Terapia psicológica
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
sochpscl@entelchile.net
ISSN (Versión impresa): 0716-6184
CHILE
2004
María Lourdes Tapia / Lilia Mabel Labiano
FACTORES EMOCIONALES E HIPERTENSIÓN ESENCIAL
Terapia psicológica,
noviembre, año/vol. 22, número 002
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
Santiago, Chile
pp. 103-109
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Universidad Autónoma del Estado de México
http://redalyc.uaemex.mx
Copyright 2004 by Sociedad Chilena de Psicología Clínica
ISSN 0716-6184
TERAPIA PSICOLÓGICA
2004, Vol.22, Nº 2, 103-109
Introducción
La hipertensión arterial (HA) es una importante altera-
ción fisiológica que afecta a gran número de personas en los
países occidentales. Muchos de los que la padecen no son
conscientes de su condición, ya que, por lo general, la misma
pasa desapercibida debido a que se desarrolla sin síntomas.
Tal como ocurre en el resto de las provincias, las enfer-
medades cardiovasculares son la primera causa de muerte
(aproximadamente 30%) en la provincia de San Luis, Ar-
gentina. La prevalencia de la HA en la población argenti-
na de 18 a 59 años alcanzaría al 13% de los hombres y 7%
de las mujeres (OPS, 2001).
La hipertensión arterial esencial (HAE) no presenta
una causa orgánica determinada. La misma corresponde,
aproximadamente, al 95% en toda la epidemiología de la HA.
Existen datos suficientes para afirmar que los factores
psicológicos juegan un papel decisivo en su desarrollo,
Factores emocionales e hipertensión esencial
Emotional factors and essential hypertension
Lic. María Lourdes Tapia (*)
Dra. Lilia Mabel Labiano (**)
Facultad de Ciencias Humanas
Facultad de Ciencias Humanas
Universidad Nacional de San Luis
Universidad Nacional de San Luis
San Luis. Argentina San Luis. Argentina
(Rec: 9 - marzo - 2004 Acep: 19 - agosto - 2004)
Se exploraron variables psicológicas comúnmente asociadas a la hipertensión arterial esencial (defensividad, ansiedad y
cólera). Se trabajó con una muestra de 52 sujetos hipertensos esenciales y una muestra control de 155 sujetos voluntarios.
Todos los individuos eran de un nivel socioeconómico medio. Se administraron tres cuestionarios de manera individual:
Inventario de Expresión de Cólera Rasgo-Estado (Spielberger, 1988); Inventario de Ansiedad Rasgo-Estado ( Spielberger,
1983); Escala de Deseabilidad Social (Marlowe-Crowne, 1960). Los individuos hipertensos no presentaron diferencias
significativas en relación en cada una de las variables estudiadas. Con respecto a la variable defensividad, los resultados
no son coincidentes con lo encontrado por varios investigadores. En relación con las dos variables restantes, los resulta-
dos coinciden con lo encontrado por Wall-Manning, Knight, Spears, Paulin, (1986); Sparrow, Garvey, Rosner, Thomas,
(1982). Los individuos hipertensos con valores altos en defensividad (N= 33) presentaron una correlación negativa con
las variables ansiedad-rasgo y expresión de la cólera.
Palabras claves: ansiedad- cólera- defensividad - hipertensión esencial.
In this work, the usual psychological variables associated to essential hypertension were explored (defenssiveness,
anger and anxiety ). The experimental sample was made up of 52 hypertensive subjects and the control sample, of 155
voluntary subjects of non clinic population; all individuals belong to a middle-class socioeconomic level. Three
questionnaires were individually applied: Anger Inventory Trait-State (Spielberger, 1988); Anxiety Inventory Trait -
State (Spielberger, 1983) and Social Desirability (Marlowe - Crowne, 1960). With respect to hypertensive individuals, the
three variables studied did not show any significant differences in comparison with non clinic sample. The results obtained
in defenssiveness variable are not coincidentes with it found by various researchers. With respect to the other two
variables, the results are in agreement with Wall-Manning’s, Knight, Spears, Paulin, (1986); Sparrow, Garvey, Rosner,
Thomas, (1982). The hypertensive individuals with high scores in defensiveness (N=33) showed negative correlation
with anxiety-trait and anger expression.
Key words: anxiety- anger- defensiveness- essential hypertension.
(*) Becaria de Iniciación. Ciencia y Técnica de la Facultad de Ciencias
Humanas. Universidad Nacional de San Luis. San Luis. E-mail:
mltapia@hotmail.com
(**) Directora de Proyecto Nº 4-2-9601. Facultad de Ciencias Humanas.
Universidad Nacional de San Luis. San Luis. Argentina. E-mail:
mlabiano@unsl.edu.ar
ya sea a través de comportamientos inadecuados, o bien a
través de los efectos relacionados con el estrés sobre el
sistema cardiovascular. Así, variables individuales de pre-
disposición y estilos de afrontamiento inadecuados ante
situaciones particulares, pueden actuar sinérgicamente des-
encadenando y/o manteniendo la alteración.
La defensividad ha sido definida como un estilo de
afrontamiento caracterizado por una orientación sesgada
en el tratamiento de la información y por la negación o
minimización del distrés y emociones negativas (Jamner,
Shapiro, Goldstein, & Hug 1991). Esta variable puede
medirse a través de la Escala de Deseabilidad Social
-MCSD- (Marlowe - Crowne, 1960), en la que los puntajes
altos responden a un mayor reforzamiento social, inhibi-
ción de la agresión y a mayor receptividad inconsciente de
la influencia social (Crowne, 1979; Millham & Jacobson,
1978; Strickland, 1977).
Se ha hipotetizado que la exposición recurrente o cró-
nica a estresores juega un papel sustancial en la etiología
de la hipertensión esencial. Pero la relación entre
hipertensión y el autoinforme de estresores no se ha esta-
blecido consistentemente. Algunos estudios muestran que
los hipertensos informan de mayor cantidad de eventos
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negativos, más síntomas físicos y problemas psicológicos
que los normotensivos (Nyklícek et al, 1997; Lal, Ahuja,
& Madhukar 1982). Otros, han obtenido un patrón inverso
(Theorell, Svensson, Knox, Waller, & Alvarez 1986; Lin-
den & Feuerstein, 1983). Las inconsistencias, tal vez, tie-
nen que ver con el tipo de muestras: sujetos conscientes e
inconscientes de su estatus hipertensivo, y el estilo defen-
sivo podría estar mediando estas asociaciones inversas.
Vingerhoets & Van Tilburg (1994) encontraron que el
afrontamiento defensivo era independiente de la concien-
cia de ser hipertenso.
Se ha observado que sólo los valores de la escala del
inventario MCSD pueden ser un buen predictor de presión
arterial y reactividad de la misma. Los sujetos que puntúan
alto en esta escala presentan escasa información, negación
o supresión de las emociones negativas, tales como la an-
siedad y la cólera (Shapiro,Goldstein, & Jammer 1995).
La asociación de un estilo de afrontamiento represivo con
hipertensión e incrementada reactividad cardiovascular, su-
giere que se da una percepción reducida de estas emocio-
nes y que predominan procesos inconscientes, más que el
manejo de la impresión ante los otros.
Sommers-Flanagan & Greenberg (1989) informaron de
una asociación entre hipertensión, altos niveles de
defensividad, negación y alexitimia. Estos señalaron que
la inhibición de la percepción del distrés emocional o la
inhibición a dar información sobre éste, podrían estar rela-
cionadas estrechamente con la hipertensión.
La inhibición crónica y defensiva en la expresión motora
y verbal de emociones intensas lleva a una activación crónica
del sistema nervioso simpático, que se expresa primariamen-
te en el sistema cardiovascular. Este estado crónico de alta
activación fisiológica contribuye a cambios en la vasculatura
subyacente de la HAE (Alexander, 1939; Diamond, 1982).
De acuerdo con Weinberger, Schwartz & Davidson,
(1979) los sujetos altos en defensividad responden a los
estresores con menos ansiedad y más arousal fisiológico
que los sujetos cuyos valores en la escala del MCDS no
son altos, independientemente de que sus valores de ansie-
dad informados sean altos o bajos.
Para Mann & James (1998), los sujetos hipertensos son
más defensivos que los normotensivos, independientemente
del género, edad e índice de masa corporal. Los valores de la
escala de defensividad fueron significativamente más altos en
los sujetos con hipertensión severa. Otros autores coinciden
con estos resultados: Wennerholm & Zarle (1976) y Linden
& Feuerstein (1983). Asimismo, Jamner, Shapiro, Goldstein
& Hugh (1991) asociaron altos valores del MCSD con HA.
La mayoría de los estudios confirman la relación entre
hostilidad reprimida o inhibida e hipertensión (Shapiro, et
al. 1995; Siegman & Snow, 1997) encontrando una corre-
lación negativa entre presión sanguínea y hostilidad mani-
fiesta (Esler et al., 1977; Gentry, Chesney, Gary, Hall, &
Harburg, 1982; Harburg, Blakelock & Roeper, 1979;
Harburg, Erfurt, Chape, Schull & Schork, 1973).
Johnson & Spielberger (1992) han descrito al sujeto
hipertenso como un individuo pasivo, sumiso, no asertivo
e inclinado a suprimir su cólera y su hostilidad. También,
Jern (1986); Sommers, Flanagan & Greenberg (1989);
Binger (1951), confirman esta asociación inversa entre alta
presión arterial y no expresividad de la cólera.
Esta característica ha sido encontrada tanto en blancos como
en negros (Alexander, 1939; Ayman, 1933; Cochrane, 1973;
Cottington, Brock, Haouse, & Hawthorne, 1985; Esler et al.,
1977; Harburg et al., 1973; Johnson, 1987; Johnson, 1990b).
Crane (1982) comparó los puntajes de Estado/Cólera y
Rasgo/Cólera de pacientes hipertensos hombres, con un
grupo control de pacientes con presión sanguínea normal y
sin historia de hipertensión. Los pacientes hipertensos
puntuaron más alto que el grupo control tanto en Estado
como en Rasgo/Cólera, especialmente en aquellos ítems
que reflejaron una tendencia a expresar el Estado/Cólera
hacia objetos inanimados del ambiente. Este estudio tam-
bién indicó que los hipertensos mostraron puntajes más altos
en Estado-Rasgo/Ansiedad, como así también en escalas
de Irritabilidad y Resentimiento, y tendían a suprimir la
hostilidad y agresividad en situaciones interpersonales.
Schneider, Egan, Johnson, Drobney, & Julius (1986)
observaron que el enojo suprimido o encubierto es una ca-
racterística significativa de los hipertensos borderline, con
presión sanguínea consistentemente elevada, tanto en con-
texto clínico como en el hogar.
Si bien muchos estudios han sugerido una relación en-
tre cólera e hipertensión, esta asociación no aparecería cuan-
do los sujetos ignoran su diagnóstico de hipertensos. La
afectividad negativa estuvo relacionada directamente con
hipertensión en estudios en que los sujetos fueron cons-
cientes de su diagnóstico, pero sucedió a la inversa en
aquellos que lo desconocían (Jorgensen, Johnson,
Kolodziej, & Schreer, 1996).
Por otra parte, diferentes autores sostienen que los
normotensivos y los hipertensos presentan valores simila-
res de ansiedad y cólera, incluyendo cólera manifiesta y
encubierta. Por lo tanto, para algunos investigadores, las
emociones percibidas parecerían no tener una contribución
importante para el mantenimiento de la hipertensión
(Sparrow et al., 1982; Wall-Manning et al., 1986).
La ansiedad es una respuesta emocional que frecuen-
temente ha aparecido asociada a la HAE. Una situación de
ansiedad crónica o de estrés mantiene en alerta permanen-
te al organismo y afecta al sistema inmunológico, dismi-
nuyendo la resistencia del individuo ante ciertas enferme-
dades. El aumento de flujo sanguíneo a los músculos exige
un aumento de la tensión arterial que puede terminar por
provocar una HAE (Echeburúa Odriozola, 1993).
El estrés, concebido como la sensación de amenaza física
o psíquica, experimentada por el individuo en forma aguda o
sostenida, puede provocar hipertensión a través de elevacio-
nes tensionales repetidas, determinadas por la estimulación
adrenérgica y liberación de hormonas vasoconstrictoras. Di-
FACTORES EMOCIONALES E HIPERTENSIÓN ESENCIAL
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versos factores se correlacionan con este fenómeno, como la
hipertensión de guardapolvo blanco (MacDonald et al, 1999),
la sobrecarga laboral, factores raciales, presiones del medio
social, alteraciones emocionales.
Existen claras evidencias de que el estrés desempeña
un papel de importancia en el desarrollo y mantenimiento
de la HA; por efectos directos sobre el sistema
cardiovascular o indirectos, por ejemplo, a través del au-
mento de la ingesta–sobrepeso, del mayor consumo de al-
cohol, de la falta de ejercicio físico (Donker, 1991). El estrés
constituye un factor de riesgo por sí mismo, llevando a al-
teraciones cardiovasculares más o menos agudas; a cam-
bios crónicos en las arterias (vasoconstricción), engrosa-
miento en las paredes arteriales y arterioesclerosis.
Se ha demostrado que cuando los factores de riesgo
cardiovascular conocidos se relacionan con el estrés, el efecto
sobre la presión arterial se multiplica. Buchholz, Schorr, Turan,
Sharma, & Deter (1999) estudiaron la respuesta al estrés
mental en 16 voluntarios sanos con sensibilidad a la sal y en
riesgo genético hipertensivo. Encontraron que los niveles ele-
vados de ansiedad e irritabilidad, así como la elevada respues-
ta de la presión sanguínea al estrés, pueden jugar un rol en la
patogenia de este modelo de hipertensión sal-sensible.
En este sentido, son múltiples los estudios en los que el
paciente hipertenso presenta significativamente mayores
puntuaciones en medidas de ansiedad que los normotensivos
(Baer, Collins, Bourenoff & Ketchel, 1979; Schaling &
Svensson, 1984; Miguel-Tobal & Casado, 1994; Johnson,
1984; Schneider et al. 1986).
Por otra parte, otras investigaciones encuentran un pa-
trón inverso. Winkleby, Ragland & Syme (1988) sostienen
que los hipertensos informan de menos estrés que los
normotensos. En un estudio realizado a choferes de colec-
tivo hipertensos, éstos informaron que estaban bajo me-
nos estrés que su contraparte, los normotensivos, indican-
do que los valores de ansiedad no estuvieron relacionados
con el estatus hipertensivo.
Las personas que niegan o minimizan la experiencia de
afectividad negativa (puntajes altos de defensividad y ba-
jos en ansiedad) presentan una gran tolerancia a la
estimulación eléctrica dolorosa (Jamner & Schwartz, 1986;
Schalling & Svensonn, 1984) y altos niveles de presión
sanguínea casual (Sommers-Flanagan & Greenberg, 1989)
y ambulatoria, en situaciones naturales ( Jamner et al. 1991;
Linden, Chambers, Maurice, & Lenz, 1993).
En el presente trabajo se analizan valores de
defensividad, cólera y ansiedad en sujetos hipertensos esen-
ciales comparándolos con una población no clínica. Se es-
peraba encontrar en los individuos hipertensos altos valo-
res en defensividad en relación con la segunda muestra no
clínica, asociados a bajos valores en ansiedad rasgo/ esta-
do. También, que los primeros manifestaran valores más
elevados en cólera rasgo/estado, así como en cólera
inhibida, y puntajes más bajos en cólera manifiesta.
Método
Participantes
Se conformaron dos muestras intencionales:
1. Muestra experimental: constituida por 52 sujetos
hipertensos esenciales que accedieron de manera volunta-
ria (21 mujeres y 31 hombres) con un rango de edad de 32-
67 (M = 51.28, D.E = 8.18). Estos presentaban, al menos,
6 meses de diagnóstico médico confirmado y conocimien-
to de su estatus hipertensivo. De la totalidad de la muestra,
40 sujetos manifestaron tener historia familiar con
hipertensión (padres-abuelos) y 41 de éstos se encontraban
bajo tratamiento farmacológico. Los sujetos de la muestra
se clasificaron
1
en:
Prehipertensos: 18 sujetos (9 hombres y 9 mujeres)
(120-139 y 80-89 mmHg)
Hipertensos nivel 1: 24 s uje tos (16 hombres y 8 mujeres)
( 140-159 y 90-99 mmHg)
Hipertensos nivel 2: 10 suje tos (6 hombres y 4 mujeres)
(mayor o igual 160 y 100
o másmmHg)
2. Muestra control: constituida por 155 sujetos volun-
tarios (89 mujeres y 66 hombres) de población no clínica;
con un rango de edad de 30-65 (M = 44.26 DE = 9.41).
Los sujetos de ambas muestras pertenecían a la Región de
Cuyo, Argentina, presentando un nivel socioeconómico medio.
Instrumentos
Se aplicaron los siguientes cuestionarios:
Cuestionario de cólera Rasgo-Estado (Spielberger , 1988).
Esta prueba consta de 44 reactivos que evalúan la ex-
periencia y expresión de la cólera. Se dividen en seis esca-
las y dos subescalas que se describen a continuación:
Estado colérico: intensidad de los sentimientos de eno-
jo en un momento dado.
Rasgo colérico: diferencias individuales en la predis-
posición a experienciar cólera. (Comprende dos subescalas:
Temperamento y Reacción).
Cólera Inhibida: frecuencia con la cual los sentimien-
tos de cólera son reprimidos o contenidos.
Cólera Manifiesta: frecuencia con que un individuo ex-
presa cólera hacia otras personas u objetos de su ambiente.
Control de la cólera: frecuencia con la que un indivi-
duo controla la expresión de su cólera.
Expresión de la cólera:frecuencia con que un indivi-
duo expresa su cólera y la dirección de esa expresión.
El puntaje obtenido en cada escala es convertido a
percentiles. Se consideran significativos los percentiles que
se hallan en el percentil 75 o mayor.
1
The Seventh Report on the Joint National Committee on Prevention,
Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure (JNC
7) NIH N.° 03-5233, Mayo 2003.
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• Cuestionario de Ansiedad Rasgo-Estado (Spielberger,
1983).Evalúa la ansiedad de estado y la ansiedad rasgo.
Consta de 40 reactivos: la subescala de estado (con 20 ítems
que indican el nivel de ansiedad actual) y la de rasgo (eva-
lúa el nivel general de ansiedad de la persona). Los reactivos
se clasifican en una escala de cuatro puntos, donde 1 equi-
vale a “poco o nada" y 4 a “muy frecuente". Algunos de los
reactivos se califican inversamente. Cada subescala puntúa
dentro de un rango de 20 a 80 puntos.
• Escala de Deseabilidad Social (MCSD, Marlowe
& Crowne, 1960)
La MCSD está constituida por 33 ítems que describen
conductas deseables que no son comunes y conductas no
deseables que se observan frecuentemente. De los 33 ítems,
18 puntúan como verdaderos y 15 puntúan falsos. Se con-
sidera que el rasgo de defensividad está presente cuando la
suma de los valores es igual o mayor a 18 puntos.
Procedimiento
Se administraron los cuestionarios de manera indivi-
dual a ambas muestras. En los individuos hipertensos se
indagaron antecedentes familiares de hipertensión (padres,
abuelos); hábitos de vida referidos a ejercicio físico, con-
sumo de tabaco, alcohol, dieta, consumo de sal y relación
peso-altura. Asimismo, se registraron datos referidos a tra-
tamiento médico, tipo de medicación y dosis farmacológica
diaria.
Resultados
Para realizar el análisis estadístico de los datos se utili-
zó el Programa SPSS para Windows versión 9.0.
A fin de realizar comparaciones intergrupales se obtu-
vieron las medias y desviaciones estándares de cada una
de las variables exploradas, aplicándose la prueba t para
muestras independientes.
En la Tabla 1 se observa que no aparecen diferencias
significativas para las variables defensividad y ansiedad
estado/rasgo en el grupo de hipertensos con relación a la
muestra no clínica. Los valores de la prueba t para mues-
tras independientes no establecen diferencias significati-
vas. Los resultados no permiten aceptar la hipótesis plan-
teada anteriormente acerca de que los individuos con HAE
presentarían valores altos en defensividad asociados a
bajos valores en ansiedad.
Si bien los puntajes de la variable defensividad son si-
milares en ambas muestras, puede observarse que los valo-
res de éstas se encuentran por encima de la media (= ó >
que 18), indicando una tendencia general a negar o mini-
mizar el distrés, así como también a mostrar una imagen
positiva frente a los demás, tanto en individuos hipertensos
como en los de la población no clínica.
Con respecto a la variable cólera, en las dimensiones de
rasgo y estado, así como, en la expresión de la misma (ma-
nifiesta, inhibida, controlada y expresada) tampoco se ob-
servan diferencias significativas en los valores obtenidos a
través de la prueba t, para ambas muestras (ver Tabla 2).
Puede señalarse que los valores de ansiedad obtenidos
Defensividad
Ansiedad
Ansiedad
Estado
Rasgo
Hipertensos
M 19.05
M 36.73
M 40.05
(N= 52)
DE (4.56)
DE (9.61)
DE (8.81)
Control
M 19.84
M 38.78
M 39.98
(N= 155)
DE (4.98)
DE (10.01)
DE (9.67)
Tabla 1.
Defensividad y ansiedad en las muestras de hipertensos esenciales y control (medias y desviaciones estándar)
Tabla 2.
Cólera Estado/ rasgo en la muestra de hipertensos esenciales y control (medias y desviaciones estándar)
Cólera
Cólera
Cólera
Cólera
Cólera
Cólera
Estado
Rasgo
Manifiesta Inhibida
Control
Expresión
Hipertensos
M 12.05
M 19.09
M 13.71
M 16.86
M21.44
M 25.13
(N= 52)
DE (3.90) DE (4.83) DE (3.85) DE (3.65) DE(6.55) DE(9.36)
Control
M 12.29
M 18.67
M 13.98
M 17.68
M 23.14
M 24.52
(N= 155)
DE (3.98) DE (5.39) DE (3.84) DE (4.14) DE (5.42) DE (8.65)
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(rasgo/estado) así como los correspondientes a la variable có-
lera (experiencia/expresión) son coincidentes con lo encon-
trado por Sparrow et al. (1982); Wall-Manning et al. (1986).
Con el fin de establecer posibles correlaciones entre las
variables estudiadas, se extrajo de la muestra experimental
(N=52) una submuestra intencional (N=33) conformada por
los sujetos que puntuaron alto en la escala de MCDS (= ó >
que 18 puntos). En la tabla 3 pueden observarse los resul-
tados obtenidos:
En cuanto a la variable defensividad, se observa una co-
rrelación inversa tanto en ansiedad estado como ansiedad
rasgo (r de Pearson = -.268 y -.592, respectivamente), sien-
do altamente significativa en esta útima. Esto se correspon-
de con la definición del constructo, ya que se ha encontrado
que los sujetos con alta defensividad presentan una tenden-
cia a suprimir tanto los eventos negativos como la ansiedad.
Por otra parte, la relación entre alta defensividad y baja an-
siedad observada en esta submuestra, es una condición ha-
bitualmente asociada al incremento de la presión sanguínea.
Con respecto a defensividad versus cólera manifiesta,
inhibida y expresión de la misma, las correlaciones son
negativas, siendo significativa esta última (r de Pearson =
-.383; p < .05 ). Estos resultados estarían indicando que los
sujetos defensivos presentarían una disminución en la per-
cepción de la expresión de la cólera, tanto en dirección
interna (dirigida hacia sí mismos) como externa (hacia los
demás o el medio que los rodea). El afrontamiento hacia el
exterior implicaría la reacción airada y externa enfocada a
resolver la situación que provoca tal emoción. En el afron-
tamiento hacia el interior se suprimen o reprimen las ma-
nifestaciones emocionales; sin resolver la situación pro-
blemática, condición frecuentemente asociada a la
hipertensión esencial.
Discusión
El objetivo de este estudio fue explorar el comporta-
miento y la incidencia de aquellos factores psicológicos
asociados habitualmente a la hipertensión esencial.
Los resultados observados no arrojaron diferencias sig-
nificativas con respecto a cada una de las variables de
defensividad, ansiedad y cólera, en los individuos
hipertensos con relación a individuos de población no clí-
nica. Los sujetos hipertensos con alta defensividad
correlacionaron negativamente con las variables de an-
siedad rasgo y expresión de la cólera.
En cuanto a defensividad, los resultados obtenidos en la
muestra total de sujetos hipertensos no son coincidentes con
lo observado por varios investigadores: Linden & Feuerstein
(1983); Mann & James (1998); Jammer et al. (1991);
Wennerholm & Zarle (1976), quienes sostienen que los su-
jetos hipertensos son más defensivos que los normotensos.
Con respecto a las variables ansiedad y cólera, los dife-
rentes estudios muestran resultados contrapuestos y no con-
cluyentes. Lo obtenido en estas muestras es coincidente
con las investigaciones de Sparrow et al. (1982); Waal-
Manning et al. (1986), en las que se observó que tanto los
normotensivos como los hipertensos esenciales presenta-
ron valores similares de ansiedad y cólera, incluyendo có-
lera manifiesta y encubierta.
Por otra parte, la relación entre alta defensividad y bajo
puntaje en rasgo de ansiedad observada en esta muestra,
es una condición asociada al incremento de presión san-
guínea, según Shapiro et al. (1995).
La correlación entre defensividad y expresión de la có-
lera (como índice global de experiencia de cólera) presenta
una relación inversa.
La relación inversa entre defensividad y cólera mani-
fiesta ha sido confirmada por diversos estudios: Esler et
al. (1977); Gentry et al. (1982); Harburg et al. (1979);
Harburg et al. (1973). En este trabajo se encontró igual-
mente una relación inversa entre estas variables, pero la
misma no resultó significativa.
El resultado obtenido entre defensividad y cólera
inhibida no es convergente con lo informado en diferen-
tes investigaciones, en las que el sujeto hipertenso es des-
crito como un individuo pasivo, sumiso, no asertivo e in-
clinado a suprimir su cólera y su hostilidad (Johnson &
Spielberger, 1992; Binger, 1951).
La falta de aportes claros frente a la divergencia de lo
obtenido en la temática, podría estar asociada a algunas
dificultades que se traducen en limitaciones en los estu-
dios de este tipo. Una de éstas se refiere a la selección de la
muestra, dado que las muestras autoseleccionadas volun-
tariamente no reflejarían lo que sucede en los sujetos
hipertensos en general.
Tabla 3.
Correlación entre defensividad, ansiedad y cólera
Submuestra
Ansiedad
Ansiedad
Cólera
Cólera
Cólera
Hipertensos
Estado
Rasgo
manifiesta
inhibida
expresión
a
Defensividad -0.268
-0.592*
-0.096
-0.268
-0 .383**
N = 33
* p < 0.01
** p < 0.05
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Por otra parte, el tema de la medición de la presión
arterial (cómo se mide, cantidad de tomas, si se realiza en
contexto clínico o no clínico) en sí misma es una proble-
mática aparte y, a menudo, descuidada en la práctica clíni-
ca. Los valores de presión arterial referidos en este estudio
fueron tomados en contexto clínico, pudiendo afectar la
adecuada categorización de los sujetos de la muestra de
individuos hipertensos, por cuanto se ha demostrado que
los valores obtenidos en estas condiciones tienden a ser
más elevados que los habituales.
En cuanto a la muestra control, la limitación está dada
por la dificultad de establecer si los sujetos normotensos
sin tratamiento médico pudiesen ser hipertensos sin cono-
cimiento de su estatus hipertensivo, lo cual podría haber
incidido sobre la falta de significatividad de los resultados
obtenidos en ambas muestras.
Aunque algunos resultados obtenidos son coincidentes
con varios estudios de este tipo, otros arrojan dudas que
han de ser resueltas en futuras investigaciones, controlan-
do los aspectos planteados anteriormente.
Referencias
Alexander, F. G. (1939).Emotional factors in essential hypertension :
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