-
mitan detectar las áreas de la autoestima que más se aso-
cian con la conducta de fumar y así poder implementar pro-
gramas de prevención e intervención más efectivos.
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