Terapia psicológica
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
sochpscl@entelchile.net
ISSN (Versión impresa): 0716-6184
CHILE
2004
Inmaculada Teva / María Paz Bermúdez / José Hernández Quero / Gualberto Buela
Casal
EVALUACIÓN DE LA CALIDAD DE VIDA RELACIONADA CON LA SALUD EN
PACIENTES INFECTADOS POR EL VIH
Terapia psicológica,
noviembre, año/vol. 22, número 002
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
Santiago, Chile
pp. 111-121
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Universidad Autónoma del Estado de México
http://redalyc.uaemex.mx
Copyright 2004 by Sociedad Chilena de Psicología Clínica
ISSN 0716-6184
TERAPIA PSICOLÓGICA
2004, Vol.22, Nº 2, 111-121
Evaluación de la calidad de vida relacionada con la salud en
pacientes infectados por el VIH
Assessment of health related quality of life in HIV infected patients
(Rec: 08 - junio - 2004 Acep: 14 - septiembre - 2004)
La infección por el VIH es considerada una enfermedad crónica. Los objetivos de este estudio de tipo “ex post facto"
prospectivo factorial son comprobar si existen diferencias entre una muestra de pacientes con VIH/SIDA evaluada en
calidad de vida relacionada con la salud en función del sexo, de la vía a través de la cual se infectaron y de algunos
parámetros clínicos relacionados con la infección. Otro objetivo es comprobar si existen diferencias entre la muestra de
pacientes con VIH/SIDA evaluada y el grupo normativo en calidad de vida relacionada con la salud. Participaron 100
pacientes con VIH/SIDA, de los cuales 63 eran varones y 37 eran mujeres. Los instrumentos de evaluación utilizados
fueron un cuestionario sociodemográfico y el cuestionario MOS-HIV. Los resultados indicaron que existen diferencias
estadísticamente significativas en calidad de vida relacionadas con la salud física en función de la vía de transmisión y del
estadio de la infección. Los varones y las mujeres muestran niveles medios en calidad de vida relacionada con la salud. Se
proponen las posibles explicaciones de estos resultados y se resalta la importancia de las intervenciones dirigidas al
aumento de la calidad de vida en los pacientes con VIH.
Palabras claves: Calidad de vida relacionada con la salud; virus de la inmunodeficiencia humana (VIH); síndrome
de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).
HIV infection is considered a chronic illness. In the present “ex post facto" prospective factor study is verified if there are
differences between the sample of patients with HIV/AIDS that has been evaluated in health-related quality of life
according to gender, transmission way and some clinical parameter related to HIV infection. Another aim is verify if
there are differences between the sample of patients with HIV/AIDS that has been evaluated and the normative group in
health-related quality of life. In this study, 100 patients with HIV/AIDS participated and 63 were men and 37 were
women. The instruments for the assessment were a social-demographic questionnaire and the MOS-HIV questionnaire.
The results showed statistically significant differences in physical health-related quality of life according to the transmission
way and the stage of HIV infection. Men and women showed a halfway point level in health-related quality of life. It is
proposed the possible reasons of these results and it is emphasized the importance of the interventions which aims is to
increase the quality of life of this population.
Key words: Health-related quality of life; Human Immunodeficiency Virus (HIV); Adquired Immunodeficiency
Syndrome (AIDS).
*Correspondencia: Gualberto Buela-Casal. Facultad de Psicología. Uni-
versidad de Granada. 18071 Granada (España). E-mail: gbuela@ugr.es
Introducción
Desde la aparición de los primeros casos de SIDA en la
década de los ochenta, la epidemia que constituye esta en-
fermedad no ha dejado de crecer y afecta de forma des-
igual a las distintas regiones mundiales. La epidemia se
desarrolla principalmente en las zonas más desfavorecidas,
donde abunda la pobreza y escasean los recursos econó-
micos y sanitarios. Un ejemplo lo constituye África
subsahariana, donde se estima que viven con el VIH/SIDA
unos 25 millones de personas a finales del año 2003
(ONUSIDA & OMS, 2003). A nivel mundial, a finales del
año 2003 el número de personas con el VIH/SIDA ascen-
día a 40 millones, se han producido unos 5 millones de
nuevas infecciones a lo largo del año 2003 y más de 3
millones de personas murieron a causa del SIDA
(ONUSIDA & OMS, 2003). En Europa occidental, Espa-
ña ocupa el primer lugar en tasa de prevalencia de VIH/
SIDA entre los 15 y los 49 años por cada 1.000 habitantes
(Bermúdez & Teva-Álvarez, 2003). En España, a finales
del año 2003 existían 67.251 casos de SIDA y antes de la
compleción de la notificación se tenía constancia de 1.363
casos de SIDA diagnosticados en el año 2003 (Bermúdez
& Teva, en prensa). Es importante destacar que se está
discutiendo sobre los casos de SIDA y no de VIH, cuyo
número es mayor, ya que se estima que en España pueden
existir entre 125.000 y 150.000 casos de personas porta-
doras del VIH (Sierra & Pérez, 2003).
Con el paso de los años, la infección por el VIH y SIDA
ha pasado a ser considerada una enfermedad crónica, al
Inmaculada Teva
María Paz Bermúdez
José Hernández-Quero
Universidad de Granada, España Universidad de Granada, España
Universidad de Granada, España
*Gualberto Buela-Casal
Universidad de Granada, España
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TEVA, BERMÚDEZ, HERÁNDEZ Y BUELA-CASAL
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº2, 111-121
menos en los países desarrollados, por lo que un aspecto
en el que está surgiendo un gran interés es la considera-
ción de la calidad de vida de estos pacientes. La calidad
de vida constituye una temática cuyo estudio implica
múltiples disciplinas entre las que se encuentran la psico-
logía y la medicina. El interés por la profundización en el
conocimiento de la calidad de vida se centra actualmente
en las enfermedades crónicas como, por ejemplo, la artri-
tis reumatoide (Tobón, Vinaccia, Cadena & Anaya, 2004)
y el VIH/SIDA. Igualmente, se está investigando la cali-
dad de vida en pacientes ingresados en unidades de cui-
dados paliativos (Peñacoba et al., 2004) y en salud men-
tal (Verdugo & Martín, 2002).
El área más ampliamente investigada actualmente es
la salud. Por lo tanto, es importante realizar una distinción
entre calidad de vida y calidad de vida relacionada con la
salud. La calidad de vida relacionada con la salud es un
concepto más descriptivo cuyo interés se concentra en todo
aquello relacionado con el estado de salud, con lo cual re-
laciona la calidad de vida con el concepto de enfermedad
(Reig-Ferrer, 2003). La calidad de vida relacionada con la
salud (CVRS) es un concepto multidimensional que debe
abarcar el funcionamiento físico, los síntomas físicos rela-
cionados con la enfermedad o su tratamiento, los factores
psicológicos y los aspectos sociales (Badía, Guerra, García
& Podzamczer, 1999; Badía & Podzamczer, 2000). Ade-
más, la mayoría de los estudios que se han llevado a cabo
sobre calidad de vida se han realizado en el área de la sa-
lud, puesto que ésta constituye un componente clave de la
calidad de vida (González-Puente & Sánchez-Sosa, 2001).
Entre los mejores predictores de la evolución de la in-
fección por el VIH están el recuento de linfocitos CD4+ y
la carga viral. Sin embargo, se ha señalado que la edad es
un predictor de mala evolución sobre todo con edades su-
periores a los cincuenta años. Las conductas de riesgo para
la infección por el VIH probablemente no influyen en el
riesgo de evolución en fases más avanzadas, aunque se ha
mantenido la hipótesis de que existe un mayor riesgo de
progresión en los pacientes que se infectaron a través del
consumo de drogas por vía parenteral, debido a que éstos
presentan un pésimo cumplimiento de las pautas del trata-
miento antirretroviral (Reus et al., 2004; The Antiretroviral
Therapy Cohort Collaboration, 2003). Los tratamientos
antirretrovirales que se utilizan en la actualidad presentan
numerosos efectos secundarios y aunque aumentan la su-
pervivencia de los pacientes, el período de tiempo en el
que dichos fármacos son efectivos no se puede establecer
con anterioridad (Hays et al., 2000). Por tanto, el estudio
de la calidad de vida relacionada con la salud constituye un
factor importante que es necesario evaluar en el grupo de
pacientes infectados por el VIH, puesto que esta enferme-
dad va deteriorando lenta y progresivamente al organismo
y los efectos secundarios de los fármacos antirretrovirales
influyen sobre la calidad de vida.
Las investigaciones realizadas en el área del VIH/SIDA
muestran que la calidad de vida es más deficitaria en los
pacientes con VIH/SIDA que en otros pacientes con otras
enfermedades crónicas (Martín et al., 2002). Algunos in-
vestigadores (Carretero, Burgess, Soler & Soler, 1996) han
realizado estudios en los que se ha hallado que la calidad
de vida de los pacientes con VIH en fase asintomática que
consumen drogas por vía intravenosa es más deficitaria que
la calidad de vida de los pacientes VIH positivos homo-
sexuales. En esta misma línea, en los hallazgos de la in-
vestigación realizada por Burgoyne & Saunders (2001) se
muestra que las personas que no habían desarrollado sínto-
mas relacionados con la infección presentaban una mejor
calidad de vida relacionada con la salud que los pacientes
que ya habían desarrollado los síntomas característicos de
la infección y que los que se encontraban en la fase de SIDA.
Igualmente, Aguirre (1998) halló resultados similares y
demostró que los hombres en la fase de SIDA presentaban
una peor calidad de vida relacionada con la salud. Según
los resultados de otras investigaciones en las que se ha eva-
luado la calidad de vida en función del sexo (Gielen et al.,
2000; Lenderking, Testa, Katzenstein & Hammer, 1997),
las mujeres seropositivas presentan una peor calidad de vida
comparadas con los varones seropositivos.
Los parámetros biológicos en el VIH se relacionan con
la calidad de vida de los pacientes seropositivos. Existe evi-
dencia de relaciones entre recuento de linfocitos CD4 y cali-
dad de vida relacionada con la salud, aunque dicha relación
no ha sido encontrada en todos los estudios realizados. Res-
pecto a las relaciones entre parámetros biológicos en el VIH
y calidad de vida relacionada con la salud, Call et al. (2000)
pusieron de manifiesto la presencia de una fuerte relación
entre la carga viral y la calidad de vida relacionada con la
salud, de manera que una baja carga viral tiene un impacto
positivo sobre la calidad de vida relacionada con la salud.
La lipodistrofia constituye uno de los múltiples efectos
secundarios de los fármacos antirretrovirales, se manifies-
ta en forma de distintas alteraciones morfológicas y, fre-
cuentemente, constituye la primera manifestación clínica
de la enfermedad. Pueden aparecer dos tipos de trastornos,
de forma aislada o combinada, que son la lipoatrofia (alte-
raciones de la figura corporal como consecuencia de la
pérdida de grasa) y la lipohipertrofia, que hace referencia a
una serie de alteraciones que tienen lugar debido a una acu-
mulación progresiva de la grasa periférica y central. La
lipoatrofia se manifiesta principalmente en los brazos, en
las piernas, en los glúteos y en la cara. La lipohipertrofia se
caracteriza por un crecimiento abdominal, por un crecimien-
to de las mamas y por la aparición de joroba (Muñoz, 2003).
La lipodistrofia se relaciona de forma negativa con la cali-
dad de vida. García & Font (2004) realizaron un estudio
cuyo objetivo era evaluar el impacto de la lipodistrofia so-
bre la calidad de vida de las personas con VIH/SIDA que la
padecen. Se ha puesto de manifiesto que la lipodistrofia
EVALUACIÓN DE LA CALIDAD DE VIDA RELACIONADA CON LA SALUD EN PACIENTES INFECTADOS...
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TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº2, 111-121
produce malestar emocional, lo cual influye de manera
negativa sobre la calidad de vida.
A partir de las investigaciones que se han expuesto an-
teriormente, ha sido planteado el presente estudio. Los ob-
jetivos específicos son:
• Evaluar, en la muestra de pacientes con VIH/SIDA, la
calidad de vida relacionada con la salud.
• Determinar si existen diferencias entre la muestra de
personas con VIH/SIDA evaluada en calidad de vida rela-
cionada con la salud física y en calidad de vida relacionada
con la salud mental en función del sexo, del estadio de la
infección, del nivel de linfocitos CD4, del nivel de carga
viral, de la vía a través de la cual se infectaron y de la pre-
sencia de lipodistrofia.
Método
Participantes
La muestra está formada por 100 pacientes infectados
por el VIH. De estos pacientes, 63 son varones y 37 son
mujeres. El rango de edad oscila entre los 18 y los 70 años
(media = 39,55 años; desviación típica = 7,49).
Instrumentos
Los instrumentos utilizados fueron los siguientes:
• Cuestionario sociodemográfico, de elaboración pro-
pia, en el que se recogían los siguientes datos: sexo, edad,
profesión, con quién vive, ingresos económicos mensua-
les, dónde vive, estado civil, orientación sexual, nivel de
estudios, consumo actual de drogas y tipo de droga que
consume, si comparte jeringuillas, si utiliza el preservativo
en sus relaciones sexuales, si es VIH positivo o SIDA, en
qué año se enteró de que era VIH positivo, cuánto tiempo
lleva infectado, si acude actualmente al psicólogo, si está
en tratamiento para la infección, número de pastillas que
consume para el tratamiento del VIH/SIDA y, finalmente,
vía a través de la cual se infectó.
• Cuestionario MOS-HIV (Wu et al., 1991): Se trata de
un instrumento que evalúa la calidad de vida relacionada
con la salud en pacientes con VIH/SIDA. La versión espa-
ñola del cuestionario MOS-HIV fue realizada por Badía,
Podzamczer, López-Lavid, García & Grupo Español de
Validación de los cuestionarios MOS-HIV y MQOL-HIV
(1999). Consta de 35 preguntas que se agrupan en 11 esca-
las: Percepción de la salud en general, Dolor, Función físi-
ca, de Rol y Social, Salud mental, Energía, Problemas de
salud, Función cognitiva, Calidad de vida y Salud transito-
ria. Las preguntas se refieren a las dos últimas semanas y
se contestan según diferentes escalas de 2, 3, 5 ó 6 posibles
respuestas. Por otra parte, se obtienen dos valores índice
que recogen el perfil de salud física y salud mental. Las
puntuaciones que se pueden obtener en el cuestionario os-
cilan entre 0 y 100, indicando cuanto mayor puntuación,
mejor calidad de vida. La versión española del cuestiona-
rio presenta una consistencia interna por escalas alta (alfa
de Cronbach= 0.78-0.89) y la fiabilidad test-retest de los
índices de Salud física y Salud mental es de 0.58 y 0.85
respectivamente.
Diseño
Se trata de un estudio “ex post facto" de tipo prospectivo
factorial (Montero & León, en prensa).
Procedimiento
En primer lugar, se contactó con los directores médi-
cos de diferentes hospitales de la Comunidad Autónoma
andaluza y se les solicitó formalmente su participación
en este estudio. Una vez que estos directores dieron el
visto bueno al estudio, se contactó con los médicos res-
ponsables del Servicio de Enfermedades Infecciosas de
los hospitales para la recogida de los datos de los pacien-
tes. La selección de la muestra se realizó considerando
que los pacientes con VIH/SIDA estuviesen bajo trata-
miento farmacológico para la infección y en función de
la disponibilidad de la muestra. Los médicos, después de
cada visita, explicaban someramente el estudio a cada pa-
ciente y le solicitaban su participación. Si el paciente acep-
taba, pasaba con el investigador, que era siempre el mis-
mo, a una sala donde éste le explicaba los objetivos del
estudio y se le informaba de que los datos eran confiden-
ciales. Si después de la explicación y de la lectura de unas
hojas de información general y de consentimiento infor-
mado sobre el estudio, el paciente no estaba dispuesto a
participar, se le daba la oportunidad de abandonar. La
aplicación de los instrumentos se realizó de forma indivi-
dual. Se proporcionaba al sujeto la hoja de información
general, la hoja de consentimiento informado y los cues-
tionarios grapados. La aplicación de los cuestionarios te-
nía una duración que oscilaba entre los 15 y los 20 minu-
tos. A partir de las historias médicas de los pacientes, se
recogieron los datos clínicos referidos a la cantidad de
linfocitos T CD4, carga viral y presencia de lipodistrofia.
Análisis de los datos
En el análisis de los datos se empleó el programa SPSS
11.0. Las pruebas estadísticas empleadas fueron una com-
paración de medias utilizando el estadístico t de Student
para muestras independientes y una corrección del error
tipo I empleando la prueba de Bonferroni. El nivel de sig-
nificación establecido para considerar que existen diferen-
cias estadísticamente significativas fue p< 0.05.
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TEVA, BERMÚDEZ, HERÁNDEZ Y BUELA-CASAL
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº2, 111-121
Total muestra
Mujeres
Hombres
N
100
37
63
Edad
Media= 39.55
Media= 38.37
Media= 40.28
DT= 7.49
DT= 6.52
DT= 7.99
Profesión
Servicios
Electricista, albañil...
Profesor
Abogado, médico...
Militar
Otra
En paro
Baja por enfermedad
Con quién vive
Solo/a
En pareja
Con familiares
Con hijos
Con hijos y familiares
Con amigos
Con pareja e hijos
En una institución
Ingresos económicos mensuales
Menos de 600 euros
Entre 601-900 euros
Entre 901-1.200 euros
Más de 1.201 euros
Sin ingresos
Hábitat
Rural
Urbano
Metroplitano
Estado civil
Soltero/a
Casado/a
Viudo/a
En pareja
Separado
Orientación sexual
Heterosexual
Homosexual
Bisexual
Nivel de estudios
Primarios
Medios
Universitarios
Sin estudios
14.30%
61.90%
23.80%
16.30%
11.20%
1.00%
1.00%
0.00%
28.60%
13.30%
28.60%
13.90%
2.80%
2.80%
2.80%
0.00%
36.10%
11.10%
30.60%
17.00%
16.10%
0.00%
0.00%
0.00%
24.20%
14.50%
27.40%
15.20%
19.20%
27.30%
4.00%
4.00%
2.00%
26.30%
2.00%
22.20%
25.00%
11.10%
11.10%
0.00%
0.00%
27.80%
0.00%
11.10%
15.90%
36.50%
0.00%
6.30%
1.60%
25.40%
3.20%
42.40%
33.30%
11.10%
8.10%
5.10%
47.20%
33.30%
8.30%
8.30%
2.80%
39.70%
33.30%
12.70%
7.90%
6.30%
15.20%
57.60%
27.30%
16.70%
50.00%
33.30%
37.00%
25.00%
5.00%
16.00%
17.00%
21.60%
24.30%
13.50%
16.20%
24.30%
46.00%
25.40%
0.00%
15.90%
12.70%
84.80%
10.10%
5.10%
100.00%
0.00%
0.00%
75.80%
16.10%
8.10%
51.10%
29.30%
9.80%
9.80%
45.50%
33.30%
18.20%
3.00%
54.20%
27.10%
5.10%
13.60%
EVALUACIÓN DE LA CALIDAD DE VIDA RELACIONADA CON LA SALUD EN PACIENTES INFECTADOS...
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TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº2, 111-121
Resultados
A continuación, en la tabla 1 se presenta la información
recogida a través del cuestionario sociodemográfico.
En la Tabla 2 se pueden observar los datos que se han
Consume drogas actualmente
Sí
No
Tipo de drogas que consume
Alcohol
Hachís, marihuana
Cocaína esnifada
Cocaína inyectada
Cocaína fumada
Utilización del preservativo
Siempre
Nunca
A veces
Acude al psicólogo o psiquiatra
Sí
No
Vía de infección*
UDVP
Heterosexual
Homosexual
T. sanguínea/hemo.
Madre-hijo
Desconocido
Nota: *UDVP: usuarios de droga por vía parenteral; T.sanguínea/hemo.: transfusión sanguínea/hemoderivados.
Tabla 2.
Datos de la muestra de pacientes con VIH/SIDA relacionados con el consumo de drogas, tipo de drogas que consume,
utilización del preservativo, si acude al psicólogo o psiquiatra y vía de infección por el VIH.
Total muestra
Mujeres
Varones
(N = 100)
(N = 37)
(N = 63)
33.00%
67.00
32.40%
67.60%
33.30%
66.70%
12.00%
28.00%
4.00%
0.00%
2.00%
8.10%
29.70%
0.00%
0.00%
0.00%
14.30%
27.00%
6.30%
0.00%
3.20%
79.80%
5.30%
14.90%
78.80%
3.00%
18.20%
80.30%
6.60%
13.10%
13.20%
86.80%
12.50%
87.50%
13.60%
86.40%
40.80%
37.80%
11.20%
2.00%
1.00%
7.10%
33.30%
58.30%
0.00%
0.00%
2.80%
5.60%
45.20%
25.80%
17.70%
3.20%
0.00%
8.10%
recogido de la muestra de pacientes con VIH/SIDA referi-
dos al consumo de drogas, el tipo de drogas que consume,
la utilización del preservativo, si acude al psicólogo o psi-
quiatra y la vía de infección por el VIH.
116
TEVA, BERMÚDEZ, HERÁNDEZ Y BUELA-CASAL
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº2, 111-121
En la Tabla 3 se muestran las características clínicas de
la muestra de pacientes con VIH/SIDA y se indican el esta-
dio de la infección, el nivel de carga viral, el nivel de linfocitos
T CD4, la presencia de lipodistrofia, el año de diagnóstico
del VIH, el tiempo que llevan infectados, si están en trata-
miento farmacológico para la infección y el número de pas-
tillas que consumen diariamente.
De acuerdo con los análisis realizados, no se hallaron
diferencias estadísticamente significativas en calidad de vida
relacionada con la salud física en función del sexo (t = 0,538;
p = 0,592) ni tampoco existen diferencias estadísticamente
significativas en calidad de vida relacionada con la salud
mental en función del sexo (t = 0,473; p = 0,638).
En relación con los resultados obtenidos en la variable
vía de infección, no se encontraron diferencias
estadísticamente significativas en calidad de vida relaciona-
da con la salud física entre el grupo que se infectó por el
VIH a través de la vía de consumo de drogas por vía parenteral
y el grupo que lo hizo a través de relaciones heterosexuales
(t = -1,890; p = 0,063), aunque se acerca al nivel de signifi-
cación. Por otra parte, existen diferencias estadísticamente
significativas en calidad de vida relacionada con la salud
física entre el grupo que contrajo la infección por el VIH a
través de relaciones heterosexuales y el grupo cuya infec-
ción se originó a través de relaciones homosexuales (t = -
3,147; p = 0,004). Además, se hallan diferencias
estadísticamente significativas en calidad de vida relaciona-
Estadio de la infección
Asintomático
Sintomático
SIDA
Nivel de carga viral
Alto (>7.000 copias/ml)
Medio(200-7.000 copias/ ml)
Bajo (<200 copias/ml)
Nivel de linfocitos T CD4
Alto (=500/ml)
Medio (200-499/ml)
Bajo (<200/ml)
Lipodistrofia
Sí
No
Año diagnóstico VIH
Tiempo que lleva infectado
Tratamiento farmacológico
Sí
No
Nº pastillas que
consume diariamente
Tabla 3.
Características clínicas de la muestra de pacientes con VIH/SIDA.
Total muestra
Mujeres
Varones
(N = 100)
(N = 37)
(N = 63)
42.90%
33.90%
23.20%
15.20%
19.60%
65.20%
42.20%
37.80%
20.00%
34.80%
65.20%
Media = 1992
Media = 1993
Media = 1988
88.00%
12.00%
45.30%
30.20%
24.40%
13.20%
22.40%
64.50%
41.30%
42.70%
16.00%
36.80%
63.20%
Media = 1993
Media = 1989
50.00%
23.30%
26.70%
10.00%
26.70%
63.30%
40.00%
50.00%
10.00%
40.00%
60.00%
Media = 1990
86.50%
13.50%
88.90%
11.10%
Media = 5.06
Media = 4.00
Media = 5.68
da con la salud física entre el grupo que entró en contacto
con el VIH a través de la vía homosexual y el grupo que se
infectó a través del consumo de drogas por vía parenteral (t
= 4,789; p = 0,000). La prueba de Bonferroni puso de mani-
fiesto que se encuentran diferencias estadísticamente signi-
ficativas entre el grupo cuya vía de infección fue el consumo
de drogas por vía parenteral y el grupo cuya vía fueron las
relaciones homosexuales (véase Tabla 4). En la Figura 1 se
pueden observar las medias de las puntuaciones en calidad
de vida relacionada con la salud física en el grupo al que le
transmitieron el VIH a través de relaciones homosexuales
(media = 58,18), en el grupo que le transmitieron el virus a
través de relaciones heterosexuales (media = 50,06) y en el
grupo que se infectó a través del consumo de drogas por vía
parenteral (media = 44,69). Con respecto a la calidad de vida
relacionada con la salud mental, no se establecieron diferen-
cias estadísticamente significativas entre el grupo cuya en-
fermedad tuvo lugar a través de compartir jeringuillas para
el consumo de drogas por vía parenteral y el grupo que con-
trajo la infección por el VIH a través de relaciones
heterosexuales (t = 0,071; p = 0,944), entre el grupo que se
infectó por el VIH a través de relaciones heterosexuales y el
grupo que lo hizo a través de relaciones homosexuales (t = -
0,515; p = 0,609), ni tampoco entre el grupo cuya vía de
infección fue la homosexual y el grupo cuya modalidad de
infección fue a través del consumo de drogas por vía
parenteral (t = 0,513; p = 0,611).
EVALUACIÓN DE LA CALIDAD DE VIDA RELACIONADA CON LA SALUD EN PACIENTES INFECTADOS...
117
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº2, 111-121
En lo referente a la variable nivel de linfocitos T CD4,
no se encuentran diferencias estadísticamente significati-
vas en calidad de vida relacionada con la salud física entre
los grupos con unos niveles alto y bajo de linfocitos T CD4
(t = 0,081; p = 0,935), tampoco se hallaron diferencias
estadísticamente significativas en calidad de vida relacio-
nada con la salud física entre los grupos con niveles medio
y bajo de linfocitos T CD4 (t = -0,653; p = 0,518), ni entre
los grupos con unos niveles alto y medio de linfocitos T
CD4 (t = 0,984; p = 0,329). En calidad de vida relacionada
con la salud mental, no se determinaron diferencias
estadísticamente significativas entre los grupos con niveles
alto y bajo de linfocitos T CD4 (t = 0,139; p = 0,890), no
existen diferencias estadísticamente significativas entre los
grupos con niveles medio y bajo de linfocitos T CD4 (t = -
0,040; p = 0,968), ni tampoco entre los grupos con niveles
alto y medio de linfocitos T CD4 (t = 0,225; p = 0,823). La
prueba de Bonferroni puso de manifiesto que no se puede
afirmar la presencia de diferencias estadísticamente signifi-
cativas en calidad de vida relacionada con la salud física y
en calidad de vida relacionada con la salud mental en fun-
ción del nivel de linfocitos T CD4 (véase Tabla 5).
Respecto a la variable nivel de carga viral, no se halla-
ron diferencias estadísticamente significativas en calidad
de vida relacionada con la salud física entre los grupos con
niveles alto y bajo de carga viral (t = 0’855; p = 0’397). Por
D.M. = 2.30
p = 1.00
Calidad de vida relacionada
con la salud física
Calidad de vida relacionada
con la salud mental
Tabla 4.
Contraste entre las medias de los diferentes grupos clasificados por vías de infección en función del tipo de variable
evaluada.
Variables evaluadas
*UDVP-Hetero
UDVP-Homo
Homo-Hetero
Notas. * UDVP-Hetero: usuarios de drogas por vía parenteral-relaciones heterosexuales; UDVP-Homo: usuarios de drogas por vía parenteral-relaciones
homosexuales; Homo-Hetero: relaciones homosexuales-relaciones heterosexuales; D.M.= Diferencia de medias.
**Estadísticamente significativo (p<0.05). Test de Bonferroni.
D.M. = 8.11
p = 0.13
D.M. = 2.09
p = 1.00
D.M. = 13.48
p = 0.00**
D.M. = 0.21
p = 1.00
D.M. = 5.36
p = 0.15
otra parte, tampoco se encontraron diferencias
estadísticamente significativas en calidad de vida relacio-
nada con la salud física entre los grupos con niveles me-
dio y bajo de carga viral (t = 0,190; p = 0,850) ni entre los
grupos con niveles alto y medio de carga viral (t = 0,707;
p = 0,487). En cuanto a calidad de vida relacionada con la
salud mental, no existen diferencias estadísticamente sig-
nificativas entre los grupos con niveles alto y bajo de car-
ga viral (t = -0,839; p = 0,405); no se encontraron diferen-
cias estadísticamente significativas en calidad de vida re-
lacionada con la salud mental entre los grupos con nive-
les medio y bajo de carga viral (t = -1,560; p = 0,124), ni
tampoco entre los grupos con niveles alto y medio de car-
Tabla 5.
Contraste entre las medias de los diferentes grupos clasificados por niveles de linfocitos T CD4 en función del tipo de
variable evaluada.
Variables evaluadas
Nivel alto-Nivel bajo
Nivel alto-Nivel medio
Nivel medio-Nivel bajo
*D.M. = 0.30
p = 1.00
Calidad de vida
relacionada con la
salud física
D.M. = 3.14
p = 0.96
D.M. = 2.83
p = 1.00
Calidad de vida
relacionada con la sa-
lud mental
D.M. = 0.52
p = 1.00
D.M. = 0.71
p = 1.00
D.M. = 0.18
p = 1.00
Nota: *D.M.= Diferencia de medias.
Nota: *D.M.= Diferencia de medias.
Figura 1. Distribución de medias de la variable calidad de vida re-
lacionada con la salud física en función de la vía de infección por el VIH
en la muestra de pacientes con VIH/SIDA.
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TEVA, BERMÚDEZ, HERÁNDEZ Y BUELA-CASAL
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº2, 111-121
ga viral (t = 0,408; p = 0,687). La prueba de Bonferroni
puso de manifiesto que no aparecieron diferencias
estadísticamente significativas en calidad de vida relacio-
nada con la salud física y en calidad de vida relacionada
con la salud mental en función del nivel de carga viral (véase
Tabla 6).
En cuanto a los resultados que se obtuvieron en rela-
ción con la variable estadio, se determinó la existencia de
diferencias estadísticamente significativas en calidad de
vida relacionada con la salud física entre el grupo de suje-
tos en fase asintomática y el grupo en la fase de SIDA (t =
2,688; p = 0,012). No existen diferencias estadísticamente
significativas en calidad de vida relacionada con la salud
física entre el grupo de sujetos que se encuadra en el esta-
dio sintomático y el grupo en el estadio de SIDA (t = 0,354;
p = 0,725). Sin embargo, se descubrieron diferencias
estadísticamente significativas en calidad de vida relacio-
nada con la salud física entre el grupo de pacientes en fase
asintomática y el grupo que se ubica en el estadio sintomá-
tico (t = 2,559; p = 0,013). La media de las puntuaciones
en calidad de vida relacionada con la salud física en el gru-
po que se encuentra en el estadio asintomático es 53,59, en
el grupo que se localiza en la fase sintomática la media es
46,35 y en el grupo con SIDA, la media es 44,95 (véase
Calidad de vida
relacionada con la
salud física
Tabla 6.
Contraste entre las medias de los diferentes grupos clasificados por niveles de carga viral en función del tipo de variable
evaluada.
Variables evaluadas Nivel alto-Nivel bajo Nivel alto-Nivel medio Nivel medio-Nivel bajo
*D.M. = 3.69
p = 1.00
Notas. *D.M.= Diferencia de medias.
D.M. = 3.00
p = 1.00
D.M. = 0.69
p = 1.00
D.M. = 3.47
p= 1.00
D.M. = 1.99
p= 1.00
D.M. = 5.46
p= 0.37
Calidad de vida
relacionada con la
salud mental
Figura 2). Tras la realización de la prueba de Bonferroni, se
puede observar que existen diferencias significativas entre
el grupo en la fase asintomática y el grupo en el estadio
sintomático en calidad de vida relacionada con la salud fí-
sica (véase Tabla 7). Acerca de la calidad de vida relaciona-
da con la salud mental, no se puede afirmar la presencia de
diferencias estadísticamente significativas en calidad de vida
relacionada con la salud mental entre el grupo de pacientes
en el estadio asintomático y el grupo con SIDA (t = 1,175;
p = 0,245). No se descubrieron diferencias estadísticamente
significativas en calidad de vida relacionada con la salud
mental entre el grupo de pacientes que se encuadra en el
estadio sintomático y el grupo con SIDA (t = -0,446; p =
0,658), ni entre el grupo de pacientes en fase asintomática
y el grupo en el estadio sintomático (t = 1,781; p = 0,081).
Los resultados obtenidos en la variable lipodistrofia
pusieron de manifiesto que no existen diferencias
estadísticamente significativas en calidad de vida relacio-
nada con la salud física entre el grupo que presenta
lipodistrofia y el grupo que no la manifiesta (t = -0,954; p =
0,344). Además, no se hallaron diferencias estadísticamente
significativas en calidad de vida relacionada con la salud
mental entre el grupo que presenta lipodistrofia y el grupo
que no la manifiesta (t = -0,794; p = 0,430).
Notas. * D.M.: Diferencia de medias.
**Estadísticamente significativo (p<0.05). Test de Bonferroni
Tabla 7.
Contraste entre las medias de los diferentes grupos clasificados por estadios de la infección en función del tipo de
variable evaluada.
Variables evaluadas
Asintomático-Sintomático Asintomático-SIDA
Sintomático-SIDA
Calidad de vida re-
lacionada con la
salud mental
D.M. = 5.57
p = 0.25
D.M. = 4.04
p = 0.65
D.M. = 1.52
p = 1.00
Calidad de vida relacio-
nada con la salud
física
*D.M. = 7.24
p= 0.05**
D.M. = 8.63
p = 0.01**
D.M. = 1.39
p = 1.00
EVALUACIÓN DE LA CALIDAD DE VIDA RELACIONADA CON LA SALUD EN PACIENTES INFECTADOS...
119
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº2, 111-121
En relación al grupo normativo, se pueden observar en
las tablas 8 y 9 los porcentajes de varones y de mujeres de
la muestra clínica en función del nivel de calidad de vida
relacionada con la salud física y en función del nivel de
calidad de vida relacionada con la salud mental.
Discusión
Los resultados obtenidos en la presente investigación
han puesto de manifiesto que la calidad de vida relaciona-
da con la salud, concretamente el área física, es un área
importante que está afectada en los pacientes con VIH/
SIDA. Estudiar la calidad de vida relacionada con la salud
en este tipo de pacientes es primordial debido a que esta
enfermedad produce un deterioro progresivo del organis-
Tabla 8.
Porcentajes de varones y de mujeres de la muestra clínica en función del nivel de calidad de vida relacionada con
la salud física.
Nivel de calidad de vida
Porcentaje varones (%)
Porcentaje mujeres (%)
relacionada con la salud física
Muy bajo
11.1
9.1
Bajo
5.6
0.0
Medio
70.4
72.7
Alto
13.0
18.2
Muy alto
0.0
0.0
Tabla 9.
Porcentajes de varones y de mujeres de la muestra clínica en función del nivel de calidad de vida relacionada con
la salud mental.
Nivel de calidad de vida
Porcentaje varones (%)
Porcentaje mujeres (%)
relacionada con la salud mental
Muy bajo
9.3
6.1
Bajo
13.0
18.2
Medio
63.0
60.6
Alto
13.0
9.1
Muy alto
1.9
6.1
Figura 2. Distribución de medias de la variable calidad de vida
relacionada con la salud física en función del estadio de la infección por
el VIH en la muestra de pacientes con VIH/SIDA.
mo, y por otra parte los efectos de los tratamientos no están
perfectamente determinados e influyen en la calidad de vida
de los pacientes (Hays et al., 2000).
En esta investigación se ha hallado que los pacientes
con VIH/SIDA que se infectaron a través de las relaciones
homosexuales presentan una mejor calidad de vida relacio-
nada con la salud física que aquellos que lo hicieron a tra-
vés de las relaciones heterosexuales y que los pacientes cuya
infección se originó a través del consumo de drogas por vía
parenteral. De acuerdo con algunas investigaciones reali-
zadas, los pacientes seropositivos que consumen drogas por
vía parenteral presentan niveles bajos en calidad de vida
(Gielen et al., 2000). Se ha determinado que las diferencias
en calidad de vida relacionada con la salud física entre el
grupo que contrajo el virus del SIDA a través de la vía de
consumo de drogas por vía parenteral y el grupo que lo
hizo a través de relaciones heterosexuales se acerca al nivel
de significación, lo cual implicaría que si la muestra fuera
mayor, probablemente se encontrarían diferencias
estadísticamente significativas. De esta manera, se podría
afirmar que los pacientes que se infectaron por el VIH a
través del consumo de drogas por vía parenteral muestran
una peor calidad de vida relacionada con la salud física que
aquellos que lo hicieron a través de relaciones
heterosexuales. El hecho de que los pacientes cuya modali-
dad de infección fue el consumo de drogas por vía parenteral
presenten una baja calidad de vida es razonable si se tiene
en cuenta que una historia de consumo de drogas o un con-
sumo actual de la misma repercute negativamente, de ma-
nera que producen detrimentos a nivel físico y psicológico.
Además, estos pacientes a los que les transmitieron el VIH
120
TEVA, BERMÚDEZ, HERÁNDEZ Y BUELA-CASAL
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº2, 111-121
a través del consumo de drogas por vía parenteral presen-
tan un pésimo cumplimiento de las pautas del tratamiento
antirretroviral (Reus et al., 2004; The Antiretroviral Therapy
Cohort Collaboration, 2003), lo cual influye en la salud
física de los pacientes y, por tanto, en la calidad de vida
relacionada con la salud física. Una posible explicación de
que aquellos pacientes cuya infección tuvo lugar a través
de relaciones homosexuales muestren una mayor calidad
de vida relacionada con la salud física que los que contra-
jeron el virus a través de relaciones heterosexuales puede
ser que los homosexuales constituyeron el primer grupo al
que se dirigieron las intervenciones así como las campañas
preventivas sobre el VIH, por lo que fue el primer grupo en
cambiar sus conductas de riesgo. El colectivo de homo-
sexuales es más susceptible y se percibe como tal a la in-
fección por el VIH, lo cual daría lugar a que estas personas
se cuiden más a nivel físico y sigan las pautas de los trata-
mientos, por lo que su calidad de vida relacionada con la
salud física es mayor.
Por otra parte, los resultados han puesto de manifiesto
que los pacientes que se encuentran en el estadio
asintomático de la infección por el VIH muestran una ma-
yor calidad de vida relacionada con la salud física que los
pacientes en fase sintomática y que los pacientes que han
desarrollado el SIDA. Estos resultados son consistentes con
investigaciones anteriores; por ejemplo, Martín et al. (2002)
hallaron que la calidad de vida se encuentra más deteriora-
da en los pacientes infectados por el VIH en fases avanza-
das. La investigación realizada por Burgoyne & Saunders
(2001) mostró que los pacientes en fase asintomática de la
infección presentaban una mejor calidad de vida relacio-
nada con la salud que aquellos que se encuadraban en el
estadio sintomático y que los pacientes con SIDA. En esta
misma línea, Aguirre (1998) halló que los varones con SIDA
muestran una peor calidad de vida relacionada con la sa-
lud. Por tanto, el estadio de la infección (asintomático, sin-
tomático o SIDA) es un factor importante que, como se ha
podido observar, se relaciona con la calidad de vida, por lo
que es importante la realización de intervenciones dirigi-
das a los pacientes que padecen esta enfermedad con el
objetivo de mejorar su calidad de vida a lo largo del perío-
do evolutivo de la infección.
Respecto a los niveles de calidad de vida relacionada
con la salud que manifiestan los participantes en la presen-
te investigación, se puede afirmar que tanto a nivel de cali-
dad de vida relacionada con la salud física como mental,
muestran niveles medios. Parece ser que los tratamientos
antirretrovirales, a pesar de sus potentes efectos secunda-
rios, están desempeñando un papel importante en la mejo-
ra de la calidad de vida de estos pacientes con una enfer-
medad que tiene una gran influencia sobre ésta.
Por último, es importante resaltar el abordaje de la cali-
dad de vida en los pacientes infectados por el VIH. La in-
fección por el VIH es considerada una enfermedad crónica
con deterioros progresivos y, por otra parte, los fármacos
antirretrovirales que se emplean para su tratamiento pro-
ducen efectos secundarios nocivos, por tanto, la calidad de
vida de esta población se ve afectada. La realización de
intervenciones multidisciplinares dirigidas al aumento de
la calidad de vida de estas personas ayudaría a que al au-
mento de la supervivencia que se ha producido en los pa-
cientes con VIH se sumara una mejora en la calidad de los
años por vivir.
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