Terapia psicológica
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
sochpscl@entelchile.net
ISSN (Versión impresa): 0716-6184
CHILE
2005
Andrés M. Pérez Acosta
FUNDAMENTOS DE LAS TERAPIAS DE EXPOSICIÓN CONTRA LAS FOBIAS: UNA
PROPUESTA TEÓRICA INTEGRADORA DE LA CONDUCTA DE EVITACIÓN
Terapia psicológica,
junio, año/vol. 23, número 001
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
Santiago, Chile
pp. 25-35
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Universidad Autónoma del Estado de México
http://redalyc.uaemex.mx
Copyright 2004 by Sociedad Chilena de Psicología Clínica
ISSN 0716-6184
Fundamentos de las Terapias de Exposición contra las Fobias: Una
Propuesta Teórica Integradora de la Conducta de Evitación
Principles of Exposition Therapy against Phobias: An Integrative Theoretical Model of
Avoidance Behavior
Andrés M. Pérez-Acosta
*
Universidad de Talca (Chile)
rec: 24-marzo-2005 acep: 28-abril-2005
Resumen
Se presenta una teoría de la conducta de evitación basada en la integración de procesos de aprendizaje y motivación, con
el fin de poder predecir los resultados de los procedimientos terapéuticos contra las fobias, basados en el principio de
exposición. Antes de introducir la propuesta teórica, se ofrecen algunas generalidades sobre las fobias y sus componentes
conductuales: la evitación y el escape. A continuación, se presentan las principales teorías sobre la adquisición y la
extinción de la conducta de evitación. Luego se explican las terapias de exposición con base en la extinción de la conducta
de evitación. Finalmente, se introduce el modelo teórico, que hace una mejor predicción de los resultados de las terapias
de exposición, con respecto a las teorías tradicionales, las cuales se basan exclusivamente en principios de aprendizaje.
Palabras clave: fobias, evitación, escape, terapia de exposición, modelo teórico.
Abstract
A theory of avoidance behavior, based on the integration of learning and motivation processes, is introduced as a better
predictor of results of the therapeutic exposition procedures against phobias. Before introducing the proposal, some
generalities of avoidance and escape (behavioral components of phobias) are presented. Then, the main theories on
acquisition and extinction of avoidance behavior are described, and exposition therapies are explained as extinction of
avoidance behavior. Finally, the integrative theoretical model is presented in light of its better predictions with respect to
the explanatory power of traditional theories (those based exclusively on learning principles).
Key words: Phobias, avoidance, escape, exposition therapy, theoretical model.
“Siempre hay algo que nos atemoriza, que nos infunde miedo, que nos paraliza y hace que nuestra adrenalina fluya y no
podamos controlarla. Desde allí, si se quiere irracional, enfrento desde la pintura a la araña. Analizándola, estudiándola
para saber el porqué de mi temor, miedo, terror, fobia o como quiera llamarse y en las formas que ella crea están las que
plasmo en mis obras."
Verónica Bearzotti (2003)
2
Introducción
Las fobias se entienden contemporáneamente como un
miedo intenso y desproporcionado ante un estímulo o si-
tuación aparentes; es un temor inexplicable e irracional que
implica una evitación de aquello que se teme (Marks,
1991b). Sus valores epidemiológicos son bastante altos en
comparación con otros trastornos (Hand & Wittchen, 1987)
pero afortunadamente también es alta la eficacia de su tra-
tamiento (Caballo & Mateos Vílchez, 2000). La utilidad
comprobada de tratamientos como la desensibilización sis-
temática (Wolpe, 1958) ha sido tal que ésta ha sido tomada
como paradigma de la intervención en la Década de la Con-
ducta (2000-2010)
3
, iniciativa interdisciplinaria de la
American Psychological Association que busca resaltar la
contribución de las ciencias del comportamiento a la solu-
ción de problemas relacionados con la salud, la educación,
la seguridad, la prosperidad y la democracia.
Según el DSM-IV-TR (American Psychiatric
Association, 2000), las fobias hacen parte del conjunto
general de trastornos de ansiedad. La clasificación de las
fobias ha variado con el tiempo, pero la clasificación con-
3 Ver
http://www
.decadeofbehavior
.or
g
* Correspondencia: Apartado Postal 28802, Bogotá, Colombia. Correo
electrónico:
amperezacosta@gmail.com
http://www
.infopsicologica.com/andres/datos.htm
2 La descripción fue realizada por esta artista argentina, con motivo de
su exposición de pinturas titulada “Fobias", presentada en Córdoba,
del 6 de septiembre al 4 de octubre de 2003.
TERAPIA PSICOLÓGICA
2005, Vol.23, Nº 1, 25 - 35
26
ANDRÉS M. PÉREZ-ACOSTA
TERAPIA PSICOLÓGICA 2005, Vol. 23, Nº1, 25 - 35
temporánea de éstas incluye dos grandes subtipos: las fobias
específicas y la fobia social o trastorno por ansiedad so-
cial. Este capítulo se referirá fundamentalmente a las fobias
específicas. El trastorno por ansiedad social, que antes era
el trastorno de ansiedad menos estudiado (Caballo & Mateos
Vílchez, 2000; Olivares, Isabel & Vera-Villarroel, 2003)
ahora está de moda (ver, por ejemplo, el meta-análisis de
Méndez Carrillo, Sánchez Meca & Moreno-Gil, 2001).
Volviendo a las fobias específicas (también llamadas
simples o focales) se caracterizan por estar restringidas a
situaciones concretas, lo cual las diferencia de los trastor-
nos por ansiedad generalizada (American Psychiatric
Association, 2000). El objeto de la fobia puede ser casi
cualquier cosa, aunque hay algunas bastante frecuentes (ver
Marks, 1991b): animales, sangre, lesiones, procedimien-
tos médicos u odontológicos, defecación o micción en ba-
ños públicos, alturas, ruidos, relámpagos, tormentas, vien-
to, oscuridad, volar en avión, conducir, estar en lugares
cerrados, comer alimentos concretos y hasta la actividad
sexual. Los especialistas en este tipo de transtornos, quie-
nes han aportado para la clasificación del trastorno en el
DSM (Craske, 1989; Curtis, Himle, Lewis, & Lee, 1989),
han agrupado las fobias específicas en cinco grupos:
1. Tipo animal
2. Tipo ambiente natural
3. Tipo sangre/inyecciones/sufrir daño
4. Tipo situacional
5. Otros tipos
A pesar de la generalidad de este trastorno dentro de la
población general, y de sus múltiples modalidades, existen
tratamientos eficaces para combatirlo. Curiosamente, en
esta psicopatología, la dificultad no radica en el tratamien-
to sino en que las personas no suelen buscar ayuda, debido
al grado relativamente pequeño de malestar y al descono-
cimiento de que existen tratamientos para el problema
(Antony & Barlow, 1997). La terapéutica que ha sido estu-
diada para su validación empírica incluye los siguientes
componentes (ver Hand & Wittchen, 1987; Marks, 1991b;
North, North & Coble, 1997; Caballo & Mateos Vílchez,
2000; Santacruz et al., 2002):
• Exposición al estímulo real
• Exposición al estímulo virtual
• Exposición al estímulo imaginado
• Modelado de exposición al estímulo
• Contracondicionamiento mediante exposición más re-
lajación
• Reestructuración cognoscitiva
• Tratamiento farmacológico
• Reprocesamiento y desensibilización por medio de
movimientos oculares (siglas en inglés: EMDR)
Como puede apreciarse, la mayoría de los componen-
tes tiene que ver con la exposición al estímulo, que es
fundamentalmente un tratamiento conductual (Hand &
Wittchen, 1987). Si bien la adición de otros componentes,
como el modelado o la reestructuración cognoscitiva, ha
mostrado muy buenos resultados (Caballo & Mateos
Vílchez, 2000), la exposición al estímulo es el componen-
te crítico de la terapia. No obstante, la pregunta concer-
niente a este capítulo es ¿por qué funciona la exposición al
estímulo.
Fobias y conductas de evitación/escape
Para responder a la pregunta planteada, es importante
entender las fobias desde una perspectiva psicológica bási-
ca (Marks, 1991a; Hunziker & Pérez-Acosta, 2001). Aun-
que las sucesivas ediciones del DSM han detallado y dife-
renciado cada vez más los síntomas motores, cognoscitivos
y fisiológicos de las fobias, éstas tienen su esencia en las
conductas de evitación/escape del estímulo temido (Cas-
tro, 1990; Marks, 1991 a y b; Pérez-Acosta, 1998; Hunziker
& Pérez-Acosta, 2001). Independientemente del tipo de
estímulo o situación, lo importante en este cuadro
psicopatológico es que la persona evita, o en su defecto
escapa, del evento cuando alguna señal de éste, o éste mis-
mo, aparece de alguna forma (real, virtual, imaginada o
simbólica).
Si bien gracias a la evitación o al escape se puede con-
trolar el evento temido, la diferencia entre estas dos con-
ductas radica fundamentalmente en la posibilidad de pre-
dicción del evento al que se teme (Castro, 1990). Más exac-
tamente, cuando un individuo puede predecir y controlar
el evento aversivo podría evitarlo, mientras que a lo sumo
podrá escapar cuando puede controlarlo pero no predecir-
lo. La posibilidad de predicción del estímulo temido se
adquiere gracias a un condicionamiento clásico de diver-
sos tipos de señal del evento (espaciales, temporales, entre
otras; ver Fernández Castro, 1989; Pérez-Acosta & Pérez-
González, 1998).
La conducta de evitación, por encima de la conducta
de escape, es el aspecto sine qua non de las fobias. De
hecho, una fobia no podría diagnosticarse si no aparece
evitación de señales (Marks, 1991b). El cuadro fóbico se
ratifica en la medida en que dicha conducta interfiere con
la vida diaria de la persona, como sucede con todos los
cuadros de ansiedad (American Psychiatric Association,
2000).
La evitación en principio es una conducta relativamen-
te normal y adaptativa. Pero si ésta pasa a ser exagerada,
por cambiar la rutina cotidiana del individuo, entonces apa-
rece una fobia. Lo anterior implica que el estudio de los
procesos de adquisición y extinción de la conducta de evi-
tación incidirá a su vez en la comprensión de las fobias:
FUNDAMENTOS DE LAS TERAPIAS DE EXPOSICIÓN CONTRA LAS FOBIAS: UNA PROPUESTA TEÓRICA
INTEGRADORA DE LA CONDUCTA DE EVITACIÓN
27
TERAPIA PSICOLÓGICA 2005, Vol. 23, Nº1, 25 - 35
tanto su etiología como su tratamiento (Hunziker & Pérez-
Acosta, 2001).
Teorías de la adquisición de la conducta de evita-
ción
Mucho esfuerzo teórico se ha dedicado, especialmente
en la segunda mitad del siglo XX, para entender la adquisi-
ción y la extinción de la conducta de evitación (ver
Fernández Castro, 1989; Pérez-Acosta y Pérez González,
1998, 1999; Chance, 2001). Pero, curiosamente, la teoría
que a la postre ha tenido mayor respaldo en las últimas
décadas ha sido la primera que se propuso: la teoría
bifactorial (Mowrer, 1947).
Según la propuesta de O. H. Mowrer, la conducta de
evitación se explica por dos factores: el condicionamiento
clásico o pavloviano y el condicionamiento instrumental.
El primero sucede inicialmente a manera de miedo o im-
pulso adquirido ante la señal del estímulo aversivo o even-
to temido de forma primaria. Luego del condicionamiento
clásico, plantea la teoría, viene un condicionamiento ins-
trumental que consiste en un reforzamiento negativo, en el
que la consecuencia de la conducta de evitación es la re-
ducción del impulso adquirido.
Una vez publicada la teoría bifactorial de Mowrer, va-
rios discípulos de Skinner (Schoenfeld, 1950; Herrnstein,
1969) plantearon una alternativa teórica más parsimoniosa:
la teoría unifactorial. Para Schoenfeld y Herrnstein, hablar
de “reducción del impulso" era poco evidente. En su lugar
plantearon que el condicionamiento operante (versión
skinneriana del condicionamiento instrumental) era sufi-
ciente para explicar la conducta de evitación. En ese senti-
do, bastaba con afirmar que dicha conducta era un ejemplo
más de reforzamiento negativo, en el cual no necesaria-
mente debía existir una señal condicionada
pavlovianamente. Como sustento empírico de esta teoría,
Herrnstein (1969) se valió de los hallazgos de Sidman
(1953) de conducta de evitación en un procedimiento en el
que no había una señal exteroceptiva clara.
Si bien la teoría unifactorial parecía pasar la prueba de
la navaja de Occam, la demostración efectuada por Anger
(1963) del tiempo como señal condicionable clásicamente
hizo que la navaja hiriera la teoría de inspiración
skinneriana. Volvía de nuevo al ruedo la teoría bifactorial.
No obstante, lo que se cuestionó luego no era el papel del
condicionamiento clásico sino qué tipo de
condicionamiento instrumental sucedía en la conducta de
evitación.
La original teoría bifactorial de Mowrer (1947) y la
unifactorial de Herrnstein (1969) defendían el reforzamiento
negativo de la conducta de evitación. Siguiendo la lógica
de la primera teoría bifactorial, el miedo condicionado
pavlovianamente debería mantenerse a lo largo de los en-
sayos de adquisición de la conducta de evitación. Sin em-
bargo, estudios posteriores (Kamin, Brimer & Black, 1963)
mostraron que las típicas respuestas de miedo, como au-
mento de la tasa cardiaca, temblor, gemidos, orina, etc. dis-
minuían a medida que los sujetos experimentales adqui-
rían experiencia en la evitación.
La disminución progresiva de las respuestas de miedo
llevaron a Weisman y Litner (1972) a proponer que la evi-
tación se mantiene por reforzamiento positivo; esta teoría
planteaba que la conducta de evitación es producto de dos
tipos de aprendizaje: condicionamiento clásico, que per-
mite la adquisición, y reforzamiento positivo
(condicionamiento instrumental), que permite el manteni-
miento. Según estos autores, la consecuencia de evitar se-
ría la presentación de señales de seguridad que alivian al
individuo, lo que predice la disminución progresiva de las
respuestas de miedo, informadas por Kamin, Brimer y Black
(1963).
La teoría de Weisman y Litner (1972) era tan bifactorial
como la de Mowrer (1947). Ambas se podían reducir a la
afirmación de que la conducta de evitación es producto de
un condicionamiento clásico y un condicionamiento ins-
trumental. Sólo hasta la década de los setenta se plantearon
teorías con conceptos distintos: la biológica de Bolles
(1970) y la cognoscitiva de Seligman y Johnston (1973).
El planteamiento de Robert C. Bolles (1970) es sui
generis, dentro del conjunto teórico presentado. Bolles, a
diferencia de los demás autores, enfatizó en las respuestas
innatas que presenta un animal ante situaciones aversivas.
En su ambiente natural, un animal no podría huir de sus
predadores si tuviera que aprender conductas de defensa
por ensayo y error. Tales conductas tienen que ser innatas y
además propias de la especie. Según esta teoría, el meca-
nismo de adquisición de la respuesta de evitación es inna-
to, mientras que el condicionamiento indica qué situacio-
nes son peligrosas.
Esta teoría explica por qué algunas conductas de evita-
ción se adquieren mejor que otras según la especie. Bolles
(1970) llamó la atención acerca de la variable filogenética
a la hora de explicar la conducta en situaciones aversivas.
Sin embargo, es claro que la carga innata regula el aprendi-
zaje pero no lo impide o lo suple (Fernández Castro, 1989).
En ese sentido se podría plantear que esta teoría es más un
complemento que una alternativa a las teorías del aprendi-
zaje anteriormente planteadas.
En cambio, la teoría cognoscitiva de la evitación de
Seligman y Johnston (1973) se planteó como una alternati-
va superior con respecto a las explicaciones tradicionales
basadas en el condicionamiento (Mazur, 1994). La teoría
cognoscitiva parte del concepto de expectativa; ésta puede
ser de tres tipos: 1. positiva: la presentación de un evento
se correlaciona positivamente con la presentación de otro;
28
ANDRÉS M. PÉREZ-ACOSTA
TERAPIA PSICOLÓGICA 2005, Vol. 23, Nº1, 25 - 35
2. negativa: la presentación de un evento correlaciona ne-
gativamente con la presentación de otro; 3. “cero": dos
eventos son independientes.
Seligman y Johnston propusieron que el individuo en
una situación de evitación va formando dos expectativas
de tipo negativo: 1. Sobre las consecuencias de su respues-
ta ante la señal de peligro, y 2. Sobre las consecuencias de
no responder ante la señal de peligro. Según estos investi-
gadores, una vez esas dos expectativas se hayan formado,
la conducta del individuo no cambiará hasta que alguna o
ambas expectativas se rompan ante modificaciones que
experimente el sujeto, ya sea en una situación experimen-
tal o terapéutica, como se verá más adelante.
Las tendencias contemporáneas en la explicación de la
conducta de evitación se basan en la neurociencia del com-
portamiento (Pérez-Acosta & Pérez González, 1998). La
investigación neurobiológica muestra el papel clave de una
estructura cerebral situada en el sistema límbico: la amíg-
dala (ver Kalat, 1995). Este pequeño tejido nervioso pare-
ce ser el punto de convergencia de la información senso-
rial (proporcionada por las señales) y la información de
dolor (proporcionada por los estímulos aversivos). Kim y
Davis (1993) demostraron en ratas que la lesión del núcleo
central de la amígdala impide las respuestas condicionadas
de miedo a la señal, mas no las respuestas incondicionadas
al evento aversivo.
Fisiológicamente hablando, el sistema límbico en ge-
neral contribuye a la activación de la rama simpática del
sistema nervioso autónomo (Gleitman, 1996), reflejada en
respuestas como dilatación de las pupilas, aceleración del
ritmo cardiaco y apertura de las vías respiratorias. Este
cuadro es compartido por animales experimentales adqui-
riendo conducta de evitación y por seres humanos cuando
hacen evidente su fobia. Ante estos y otros síntomas, ¿cómo
extinguir la conducta de evitación, o las fobias, cuando no
hay un peligro real en camino.
La extinción de la evitación y las terapias de exposi-
ción
La extinción de la conducta de evitación ha servido
desde hace décadas como modelo animal de las terapias de
exposición contra las fobias (Huziker & Pérez-Acosta,
2001). Como se vio en la introducción del capítulo, la ex-
posición del estímulo que genera miedo al paciente es la
base de las terapias efectivas contra las fobias (Hand &
Wittchen, 1987; Marks, 1991b; Caballo & Mateos Vílchez,
2000).
Experimentalmente, la exposición del estímulo equi-
vale a una forma de extinción de la conducta de evitación
(Pérez-Acosta y Pérez González, 1998; Hunziker & Pérez-
Acosta, 2001). La extinción ha sido bastante estudiada en
el laboratorio, debido a su conexión directa con las tera-
pias contra las fobias como la desensibilización sistemáti-
ca y la inundación (Marks, 1991 a y b). A continuación se
presenta una síntesis de los procedimientos evaluados des-
de la psicología básica:
1. Procedimiento ordinario (Solomon, Kamin & Wynne,
1953): se presenta la señal pero no el estímulo aversivo;
el sujeto no está confinado (restringido
conductualmente) y controla su exposición a la señal.
2. Prevención de respuesta (Page & Hall, 1953): se pre-
senta la señal pero no el estímulo aversivo; el sujeto
está confinado y no controla su exposición a la señal.
3. Inundación (Polin, 1959): se presenta la señal pero no
el estímulo aversivo; el sujeto no está confinado y no
controla su exposición a la señal.
4. Contingencia cero (Pérez-Acosta & Pérez González,
1999): se presentan la señal y el estímulo aversivo, pero
aleatoriamente (sin contingencia entre ellos); el sujeto
no está confinado y no controla su exposición a la se-
ñal.
El procedimiento ordinario de Solomon, Kamin y
Wynne (1953) difícilmente genera extinción de la evita-
ción, mientras que los procedimientos 2, 3 y 4 han demos-
trado ser efectivos en las pruebas experimentales. Los in-
vestigadores clínicos han retomado estos resultados (prin-
cipalmente los procedimientos de prevención de respuesta
e inundación) para el diseño de procedimientos terapéuti-
cos como la desensibilización sistemática y la implosión
(Marks, 1991b; Maldonado, 1998). ¿Por qué funcionan
diferentemente los procedimientos mencionados. (especial-
mente, ¿por qué no funciona el procedimiento ordinario y
los demás sí.). Desde la teoría del aprendizaje se ofrecen
respuestas, pero quedan vacíos por llenar.
Explicaciones de la extinción de la evitación
Las teorías revisadas explican de forma relativamente
satisfactoria la adquisición de la conducta de evitación pero
tienen problemas a la hora de explicar la extinción, espe-
cialmente los resultados diferenciales de los procedimien-
tos vistos en la sección anterior. Veamos esto con más de-
talle.
Mientras que la teoría bifactorial es la que tiene mayor
respaldo empírico para explicar la adquisición, también es
la que ofrece más problemas para explicar la extinción
(Marks, 1991a; Mazur, 1994; Pérez-Acosta & Pérez
González, 1998, 1999). El procedimiento ordinario de
Solomon, Kamin y Wynne (1953) supone que, después de
la adquisición, se presenta solamente la señal del estímulo
aversivo. Desde la perspectiva bifactorial, cada ensayo en
el cual el evento temido es evitado sería de extinción del
condicionamiento clásico pues el estímulo condicionado
FUNDAMENTOS DE LAS TERAPIAS DE EXPOSICIÓN CONTRA LAS FOBIAS: UNA PROPUESTA TEÓRICA
INTEGRADORA DE LA CONDUCTA DE EVITACIÓN
29
TERAPIA PSICOLÓGICA 2005, Vol. 23, Nº1, 25 - 35
(la señal) se presenta solo, en ausencia del estímulo incon-
dicionado, que genera miedo. De acuerdo con los princi-
pios pavlovianos, la respuesta condicionada debería debi-
litarse con los ensayos de extinción. Pero la evidencia ex-
perimental presentada por Solomon, Kamin y Wynne (1953)
es contraria: los sujetos siguen respondiendo con una fre-
cuencia estable.
Pasando a los procedimientos de prevención de respues-
ta e inundación, las cosas mejoran para la teoría bifactorial
porque ésta puede explicar la efectividad de ambos proce-
dimientos (Mazur, 1994): la exposición forzada al estímu-
lo condicionado solo (la señal) produce una extinción de la
respuesta condicionada de miedo. Los hallazgos experi-
mentales, en este caso, sí son consistentes con la teoría siem-
pre y cuando se usen los parámetros adecuados de número
de ensayos y duración del estímulo condicionado: mien-
tras sean mayores, la prevención y la inundación son más
efectivas como generadoras de extinción (Baum, 1970).
En cuanto a la teoría unifactorial, esta propuesta ope-
rante ofreció una explicación de los resultados pobres del
procedimiento ordinario (ver Mazur, 1994): mientras la
respuesta de evitación siga teniendo como consecuencia la
reducción del aversivo, se mantendrá así la contingencia
haya cambiado, pues el individuo no discriminará dicho
cambio. Según este razonamiento, mientras el sujeto no
discrimine cambios en la contingencia, no emitirá cambios
en su conducta.
Por otro lado, la efectividad de la prevención de res-
puesta no puede ser explicada por la teoría unifactorial de
Herrnstein (1969). Siguiendo su lógica, el confinamiento
no le permitiría al individuo discriminar el cambio en la
contingencia operante (relación conducta-consencuencia).
Entonces la reducción en la tasa de respuesta de evitación
no podría ser explicada como una discriminación del cam-
bio en la contingencia. Es necesario recurrir a factores adi-
cionales que expliquen la extinción.
Las dos teorías “biológicas" presentadas, la de respues-
tas específicas de defensa (Bolles, 1970) y la neurobiológica
basada en la amígdala (Kim & Davis, 1993) hacen especial
énfasis en la adquisición más que en la extinción de las
respuestas de evitación (Domjan, 1999). Su poder radica
en explicar cómo los factores innatos y nerviosos determi-
nan la selección de la respuesta que permita al animal evi-
tar ante la presentación de la señal. No hacen ninguna pre-
dicción en particular sobre el funcionamiento diferencial
de los procedimientos de extinción, aunque sí pueden dar
luces sobre cómo la extinción puede verse afectada por la
naturaleza de la respuesta ya adquirida, según la especie en
cuestión.
Entre las teorías más importantes de la conducta de
evitación, la única que predice los resultados experimenta-
les de los procedimientos ordinario, prevención de respuesta
e inundación, es la teoría cognoscitiva de expectativas de
Seligman y Johnston (1973).
Con respecto al procedimiento ordinario, la extinción
infructuosa se ve fácilmente explicada porque mientras
el sujeto siga evitando, así el evento aversivo haya sido
descontinuado, sus expectativas negativas no se afecta-
rán y la conducta no cambiará. Presumiblemente la extin-
ción comenzará únicamente cuando el sujeto falle en
emitir la respuesta en algún ensayo, lo que le permitiría
experimentar una situación nueva e inconsistente con las
expectativas que se formó en la fase de adquisición
(Mazur, 1994).
En cambio, la efectividad comprobada de los procedi-
mientos de prevención de respuesta e inundación se ve ex-
plicada porque ambas situaciones facilitan el rompimiento
de las expectativas de adquisición. Sin embargo, cada caso
es diferente (Pérez-Acosta & Pérez González, 1998, 1999).
La prevención de respuesta implica que el individuo no
puede exhibir la conducta evitativa ante la señal que se sigue
presentando; por lo tanto la expectativa de que la respuesta
ante la señal previene el estímulo aversivo no se rompe por-
que precisamente el sujeto no puede responder. Pero la otra
expectativa negativa (no responder tiene como consecuen-
cia el evento aversivo) sí se rompe pues el individuo confi-
nado no experimenta el estímulo temido. Entonces se forma
una nueva expectativa (no responder ante la señal no tiene
consecuencias aversivas). Esta expectativa, unida a la que
no se pudo romper (responder ante la señal no tiene conse-
cuencias aversivas) genera que el individuo concluya otra
expectativa de independencia entre respuesta y consecuen-
cia: no hay relación entre esos dos eventos, es decir, así se
responda o no, no habrá consecuencias aversivas; finalmen-
te, después de un número suficiente de ensayos, el sujeto
extinguirá la respuesta ante la señal.
En la inundación, el sujeto no está confinado y puede
exhibir la respuesta ante la señal; pero ésta se presenta de
manera constante, sin que le siga el estímulo aversivo. Si
la señal se convierte en predictora de la ausencia del
aversivo (asociación pavloviana negativa), entonces el su-
jeto no esperará tener que evitarlo. Las expectativas de ad-
quisición en este caso se romperán simultáneamente a fa-
vor de una nueva expectativa de independencia entre la
respuesta ante la señal y el aversivo (“expectativa cero"):
el aversivo no vendrá, así el individuo evite o no evite. Por
lo tanto, la respuesta bajará de frecuencia.
Si bien ambos procedimientos de extinción (prevención
de respuesta e inundación) llegan a la expectativa cero por
vías diferentes, tienen en común que tal expectativa se for-
ma indirectamente, después de que haya mediado algún
otro proceso: la formación de una asociación pavloviana
negativa (en el caso de la inundación) o la formación de
una expectativa de que el no responder ante la señal no
tiene consecuencias aversivas (en el caso de la prevención
de respuesta).
Teniendo en cuenta que ambos procedimientos efecti-
vos llegan indirectamente a la expectativa cero, Pérez-
30
ANDRÉS M. PÉREZ-ACOSTA
TERAPIA PSICOLÓGICA 2005, Vol. 23, Nº1, 25 - 35
Acosta y Pérez González (1999) plantearon un nuevo pro-
cedimiento en el que se pretendió formar directamente la
expectativa de independencia: el procedimiento de contin-
gencia cero de extinción, en el cual se presentan tanto la
señal como el evento aversivo temido pero ambos de una
forma aleatoria, de tal manera que uno no prediga la apari-
ción del otro.
El experimento, paradójicamente, no mostró una dife-
rencia significativa entre el procedimiento de contingencia
cero y el tradicional procedimiento ordinario de Solomon,
Kamin y Wynne (1953). Este resultado solamente es pre-
dicho por la teoría bifactorial de Mowrer (1947), por enci-
ma de la teoría unifactorial y la cognoscitiva. Pareciera,
entonces, que la teoría de la evitación no ha avanzado en
las últimas cinco décadas (para Levis, 1989, no existe una
mejor alternativa a la teoría bifactorial). Sin embargo, para
varios investigadores de la conducta de evitación
(Fernández Castro, 1989; Marks 1991a; Pérez-Acosta,
1998) está claro que existe un vacío que debe llenarse en el
panorama teórico acerca de la extinción de la evitación,
que es la base de las terapias de exposición del estímulo
contra las fobias. En la siguiente sección se ofrece una al-
ternativa integradora que puede predecir los resultados
empíricos más importantes obtenidos hasta la fecha.
Conclusión: La necesidad de una teoría integradora
El planteamiento que se presenta a continuación parte
del reconocimiento del poder explicativo que ha tenido la
teoría bifactorial, en sus diferentes versiones (Mowrer,
1947; Weisman & Litner, 1972). En ese sentido, parecería
mejor intentar una extensión de la teoría bifactorial que
una teoría completamente diferente (como la biológica o la
cognoscitiva). También parece inadecuado reducir la ex-
plicación de dos factores a uno solo (Anger, 1963; Levis,
1989) pues, si bien se logra parsimonia, se pierde en pre-
dicción empírica.
La adición que se propone a la teoría bifactorial es la
teoría de los procesos oponentes de la dinámica afectiva
(Solomon & Corbit, 1974), con el fin de que la bifactorial
gane en predicción, al tener en cuenta las emociones pre-
sentes en la adquisición y la extinción de la conducta de
evitación. Es decir, lo que se propone como alternativa es
la integración de la teoría bifactorial de la evitación con la
teoría de los procesos oponentes de las emociones, la cual
ha logrado un importante grado de predicción sobre situa-
ciones emocionales como las relaciones afectivas, las
adicciones y el dolor (ver Domjan, 1999).
La teoría de los procesos oponentes de Solomon y Corbit
(1974) plantea que la expresión de las emociones, ante aque-
llas situaciones que las provocan, sigue una dinámica tem-
poral definida, que es producto de la suma algebraica de
procesos: el proceso a (o primario) y el proceso b (o secun-
dario). Sus autores propusieron esta teoría como una teoría
de la motivación, por lo que el aprendizaje no hizo apari-
ción aquí. Sin embargo, Schull (1979) ofreció una exten-
sión de la dinámica afectiva al aprendizaje, particularmen-
te la habituación y el condicionamiento clásico.
Siguiendo la integración aprendizaje-motivación de
Schull, ¿por qué no intentar dicha integración en el ámbito
de la adquisición y extinción de la conducta de evitación.
En este caso, los mecanismos de aprendizaje
(condicionamiento clásico y condicionamiento instrumen-
tal) estarían funcionando inicialmente, recogiendo las con-
tingencias aversivas y, a continuación, los mecanismos
motivacionales (procesos a y b) determinarían el curso de
las respuestas condicionadas a lo largo de los ensayos de
adquisición y extinción.
Para entender mejor la teoría integradora aprendizaje-
motivación y sus predicciones empíricas, recurriré a cua-
tro gráficas (Figuras 1, 2, 3 y 4) en las que aparecen los
siguientes elementos:
1. Las etapas operacionales del proceso, que incluyen ad-
quisición, mantenimiento y extinción del
condicionamiento aversivo.
2. Las contingencias apropiadas (inputs), clásica e instru-
mental, para generar adquisición, mantenimiento o ex-
tinción de la conducta de evitación.
3. La retroalimentación sensorial aversiva que está reci-
biendo el sujeto a cada momento.
4. Los mecanismos de aprendizaje asociativo que estarían
funcionando en cada etapa del proceso
(condicionamiento clásico, condicionamiento instru-
mental).
5. Los mecanismos motivacionales (proceso primario a y
proceso primario b ) que estarían sumándose
algebraicamente todo el tiempo.
6. Finalmente, las salidas condicionadas (outputs), divi-
didas en respuesta emocional condicionada y respuesta
motora condicionada.
FUNDAMENTOS DE LAS TERAPIAS DE EXPOSICIÓN CONTRA LAS FOBIAS: UNA PROPUESTA TEÓRICA
INTEGRADORA DE LA CONDUCTA DE EVITACIÓN
31
TERAPIA PSICOLÓGICA 2005, Vol. 23, Nº1, 25 - 35
Etapas
Contingencias
Retro-alimentación Mecanismos de aprendizaje
Mecanismos de Salidas
Operacionales (entradas)
Sensorial aversiva asociativo
motivación condicionadas
:
condicionada
T
0
: inicio del
Contingencia
Contingencia Ninguna
Estado de
Estado pre- Respuesta
condicionamiento clásica
instrumental
pre-aprendizaje
motivacional: emocional
aversivo
(la señal predice (respuesta de
asociativo
Proceso a = condicionada: NO
Adquisición del la presentación evitación
Proceso b = 0 Respuesta motora
condicionamiento del estímulo
tiene como
condicionada: NO
aversivo
aversivo)
consecuencia Eventos aversivos Condicionamiento
Sensibilización Respuesta
la no aparición no controlados Clásico
emocional
emocional
del estímulo
Condicionamiento Condicionamiento ante la señal: condicionada: SÍ
aversivo)
clásico
Instrumental Proceso a > Respuesta motora
Proceso b > 0 condicionada: NO
Mantenimiento del
Eventos aversivos
Respuesta
condicionamiento
controlados
emocional
aversivo
condicionada: SÍ
Extinción del
Nueva
Nueva
Respuesta motora
condicionamiento contingencia
contingencia
condicionada: SÍ
aversivo
clásica (la
instrumental
Habituación Respuesta
T
f
: ¿Fin del
señal predice
(la respuesta es
emocional ante emocional
condicionamiento la ausencia
independiente
la señal:
condicionada: NO
aversivo.
del estímulo
de los estímulos
Proceso b > Respuesta motora
aversivo)
de la situación)
Proceso a > 0 condicionada: SÍ
La Figura 1 muestra la predicción de la teoría integradora
en el caso del procedimiento tradicional, e ineficaz, de ex-
tinción (Solomon, Kamin & Wynne, 1953). Es importante
resaltar que, al final, la salida (output) conductual de este
procedimiento es diferencial, como lo mostraron Kamin,
Brimer y Black (1963): la respuesta motora resiste a la ex-
tinción pero la respuesta emocional se habitúa con el tiem-
po. Esto se debe, como se aprecia en la columna de “retroa-
limentación sensorial aversiva", a que el individuo no perci-
be cambios en la contingencia y continuará efectuando ad
infinitum la conducta de evitación, que le permite “contro-
lar" un evento aversivo que no vendrá más.
Figura 1
Figura 1. Predicciones de la teoría integradora de la evitación en el caso del procedimiento ordinario de extinción (el curso
temporal se representa de arriba hacia abajo).
32
ANDRÉS M. PÉREZ-ACOSTA
TERAPIA PSICOLÓGICA 2005, Vol. 23, Nº1, 25 - 35
En la Figura 2 se aprecia el curso de la adquisición de
la evitación y su extinción con un procedimiento de pre-
vención de respuesta (Page & Hall, 1953). Tanto la res-
puesta emocional como la respuesta motora, al final, sí se
extinguen debido a que el confinamiento del sujeto obliga
al sujeto a percibir que no hay estimulación aversiva aso-
ciada a la señal. Inicialmente el confinamiento genera una
sensibilización emocional pero, por fuerza, el sujeto se
habituará ante la señal, que ya no será predictora del estí-
mulo aversivo (condicionamiento excitatorio) sino de la
ausencia del estímulo aversivo (inhibición condicionada).
Al romperse la excitación condicionada, la respuesta mo-
tora condicionada se hace innecesaria y se extingue tam-
bién.
La adquisición de la evitación y la extinción con el pro-
cedimiento de inundación (Polin, 1959) se modelan en la
Figura 3. Al igual que en la prevención de respuesta, am-
bos tipos de salida se extinguen, pero por razones diferen-
tes. En este procedimiento no hay confinamiento, lo que le
permite al individuo seguir respondiendo. En la extinción,
la retroalimentación sensorial aversiva es de ausencia del
evento temido, a pesar de la presencia constante de la se-
ñal, lo que genera una inhibición condicionada y, en con-
secuencia, una inhibición de la respuesta motora condicio-
nada que se vuelve irrelevante. Por otro lado, la extinción
supone, al igual que en la inundación, un proceso inicial de
sensibilización ante la señal y posterior habituación cuan-
do la señal se vuelve predictora de la ausencia del estímulo
aversivo.
Etapas
Contingencias
Retro-alimentación Mecanismos de aprendizaje
Mecanismos de Salidas
Operacionales (entradas)
Sensorial aversiva asociativo
motivación condicionadas
:
condicionada
T
0
: inicio del
Contingencia
Contingencia Ninguna
Estado de
Estado pre- Respuesta
condicionamiento clásica
instrumental
pre-aprendizaje
motivacional: emocional
aversivo
(la señal predice (respuesta de
asociativo
Proceso a = condicionada: NO
Adquisición del la presentación evitación
Eventos aversivos
Proceso b = 0 Respuesta motora
condicionamiento del estímulo
tiene como
no controlados
condicionada: NO
aversivo
aversivo)
consecuencia
Condicionamiento
Sensibilización Respuesta
la no aparición
Clásico
emocional
emocional
del estímulo
Condicionamiento Condicionamiento ante la señal: condicionada: SÍ
aversivo)
clásico
Instrumental Proceso a > Respuesta motora
Proceso b > 0 condicionada: NO
Mantenimiento del
Eventos aversivos
Habituación Respuesta
condicionamiento
controlados
emocional ante emocional
aversivo
la señal:
condicionada: SÍ
Proceso b > Respuesta motora
Proceso a > 0 condicionada: SÍ
Extinción del
Nueva
Nueva
No hay estimulación
Respuesta
condicionamiento contingencia
contingencia aversiva
emocional
aversivo
clásica (la
instrumental
condicionada: NO
señal predice
(el sujeto no
Respuesta motora
la ausencia
puede efectuar
condicionada: SÍ
del estímulo
la respuesta
Sensibilización Respuesta
aversivo)
porque está
emocional
emocional
confinado:
ante la señal: condicionada: SÍ
prevención
Proceso a > Respuesta motora
de respuesta)
Proceso b > 0 condicionada: NO
T
f
: ¿Fin del
Inhibición
Inhibición
Habituación Respuesta
condicionamiento
condicionada respuesta
emoción ante la emocional
aversivo.
clásica
instrumental señal:
condicionada: NO
Proceso b > Respuesta motora
Proceso a > 0 condicionada: NO
Figura 2
Figura 2. Predicciones de la teoría integradora de la evitación en el caso del procedimiento de extinción mediante preven-
ción de respuesta (el curso temporal se representa de arriba hacia abajo).
FUNDAMENTOS DE LAS TERAPIAS DE EXPOSICIÓN CONTRA LAS FOBIAS: UNA PROPUESTA TEÓRICA
INTEGRADORA DE LA CONDUCTA DE EVITACIÓN
33
TERAPIA PSICOLÓGICA 2005, Vol. 23, Nº1, 25 - 35
Por último, las predicciones con el procedimiento de
contingencia cero (Pérez-Acosta y Pérez González, 1999)
se presentan en la Figura 4. Debido a la presentación de los
estímulos (señal y aversivo) de forma aleatoria y de la con-
tingencia de no control de los mismos en la extinción, se
producen dos tipos de aprendizaje: irrelevancia aprendida
e indefensión aprendida (ver LoLordo, 1998). Estos apren-
dizajes se combinan con la habituación ante la señal (que
deja de ser señal por la estimulación impredecible) y el
resultado final es la extinción tanto de la respuesta emo-
cional condicionada como de la respuesta motora condi-
cionada.
Referencias
American Psychiatric Association (2000). Diagnostical and statistical
manual of mental disorders (DSM-IV-TR) (cuarta edición, texto revi-
sado). Washington, DC: Autor.
Anger, D. (1963). The role of temporal discrimination in the reinforcement
of Sidman avoidance behavior. Journal of the Experimental Analysis
of Behavior, 6, 477-506.
Antony, M. M. & Barlow, D. H. (1997). Fobia específica. En V. E. Caba-
llo (Dir.), Manual de tratamiento cognitivo-conductual de los
transtornos psicológicos, Vol. 1. Madrid: Siglo XXI.
Baum, M. (1970). Extinction of avoidance responding through response
prevention (flooding). Psychological Bulletin, 74, 276-284.
Bolles, R. C. (1970). Species-specific defense reactions and avoidance
learning. Psychological Review, 77, 32-48.
Etapas
Contingencias
Retro-alimentación Mecanismos de aprendizaje
Mecanismos de Salidas
Operacionales (entradas)
Sensorial aversiva asociativo
motivación condicionadas
:
condicionada
T
0
: inicio del
Contingencia
Contingencia Ninguna
Estado de
Estado pre- Respuesta
condicionamiento clásica
instrumental
pre-aprendizaje
motivacional: emocional
aversivo
(la señal predice (respuesta de
asociativo
Proceso a = condicionada: NO
Adquisición del la presentación evitación
Eventos aversivos
Proceso b = 0 Respuesta motora
condicionamiento del estímulo
tiene como
no controlados
condicionada: NO
aversivo
aversivo)
consecuencia
Condicionamiento
Sensibilización Respuesta
la no aparición
Clásico
emocional
emocional
del estímulo
Condicionamiento Condicionamiento ante la señal: condicionada: SÍ
aversivo)
clásico
Instrumental Proceso a > Respuesta motora
Proceso b > 0 condicionada: NO
Mantenimiento del
Eventos aversivos
Habituación Respuesta
condicionamiento
controlados
emocional ante emocional
aversivo
la señal:
condicionada: SÍ
Proceso b > Respuesta motora
Proceso a > 0 condicionada: SÍ
Extinción del
Nueva
Nueva
No hay estimulación
Sensibilización Respuesta
condicionamiento contingencia
contingencia aversiva
emocional
emocional
aversivo
clásica (la
instrumental
ante la señal: condicionada: NO
señal predice
(la respuesta es
Proceso a > Respuesta motora
la ausencia
independiente
Proceso b > 0 condicionada: SÍ
del estímulo
de los
Inhibición
Inhibición
Respuesta
aversivo)
estímulos de
condicionada respuesta
emocional
la situación)
clásica
instrumental
condicionada: SI
Respuesta motora
condicionada: NO
T
f
: ¿Fin del
Habituación Respuesta
condicionamiento
emoción ante la emocional
aversivo.
señal:
condicionada: NO
Proceso b > Respuesta motora
Proceso a > 0 condicionada: NO
Figura 3
Figura 3. Predicciones de la teoría integradora de la evitación en el caso del procedimiento de extinción mediante inunda-
ción (el curso temporal se representa de arriba hacia abajo).
34
ANDRÉS M. PÉREZ-ACOSTA
TERAPIA PSICOLÓGICA 2005, Vol. 23, Nº1, 25 - 35
Caballo, V. E. & Mateos Vílchez, P. M. (2000). El tratamiento de los
trastornos de ansiedad a las puertas del siglo XXI. Psicología
Conductual, 8, 173-215.
Castro, L. (1990). Fundamentos conductuales de la psicopatología. En R.
J. Toro & L. E. Yepes (Eds.), Fundamentos de Medicina: Psiquiatría.
Medellín: Corporación para las Investigaciones Biológicas.
Chance, P. (2001). Aprendizaje y conducta. México: Manual Moderno.
Craske, M. G. (1989). The boundary between simple phobia and specific
phobia (Report to the DSM-IV Anxiety Disorders Work-group). Albany,
NY: Phobia and Anxiety Disorders Clinic.
Curtis, G. C., Himle, J. A., Lewis, J. A. & Lee, Y. (1989). Specific
situational phobias: Variant of agoraphobia. (Report to the DSM-IV
Anxiety Disorders Work-group). Ann Arbor, MI: University of Michigan.
Domjan, M. (1999). Principios de aprendizaje y conducta. México:
Thomson.
Fernández Castro, J. (1989). Condicionamiento instrumental aversivo. En
R. Bayés y J. L. Pinillos (Eds.), Tratado de psicología general, 2: Apren-
dizaje y condicionamiento. Madrid: Alambra.
Gleitman, H. (1996). Basic Psychology. New York: W. W. Norton.
Hand, I. & Wittchen, H. U. (Eds.) (1987). Panic and phobias, 1. Empirical
evidence of theoretical models and long-term effects of behavioral
treatment. New York: Springer-Verlag.
Etapas
Contingencias
Retro-alimentación Mecanismos de aprendizaje
Mecanismos de Salidas
Operacionales (entradas)
Sensorial aversiva asociativo
motivación condicionadas
:
condicionada
T
0
: inicio del
Contingencia
Contingencia Ninguna
Estado de
Estado pre- Respuesta
condicionamiento clásica
instrumental
pre-aprendizaje
motivacional: emocional
aversivo
(la señal predice (respuesta de
asociativo
Proceso a = condicionada: NO
Adquisición del la presentación evitación
Eventos aversivos
Proceso b = 0 Respuesta motora
condicionamiento del estímulo
tiene como
no controlados
condicionada: NO
aversivo
aversivo)
consecuencia
Condicionamiento
Sensibilización Respuesta
la no aparición
Clásico
emocional
emocional
del estímulo
Condicionamiento Condicionamiento ante la señal: condicionada: SÍ
aversivo)
clásico
Instrumental Proceso a > Respuesta motora
Proceso b > 0 condicionada: NO
Mantenimiento del
Eventos aversivos
Respuesta
condicionamiento
controlados
emocional
aversivo
condicionada: SÍ
Respuesta motora
condicionada: SÍ
Extinción del
Nueva
Nueva
No hay estimulación Aprendizaje de Aprendizaje de Habituación Respuesta
condicionamiento contingencia
contingencia aversiva
irrelevancia del Irrelevancia de la emocional ante emocional
aversivo
clásica (se
instrumental
estímulo
respuesta
la señal:
condicionada: NO
presenta la
(la respuesta es
(indefensión) Proceso b > Respuesta motora
señal y el
independiente
Proceso a > 0 condicionada: SÍ
T
f
: ¿Fin del
estímulo
de los
Respuesta
condicionamiento aversivo
estímulos de
emocional
aversivo.
pero no hay
la situación;
condicionada: NO
relación
no los
Respuesta motora
entre ellos)
controla)
condicionada: NO
Figura 4
Herrnstein, R. J. (1969). Method and theory in the study of avoidance.
Psychological Review, 76, 49-69.
Hunziker, M. H. L. & Pérez-Acosta, A. M. (2001). Modelos animales en
psicopatología: ¿una contribución o una ilusión. Avances en Psicolo-
gía Clínica Latinoamericana, 19, 37-50.
Kalat, J. W. (1995). Biological psychology. Pacific Grove, CA: Brooks/Cole.
Kamin, L. J., Brimer, C. J. & Black, A. H. (1963). Conditional suppression
as a monitor of fear of the CS in the course of avoidance training.
Journal of Comparative and Physiological Psychology, 56, 497-501.
Kim, M. & Davis, M. (1993). Electrolytic lesions of the amygdale block
acquisition and expression of fear-potentiated startle even with with
extensive training but do not prevent reacquisition. Behavioral
Neuroscience, 107, 580-595.
Levis, D. J. (1989). The case for a return to a two-factor theory of
avoidance: The failure of non-fear interpretations. In S. B. Klein & R.
R. Mowrer (Eds.), Contemporary learning theories: Pavlovian
conditioning and the status of traditional learning theory (pp. 227-
277). Hillsdale, NJ: Lawrence Erlbaum Associates.
LoLordo, V. M. (1998). Desesperanza aprendida: el estado actual de la
investigación con animales. En R. Ardila, W. López López, A. M. Pérez-
Acosta, R. Quiñones y F. Reyes (Eds.), Manual de análisis experimen-
tal del comportamiento (pp. 447-472). Madrid: Biblioteca Nueva.
Figura 4. Predicciones de la teoría integradora de la evitación en el caso del procedimiento de extinción mediante contin-
gencia cero (el curso temporal se representa de arriba hacia abajo).
FUNDAMENTOS DE LAS TERAPIAS DE EXPOSICIÓN CONTRA LAS FOBIAS: UNA PROPUESTA TEÓRICA
INTEGRADORA DE LA CONDUCTA DE EVITACIÓN
35
TERAPIA PSICOLÓGICA 2005, Vol. 23, Nº1, 25 - 35
Maldonado, A. (1998). Aprendizaje, cognición y comportamiento huma-
no. Madrid: Biblioteca Nueva.
Marks, I. M. (1991a). Miedos, fobias y rituales, 1. Los mecanismos de la
ansiedad. Barcelona: Martínez Roca.
Marks, I. M. (1991b). Miedos, fobias y rituales, 2. Clínica y tratamientos.
Barcelona: Martínez Roca.
Mazur, J. E. (1994). Learning and behavior. Englewood Cliffs, NJ:
Prentice-Hall.
Méndez Carrillo, F. J., Sánchez Meca, J. & Moreno-Gil, Pedro J. (2001).
Eficacia de los tratamientos psicológicos para la fobia social: un estu-
dio metaanalítico. Psicología Conductual, 9, 39-59.
Mowrer, O. H. (1947). On the dual nature of learning: A reinterpretation
of “conditioning" and “problem solving". Harvard Educational Review,
17, 102-150.
North, M. M., North, S. M. & Coble, L. R. (1997). Virtual reality therapy:
an innovative paradigm. Ann Arbor, MI: IPI Press.
Olivares, J., Isabel, A.R. & Vera-Villarroel, P. (2003). Efectos de la apli-
cación del protocolo IAFS en una muestra de adolescentes con fobia
social generalizada. Terapia Psicológica, 21, 153-162.
Page, H. A. & Hall, J. (1953). Experimental extinction as a function of the
prevention of a response. Journal of Comparative and Physiological
Psychology, 46, 33-34.
Pérez-Acosta, A. M. (1998). Un modelo tetrafactorial de la evitación
aplicado a la comprensión de las fobias. Ponencia presentada en el
Primer Simposio Internacional sobre Fobias y otros Problemas de An-
siedad. Granada (España), noviembre 28.
Pérez-Acosta, A. M. & Pérez González, A. (1998). Conducta de evita-
ción: adquisición y extinción. Suma Psicológica, 5, 207-231.
Pérez-Acosta, A. M. & Pérez González, A. (1999). Procedimiento efecti-
vo de “contingencia cero" para la extinción de la evitación. Revista
Latinoamericana de Psicología, 31, 65-90.
Polin, A. T. (1959). The effects of flooding and physical supresión as
extinction techniques on an anxiety motivated locomotor response.
Journal of Psychology, 47, 235-245.
Santacruz, I., Orgilés, M., Rosa, A. I., Sánchez-Meca, J., Méndez, F. J. &
Olivares, J. (2002). Ansiedad generalizada, ansiedad por separación y
fobia escolar: el predominio de la terapia cognitivo-conductual. Psico-
logía Conductual, 10, 503-521.
Seligman, M. E. P. & Johnston, J. C. (1973). A cognitive theory of
avoidance learning. En F. J. McGuigan & D. B. Lumsden (Eds),
Contemporary approaches to conditioning and learning. Washington,
D.C.: Winston & Sons.
Schoenfeld, W. N. (1950). An experimental approach to anxiety, escape,
and avoidance behavior. En P. H. Hock & J. Zubin (Eds.), Anxiety.
New York: Grune & Stratton.
Schull, J. (1979). A conditioned opponent theory of Pavlovian conditioning
and habituation. En G. Bower (Ed.), The psychology of learning and
motivation, Vol. 13. New York: Academic Press.
Sidman, M. (1953). Avoidance conditioning with brief shock and no
exteroceptive warning signal. Science, 118, 157-158.
Solomon, R. L., Kamin, L. J. & Wynne, L. C. (1953). Traumatic avoidance
learning: The outcomes of several extinction procedures with dogs.
Journal of Abnormal and Social Psychology, 48, 291-302.
Solomon, R. L. & Corbit, J. D. (1974). An opponent process theory of
motivation: I. Temporal dynamics of affect. Psychological Review, 81,
119-145.
Weisman, R. G. & Litner, J. S. (1972). The role of Pavlovian events in
avoidance training. En R. A. Boakes & S. Halliday (Eds.), Inhibition
and learning. London: Academic Press.
Wolpe, J. (1958). Psychotherapy by reciprocal inhibition. Stanford, CA:
Stanford University Press.