Terapia psicológica
Sociedad Chilena de Psicología
Clínica
sochpscl@entelchile.net
ISSN (Versión impresa): 0716-6184
CHILE
2004
Cecilia Jara Opazo / Ramón D. Castillo Guevara / Margarita Loubat O.
APROXIMACIÓN A LOS RASGOS DE PERSONALIDAD DE PACIENTES CON
NARCOLEPSIA
Terapia psicológica,
año/vol. 22, número 001
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
Santiago, Chile
pp. 43-56
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Universidad Autónoma del Estado de México
http://redalyc.uaemex.mx
Copyright 2004 by Sociedad Chilena de Psicología Clínica
ISSN 0716-6184
TERAPIA PSICOLÓGICA
2004, Vol.22, Nº 1, 43-56
Aproximación a los rasgos de personalidad de pacientes con
narcolepsia
Approachment to the personality traits in pacients with Narcolepsy
La presente investigación tiene como finalidad describir los rasgos de personalidad de un grupo de pacientes diagnostica-
dos con narcolepsia siguiendo los criterios de la International Clasification Sleep Disorders (ICSD) y un grupo de control.
La narcolepsia es un trastorno del sueño cuyos síntomas principales son excesiva somnolencia diurna, cataplejía, alucina-
ciones hipnagógicas y parálisis de sueño.
El estudio es descriptivo y utiliza una metodología cuantitativa. Para la recolección de datos se aplicaron el Inventario
Multifásico de Personalidad de Minnesota, el Test de los Colores de Luscher y el Test de Rorschach.
Los resultados apuntan a que los pacientes serían sujetos con una identidad personal difusa, presentan sensibilidad por lo
estético, son personas sugestionables y que reaccionan de manera exagerada frente al estrés. Asimismo manifiestan una
acentuada autoexigencia y perfeccionismo tanto frente a la realidad externa e interna y, por último, utilizan mecanismos
defensivos preferentemente hipomaníacos.
Palabras claves: Narcolepsia, rasgos de personalidad, Test de personalidad.
The purpose of the present study was to describe personality trait among 11 subjects were diagnosed with narcolepsy
agreement the International Classification of Sleep Disorders (ICSD) and a control group. The narcolepsy is a sleep
disorder, the clinical features are excessive daytime sleepiness, cataplexy, sleep paralysis and hypnagogic hallucinations.
This study is descriptive and use the cuantitive method. The instruments are: Minnesota Multiphasic Personality Inventory,
Rorschach Test (only specials phenomenoms) and Luscher Test.
The results suggest that the narcolepsy group present following characteristic: aesthetic sensibility, exagerate reaction in
front of stress, could be suggestion people and personal identify diffusse (Fuzzy). Likewise they have showed an emphasize
self-exigency and perfection, finally they use defense mechanism preferably hipomaniac.
Keywords: Narcolepsy, personality trait, Personality test.
Cecilia Jara Opazo
Margarita Loubat Oyarce
Universidad de Santiago de Chile Universidad de Santiago de Chile
Ramón Castillo Guevara
Universidad de Santiago de Chile*
Introducción
Dormir no es una prioridad para la mayor parte de las
personas, transformándose en una actividad postergable,
reducida a pocas horas del día y disimulada con un buen
monto de cafeína al día. Por lo tanto, los trastornos del sue-
ño, específicamente aquellos en que se presenta una exce-
siva somnolencia durante el día, se presentan en un marco
socio-cultural que no es el más adecuado, lo que se traduce
en que presentar un trastorno del sueño no permite “ren-
dir" en los términos de la competitividad actual. Por este
motivo, el exceso de sueño durante el día puede convertir-
se en un grave problema en la vida de un individuo.
La medicina del sueño nace en la década de los 70 con
los estudios de pacientes insomnes que sirvieron para de-
terminar que la mayoría de estos enfermos no eran enfer-
mos psiquiátricos. No obstante, antes de eso, es ineludible
destacar autores como Nathaniel Kleitman y Eugene
Aserinsky, quienes descubrieron los movimientos rápidos
de los ojos en humanos (REM).
El Sueño se define como: “la Disminución natural pe-
riódica y reversible de la percepción del medio externo con
la conservación de cierto grado de reactividad al medio y
de las funciones autónomas" (Valencia, Salim & Pérez,
2000, pp.2).
La narcolepsia es un trastorno del sueño que fue por
primera vez definido en el Simposio Internacional de
Narcolepsia en 1975 como: “excesiva somnolencia que está
asociada con cataplejía y otros fenómenos del sueño REM
tales como parálisis del sueño y alucinaciones
hipnagógicas" (Mignot & Guilleminault, 2000, p. 663).
La palabra narcolepsia fue inventada en 1880 por
Gelineau para designar una rara condición patológica ca-
racterizada por irresistibles episodios de sueño de corta
duración y recurrentes (Guilleminault & Anagnos, 2000).
La correspondencia debe ser dirigida a: Ps. Cecilia Verónica Jara Opazo,
Avenida Ricardo Lyon 2034 Depto. 201 Providencia Santiago.
Teléfonos: 4744507 - 09-28 28 797, e-mail:
ceciliajara76@hotmail.com
Agradecimientos a: Dr. Sergio Espinoza, académico de la Escuela de
Psicología de la USACH, por sus aportes en la revisión de la investiga-
ción; al Dr. Mauricio Bravo, y a la EU. Elizabeth Tapia, del Laboratorio
de Sueño del Hospital Militar de Santiago por su apoyo técnico en todo
el proceso de la investigación.
*En la actualidad se desempeña en la Universidad de Talca.
(Rec: 15-septiembre-2003 Acep: 15-abril-2004)
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JARA, LOUBAT Y CASTILLO
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº1, 43-56
En 1930 Daniels plantea lo que se denominó “la tétrada
clínica" debido a la asociación que se presentaba entre:
somnolencia diurna, cataplejía, parálisis de sueño y aluci-
naciones hipnagógicas (Guilleminault, 2000).
Hay quienes consideran que la cataplejía es un pre-re-
quisito para el diagnóstico de la narcolepsia. Esto es una
señal de que la definición de esta enfermedad ha sido obje-
to de importantes controversias.
Para comprender la polémica es necesario aclarar cada
uno de los fenómenos asociados a la enfermedad. El pri-
mero de ellos es la cataplejía. Ésta consiste en episodios
caracterizados por la pérdida súbita del tono muscular de
manera bilateral, la que se produce, con frecuencia, como
consecuencia de emociones tales como risa, enojo o sor-
presa. La primera de ellas es el desencadenante primordial
(Jouvet, 1998; Guilleminault & Anagnos, 2000; Avdaloff,
2000). La cataplejía puede ocurrir en más de dos tercios de
los pacientes con narcolepsia. Comúnmente los ataques son
cortos y parciales, de esta manera muchas veces pasan
inadvertidos en la consulta médica (Guilleminault &
Anagnos, 2000).
La parálisis de sueño, si bien es un síntoma de la
narcolepsia, puede presentarse de manera aislada; de he-
cho investigaciones actuales revelan que en Estados Uni-
dos un 16% de la población general ha tenido al menos un
evento de parálisis del sueño en su vida. Otras investiga-
ciones pronostican que el 2% de la población vive un epi-
sodio de parálisis al mes (Avdaloff, 2000). Este síntoma
consiste en episodios transitorios en que el sujeto es inca-
paz de mover las extremidades, de hablar o abrir los ojos,
mientras está consciente de esta situación y es capaz de
recordarlo después (Guilleminault & Anagnos, 2000). Es-
tos episodios se caracterizan por el miedo y la ansiedad y
pueden verse intensificados cuando se acompañan de alu-
cinaciones hipnagógicas.
Las alucinaciones hipnagógicas son imágenes que so-
brevienen en el adormecimiento, pueden ser visuales
1
o
auditivas
2
, se definen como experiencias perceptivas vívi-
das que suelen ocurrir al inicio del sueño, en ellas el sujeto
tiene la sensación real de la presencia de algo o alguien
dentro de la habitación.
La íntima asociación que existe entre las parálisis de
sueño y las alucinaciones han dado espacio a que investi-
gadores entreguen una explicación científica. Este esclare-
cimiento plantea que la inhibición motora (en la parálisis
de sueño) compromete a las motoneuronas de la médula
espinal que puede generar una disminución en la informa-
ción que utiliza normalmente el sistema nervioso central
para nivelar la posición del cuerpo (Mignot, 2000).
Parálisis del sueño, alucinaciones y cataplejía pue-
den disminuir con el paso de los años, pero la
hipersomnolencia diurna, es decir, el sueño excesivo, se
mantiene o empeora con el tiempo. Este último síntoma
consiste en episodios no deseados de sueño recurrente
que pueden ocurrir en situaciones sedentarias o en mo-
mentos en que la persona está muy involucrada en lo que
está realizando (Guilleminault & Anagnos, 2000). Esta
sensación de somnolencia puede generar lapsus de me-
moria y un disminuido desempeño laboral (op. cit.).
Recientemente se reportan datos que señalan que la
narcolepsia obedecería a un disminuido nivel de
hipocretina (neuropéptido) en el líquido cefalorraquídeo
(Siegel, 1999, en Vu, 2000).
Los adultos normales y sanos inician el sueño en NREM,
a diferencia de los niños y los adultos con lesiones
neurológicas que comienzan su sueño en REM. Destaca
que sólo en el caso de la narcolepsia es posible observar
esta transición de la vigilia al sueño.
La prevalencia de la narcolepsia se desconoce de ma-
nera exacta, se estima un 0,04 al 0, 09%, con una inciden-
cia mayor en hombres que en mujeres (Avdaloff, 2000).
De acuerdo a este último punto el DSM-IV plantea que no
existen diferencias de género. Otras investigaciones, así
como el mismo manual señalan de una prevalencia entre
el 0, 03% al 0,16% (DSM-IV, 1995).
Con relación a la prevalencia se han hecho diversos
estudios. Uno de los más importantes fue realizado en Fin-
landia en 1994 con 11.354 individuos donde se encontró
una prevalencia de 0, 026%. Otros estudios presentan una
prevalencia similar de 0, 02% a 0, 067% en Inglaterra, Fran-
cia, República Checa y Estados Unidos (Guilleminault &
Anagnos, 2000). Asimismo, el Centro de Estudios de la
Narcolepsia en Stanford plantea una prevalencia 0.02% a
0,18% (Nishino, Ocurra & Mignot, 2000).
En general, la prevalencia en Europa y Norteamérica
es de 1 en 3000 (0,03%). Destaca que es incierta de mane-
ra específica en España (formando parte del viejo conti-
nente y con bastantes investigaciones en este trastorno) o
en Latinoamérica (Chávez, Santa María, González, Ercilla
& Ivanzo, 1999). Se ha destacado que en Japón, según los
estudios de prevalencia realizados, se advierte un porcen-
taje algo mayor que varía entre un 0,16% a un 0,18% y en
Israel existiría una prevalencia aún menor que estaría en
un 0,002% (Guilleminault & Anagnos, 2000).
En Chile se pueden realizar estimaciones: si tomáramos
la prevalencia del 0,03% que corresponde a Norteamérica y
Europa, existirían alrededor de 5.200 narcolépticos en Chi-
le, cifra que en la Región Metropolitana correspondería a
2.080 personas con narcolepsia. Ahora bien, si se pensara en
estimar la prevalencia en Chile, de acuerdo a las cifras de
Japón, la cantidad de personas con narcolepsia alcanzaría a
28.800 personas y si se estimara de acuerdo a la prevalencia
en Israel la cifra disminuiría a 320 personas.
1
Las alucinaciones visuales consisten generalmente en formas simples
tales como círculos de colores, partes de objetos, entre otras cosas.
Asimismo la imagen de una persona o animal puede presentarse
abruptamente y en colores (Guilleminault, en Kryger 2000).
2
Las alucinaciones auditivas pueden ir desde un conjunto de sonidos
hasta una elaborada melodía (Guilleminault, en Kryger 2000).
APROXIMACIÓN A LOS RASGOS DE PERSONALIDAD DE PACIENTES CON NARCOLEPSIA
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La narcolepsia fue reportada en perros a inicios de los
años 70, el gen autosómico recesivo que está vinculado en
la transmisión de la narcolepsia es canarc-1, esto se ha es-
tudiado en perros doberman y en labradores. El modelo
canino ha resultado ser un recurso invaluable para el estu-
dio farmacológico y fisológico de la excesiva somnolencia
diurna y de la cataplejía (Nishino et al., 2000).
Los sujetos con narcolepsia presentan el Antígeno
Leucocitario Humano (HLA) DR15 (antes DRw2) en el
90 a 100% de los casos. No obstante, estos antígenos HLA
también están presentes en el 10-35% de la población ge-
neral; por lo tanto, este factor no puede ser el único respon-
sable (Mignot & Guilleminault, 2000; Nishino et al., 2000;
Chávez et al., 1999; Ezpeleta, 1998). De acuerdo a lo ante-
rior, las pruebas genéticas no son suficientes para diagnos-
ticar la enfermedad
El sistema HLA (Human Leukocyte Antigen) se compo-
ne de varios genes alojados en el brazo corto del cromosoma
6 que codifican los aloantígenos que se expresan en la su-
perficie de las células implicadas en el rechazo de transplantes
heterólogos; por ello se les conoce como genes y antígenos
de histocompatibidad. El término “complejo mayor de
histocompatibilidad" se refiere a los genes y a las proteínas
que codifican de esta región cromosómica (Epzeleta, 1998).
Mignot & Guilleminault (2000) demostraron que el 40%
de los sujetos con 2 o más inicios de sueño en período REM
fueron positivos para DQB1*0602, no obstante, se sospe-
chaba de narcolepsia en el 60% de aquellos casos
(Guilleminault & Anagnos, 2000).
Los datos del HLA y de la incidencia familiar sugieren
que los factores genéticos poseen un papel determinante
en el desarrollo de la narcolepsia. Aproximadamente entre
un 5 y un 15% de los parientes directos de sujetos
narcolépticos presenta otro trastorno de hipersomnia.
Un estudio realizado por Siegel (1999, en Vu, 2000)
muestra que los niveles de hipocretina son indetectables
en el líquido cefalorraquídeo de muchos pacientes
narcolépticos.
La Hipocretina contiene neuronas de la región del tron-
co cerebral, las cuales están asociadas a la inhibición mo-
tora (Siegel, 1999, en Vu 2000).
Durante 1999, el equipo de Mignot & Guilleminault,
en la Universidad de Stanford, asoció una mutación en el
receptor de hipocretina en los perros con narcolepsia. Cabe
destacar que se han realizado extensos estudios de esta en-
fermedad en perros, lo cual ha facilitado de manera impor-
tante las investigaciones en narcolepsia (Guilleminault &
Anagnos, 2000).
Otros investigadores en la Universidad de Texas des-
cubrieron que los ratones que carecían de hipocretina de-
sarrollaban narcolepsia. Esta pérdida de hipocretina podría
ser consecuencia de un ataque del sistema inmune o una
sensibilidad de la hipocretina hacia las toxinas ambienta-
les o biológicas (Guilleminault & Anagnos, 2000).
Existen dos maneras para que la pérdida del funciona-
miento de la hipocretina (orexina) pueda causar cataplejía:
por la imposibilidad del tronco cerebral para inhibir el sis-
tema motor o bien desinhibiendo el sistema que impide el
movimiento motor (Siegel, 1999, en Vu, 2000).
Neuroanatómicamente Hcrt (orexina) contiene neuronas
que están ubicadas para actuar en la región colinérgica del
cerebro, la que es responsable de mediar la activación del
sueño REM y la pérdida del tono muscular tal como suce-
de en la cataplejía patológica (Chemelli, 1999, en Vu, 2000).
La identificación de la hipocretina como componente cla-
ve abre nuevas perspectivas terapéuticas para quienes pa-
decen la enfermedad.
Se piensa que el fenómeno está subdiagnosticado, de-
bido a que se tarda una media de 15 años entre el primer
síntoma de la enfermedad y su diagnóstico por el médico,
lo que es probablemente debido a que los pacientes no acu-
den al médico hasta años después del inicio de la enferme-
dad (Chávez et al., 1999).
De acuerdo a la Clasificación Internacional de Trastor-
nos de Sueño (ICSD), que presenta los criterios más acep-
tados, los discernimientos para diagnosticar narcolepsia son
los siguientes (ICSD, 1990):
a. Somnolencia excesiva o debilidad muscular súbita.
b. Siestas recurrentes durante el día o ataques de sueño
que ocurren casi diariamente durante un mínimo de tres
meses.
c. Pérdida bilateral súbita del tono muscular en asocia-
ción con emoción intensa (cataplejía).
d. Asociación con los siguientes hallazgos:
° Parálisis de sueño
° Alucinaciones hipnagógicas
° Conductas automáticas
° Disrupción de un episodio de sueño
e. Demostración Polisomnográfica de uno o más de los
siguientes hallazgos:
° Latencia de sueño menor de 10 minutos.
° Latencia de sueño REM menor de 20 minutos.
° Un test de Latencias Múltiples de Sueño que de-
muestre una latencia media de sueño menor de 5 minutos.
° Dos o más entradas de períodos de sueño REM.
° HLA (Antígeno Leucocitario Humano) DR2/DR15
positivo.
° Ausencia de una alteración médica o psiquiátrica
que pudiera explicar el cuadro.
Pueden coexistir otras alteraciones del sueño, pero no
son la causa primaria de los síntomas; por ejemplo movi-
mientos periódicos de las extremidades o síndrome de
apneas del sueño.
Los criterios mínimos para el diagnóstico son b + c, o
bien a + d + e + g
Criterios de Severidad:
Leve: leve somnolencia diurna o rara cataplejía (me-
nos que una vez por semana).
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Moderada: moderada somnolencia o infrecuente
cataplejía (menos que diaria).
Severa: severa somnolencia o severa cataplejía.
Criterios de duración: aguda (6 meses o menos),
subaguda (6 meses a un año) y crónica (más de un año)
Para realizar el diagnóstico se utiliza el Test de Latencias
múltiples y la Polisomnografía.
Los hallazgos en la polisomnografía enfatizan un corto
período de latencia, menor a 10 minutos, presencia de sue-
ño REM dentro de los primeros 20 minutos, asociado o no a
parálisis de sueño o alucinaciones hipnagógicas. Asimismo
es posible apreciar un aumento del sueño de la fase1. Para
poder realizar el diagnóstico el paciente debiera estar sin
medicación por al menos 15 días que particularmente
influencien el sueño REM. Los horarios de sueño debieran
estar estandarizados por lo menos 7 días antes de la prueba y
el estudio polisomnográfico debe ser realizado siempre pre-
vio al estudio del test de latencias múltiples (ICSD, 1990).
Existen controversias en torno al diagnóstico. Una de
ellas es que en Japón han indicado que en EEUU se le ha
dado excesiva credibilidad al criterio polisomnográfico y a
la presencia de dos o más inicios en REM en el test de
Latencias múltiples (Guilleminault & Anagnos, 2000). Es-
tos autores mencionan que Moscovitch recomienda usar la
palabra narcolepsia sólo cuando la excesiva somnolencia
diurna y una positiva historia de cataplejía fuera asociada
con dos o más inicios de sueño en REM. En caso en que no
exista cataplejía, debieran usarse términos más descriptivos
tales como: excesiva somnolencia diurna con inicios de sue-
ño en REM aun cuando se presenten alucinaciones y paráli-
sis de sueño (Guilleminault & Anagnos, 2000).
En nuestro país y en Latinoamérica no existe informa-
ción acerca de la prevalencia, por lo que se acepta que co-
incide con lo que se conoce a escala mundial. Sin embar-
go, se cree que está subdiagnosticada principalmente por
el desconocimiento que existe sobre ella. Incluso se consi-
dera que el promedio de años que demoraría un narcoléptico
en ser diagnosticado es de 15 años.
El interés que suscita este estudio desde la Psicología
es también motivado por el hecho de que las emociones
juegan un rol importante como desencadenante de uno de
los síntomas más decisivos de la narcolepsia: la cataplejía.
Es posible apreciar, por ejemplo, que los individuos
narcolépticos tienen dificultades al asistir a una reunión
social por el temor a quedarse dormidos producto del cur-
so normal de la enfermedad o por experienciar alguna emo-
ción intensa, ya que tal como se mencionaba anteriormen-
te la cataplejía es gatillada por emociones fuertes tales como
la risa, el miedo o la ira.
Ello podría exacerbar ciertos rasgos de personalidad
tales como un inadecuado autoconcepto, depresión y an-
siedad (Goswami et al., 1992). De acuerdo a esto, cabe pre-
guntarse por el impacto que tiene esta enfermedad sobre la
personalidad del individuo que la padece. Es decir, la for-
ma en que este hecho puede ir moldeando los rasgos de
personalidad de un sujeto si se piensa, por ejemplo, sola-
mente en el marcado autocontrol de las emociones que se
podría llegar a generar como consecuencia de este solo sín-
toma. Ahora bien, para tales efectos sería necesario reali-
zar un estudio longitudinal de la muestra.
Otra motivación por su estudio en psicología se encuentra
en la baja calidad de vida que reportan los pacientes debido a
la somnolencia excesiva que presentan durante el día. Asimis-
mo, el tema de las alucinaciones hipnagógicas que se presen-
tan antes de conciliar el sueño o al despertar es fascinante si se
piensa en las explicaciones que se puede dar el sujeto frente a
un suceso como este o como las parálisis de sueño.
El impacto psicosocial de la narcolepsia ha sido bien
documentado por la literatura en lo que se refiere a las con-
secuencias sociales que genera en las personas, sus fami-
lias y su modo de vida. Existen algunas investigaciones que
muestran el impacto que tiene la enfermedad sobre las per-
sonas. Estos estudios mencionan un deterioro en la calidad
de vida, la autoestima, la aparición de sintomatología depre-
siva, disfunciones sexuales principalmente en hombres y el
riesgo de accidentes de los narcolépticos en que cerca del
75% de los pacientes que formaban la muestra en un estudio
reconocieron haberse quedado dormidos mientras conducían
un automóvil (Cohen, Ferrans & Eshler, 1992).
Los estudios psicométricos que apuntan a la personali-
dad en pacientes con narcolepsia no son abundantes, de acuer-
do a la literatura revisada. Por tal motivo en el presente estu-
dio se estudiarán los rasgos de la personalidad de los pacien-
tes focalizando la atención en el ámbito individual.
En nuestro país, en el ámbito de la Psicología, son es-
casas las investigaciones realizadas en torno a la
narcolepsia, presentándose, la mayoría de éstos, bajo el alero
del modelo médico. No obstante, en vista de su cronicidad,
se ha despertado en los últimos años un creciente interés
por investigar en torno a ella, actividad necesaria si se con-
sidera el deterioro de la vida social y laboral, además de
las consecuencias en el ámbito cognitivo que sufren estos
pacientes debido a la sintomatología de este cuadro.
De esta manera, en esta investigación es el sujeto y sus
rasgos de la personalidad el foco que irán guiando el estu-
dio, en tanto a lo largo del proceso de enfermedad el
narcoléptico internaliza experiencias que probablemente
modelarán su comportamiento y su manera de interpretar
las experiencias. Existen datos relacionados con la presen-
cia de sintomatología depresiva; no obstante, de la infor-
mación recopilada la única prueba psicométrica realizada
y dirigida a medir la personalidad global es el test de MMPI.
Los resultados de estas investigaciones en torno al perfil
muestran puntuaciones elevadas en las escalas de hipocon-
dría, psicastenia y esquizofrenia, así como un moderado
aumento en la escala de depresión (Ramos, 1998).
Otros autores, de igual forma, utilizando MMPI han en-
contrado altas puntuaciones en psicastenia y esquizofrenia
(Nevsimalova, 1996, en Ramos, 1998). Por lo tanto, serían
estas dos escalas las que podrían encontrarse elevadas, dado
que ambos estudios son concordantes en este punto.
APROXIMACIÓN A LOS RASGOS DE PERSONALIDAD DE PACIENTES CON NARCOLEPSIA
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Otro estudio comparó las características de personali-
dad de narcolépticos con la de pacientes con el síndrome
de apnea del sueño. Los resultados encontrados mostraron
que los narcolépticos se caracterizaban por rasgos de an-
siedad, fatiga e introversión social, diferenciándose de los
pacientes con apnea (Beutler, 1981, en Ramos, 1998).
De acuerdo a las investigaciones que se han realizado
es posible suponer que en estos pacientes aparecerán algu-
nas características comunes tales como ansiedad, fobias o
compulsiones (Ramos, 1998).
A través de este estudio se busca describir,
transversalmente, mediante instrumentos psicológicos los
rasgos de personalidad que pudieran presentar los pacien-
tes, debido al fuerte impacto que según los estudios y los
propios pacientes tiene la enfermedad sobre sus vidas.
En esta investigación no se pretende realizar un perfil
de personalidad de estos pacientes, debido a que esto sería
muy ambicioso y probablemente no se hallaría un patrón
común debido a la diversidad en la forma de ser y compor-
tarse de los individuos.
De acuerdo a la visión de los profesionales médicos
que atienden a los pacientes con narcolepsia, y a partir de
la propia visión de éstos se ha observado que es esencial
un apoyo psicológico que acompañe al tratamiento
farmacológico.
Por tales motivos, la proyección que tiene este tipo de
estudios es, a largo plazo, comenzar a diseñar tratamientos
psicológicos que vayan dirigidos de manera particular a
quienes viven con esta enfermedad, como por ejemplo rea-
lizar planes terapéuticos con el objetivo de enseñar técni-
cas psicológicas para adaptarse a la enfermedad tales como:
controlar la hipersomnolencia en momentos en que es ne-
cesario permanecer alerta frente a una situación laboral o
social, realizar intervenciones dirigidas a disminuir la an-
siedad y la sintomatología depresiva o realizar
psicoeducación acerca de su enfermedad, que esté apoya-
da en las características propias de estos pacientes, obvia-
mente, de manera paralela al tratamiento farmacológico.
Lo anteriormente mencionado hace referencia a un tra-
tamiento interdisciplinario para los pacientes que padecen
esta enfermedad.
Cabe destacar que la presente investigación se guiará
por los criterios que establece la Clasificación Internacio-
nal de Trastornos de Sueño, que ya han sido descritos. Es
decir, no se exige que los pacientes que participan en la
muestra presenten dos o más inicios de sueño REM ni tam-
poco que presenten cataplejía necesariamente. En otras pa-
labras, la muestra corresponde a personas diagnosticadas
con narcolepsia de acuerdo a los criterios de la Clasifica-
ción Internacional de Sueño (ICSD, 1990).
Las medidas generales del tratamiento son evitar los
cambios en el horario de sueño, evitar comidas pesadas y
consumo de alcohol antes de dormir, regular la hora de
dormirse entre las 10:30 PM y 7 AM y dormir, en lo posi-
ble, siestas planificadas como por ejemplo 15 minutos a la
hora del almuerzo y 15 minutos alrededor de las 5:30 P.M.
(Guilleminault & Anagnos, 2000).
Se prescribe un tratamiento farmacológico que puede
traer consecuencias secundarias tales como hipertensión, fun-
cionamiento anormal del hígado y psicosis. Con relación a
la hipertensión, sería esperable entonces encontrar sujetos
que afronten con dificultades el estrés. Esto se corrobora con
el reporte de médicos que tratan a estos pacientes, los que
testimonian que los narcolépticos presentan un mal manejo
del estrés. Esto indica que más que una dificultad de la en-
fermedad sería un efecto iatrogénico del tratamiento.
Los medicamentos prescritos al inicio del tratamiento en
Estados Unidos (Guilleminault, & Anagnos, 2000, p. 681) son:
para la somnolencia, Modafinil (100-200 mg) o Methilfenidato
(5 mg). Si las molestias permanecen se aumentan en cierta
medida las dosis; en caso en que no funcione, se medica
Dextroanfetamina (Dexedrine spansule) 25-30 mg.
En Chile, se prescibe normalmente Metilfenidato (10
mg.), cuyo nombre comercial es Ritalín. Esta anfetamina
es un activador del sistema nervioso central indicado
terapéuticamente en la narcolepsia y en los trastornos por
déficit de atención. Posee efectos secundarios tales como
ansiedad, nerviosismo, cefalea y pérdida de apetito, entre
otros. El Modafinil ha sido introducido recientemente
(2003) en nuestro país por el Laboratorio Royal Pharma
bajo el nombre comercial de Metix. Este medicamento, en
el caso de la narcolepsia, es considerado superior debido a
que disminuye la hipersomnolencia diurna sin causar los
efectos secundarios del Metilfenidato.
La medicación específica para la cataplejía se compone
de Clomipramina (75-125 mg) o Viloxazina (150-200 mg) o
Imipramina (75-125 mg) o Fluoxetina (20-60 mg) o
Venlafaxina (150-300 mg).
De acuerdo a un estudio realizado con 53 pacientes
narcolépticos, un 37% de estos optaron por no tomar trata-
miento de forma habitual (Chávez et al., 1999). Este dato puede
ser interpretado de dos maneras. La primera corresponde a los
molestos efectos secundarios que tiene el Metilfenidato que
son principalmente nerviosismo y cefalea (Chávez et al., 1999)
y la segunda, debido al costo económico que tiene el medica-
mento. A lo menos, en nuestro país el Metilfenidato de 10 mg
tiene un costo que fluctúa entre los $15.000 y los $17.000
pesos (1 caja que contiene 30 comprimidos).
Por otro lado, una investigación realizada en los Esta-
dos Unidos informó que los pacientes jóvenes, particular-
mente, desarrollaron una depresión reactiva después de ser
diagnosticados (Goswami et al., 1992).
Es por e sto que uno de los tratamientos iniciales más im-
portantes es referir al paciente a grupos de apoyo organizados
en centros del sueño. En los países europeos y en Norteamérica
existen algunas alternativas tales como el Instituto de
Narcolepsia en NY (www.narcolepsyinstitute.com), la Red de
Narcolepsia en OH (www.narcolepsynetwork.org), Asocia-
ción Alemana de Narcolepsia y Asociación Suiza de
Narcolepsia (www.narcolepsy.ch). Asimismo existen páginas
48
JARA, LOUBAT Y CASTILLO
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº1, 43-56
web en la red que permiten a los pacientes chatear con per-
sonas que viven una realidad similar a causa de su enfer-
medad. (www. narcolepsia.com). En Chile, de acuerdo a la
información obtenida, aún no se han formado grupos de
apoyo organizados en centros de sueño.
Entre los riesgos que existen como consecuencia de la
narcolepsia se encuentran el elevado riesgo de sufrir acci-
dentes al conducir u operar maquinaria, además de las con-
secuencias sociales y familiares que acarrea (León, De la
Calzada & Guitart, 2000).
Un estudio realizado en la Universidad de Illinois cuyo
objetivo fue estimar la calidad de vida de los narcolépticos
encontró que estas personas poseen una disminuida cali-
dad de vida debido al fuerte impacto de la enfermedad en
sus vidas. El estudio se enfocó en áreas tales como: ámbito
económico psicológico, espiritual y familiar. Asimismo re-
veló la necesidad de que las personas y los profesionales
estén alertas e informados acerca de la enfermedad con el
fin de promover su temprana identificación y tratamiento
(Ferrans, Cohen & Smith, 1992).
Hay otro estudio realizado en Ottawa, Canadá
(Broughton, 1992) en que se investigaba acerca del impac-
to psicosocial de la narcolepsia en comparación con la
hipersomnia idiopática y la epilepsia. Dicho estudio reve-
ló que el 78% de los narcolépticos presentaban un funcio-
namiento reducido en su trabajo, un 49% tenían miedo de
perder el empleo, un 67% dijo haberse quedado dormido
manejando y el mismo porcentaje en este estudio reportó
haber estado cerca de accidentarse, un 27% de los pacientes
del estudio dijeron tener frecuentes ataques de sueño en ac-
tividades de recreación presentando problemas para planifi-
car una actividad de este tipo. En cuanto a los síntomas no
diagnosticados se encontró depresión en un 51%, proble-
mas de memoria en un 49%, reducida actividad sexual en
ambos sexos (17%) e impotencia en el 15% de los hombres.
En comparación con las otras enfermedades la
hipersomnia idiopática presentó similares porcentajes de-
bido a que la somnolencia excesiva es el síntoma más
conflictivo. La epilepsia presentó porcentajes mayores de
impacto fundamentalmente en el aprendizaje y en la edu-
cación así como en la posibilidad de mantener una licencia
de conducir (Broughton, 1992).
Otro estudio realizado en el Centro de Investigaciones
sobre Narcolepsia de la Universidad de Illinois pretendió
determinar la prevalencia de síntomas depresivos en
narcolépticos y establecer si la severidad de los síntomas
estaba influenciada por sus características personales. Des-
taca que los autores del estudio sí consideraron que las per-
sonas con narcolepsia son tratadas frecuentemente con dro-
gas, lo cual podría influenciar los resultados en los sínto-
mas depresivos. Los hallazgos mostraron que el hecho de
que las personas estuvieran con tratamiento farmacológico
no afectó los resultados en la sintomatología depresiva; sin
embargo, los pacientes narcolépticos tuvieron una alta pre-
valencia de sintomatología depresiva (49%) en compara-
ción con la población general que puntúa entre un 9 y 31%
(Merrit, Cohen, Smith, 1992). En cuanto a las característi-
cas particulares de cada paciente que se tomaron en cuenta
los resultados fueron los siguientes:
Edad: los sujetos de menor edad mostraron más
sintomatología depresiva.
Estado civil: los sujetos casados tuvieron menores pun-
tuaciones en la escala de depresión.
Educación: los sujetos con menor nivel educacional
tendieron a mostrar más síntomas depresivos.
Ingresos: los sujetos con menores ingresos mostraron un
puntaje significativamente más alto en síntomas depresivos.
Evidentemente estos datos se asocian a lo que advierte
la literatura en torno a las variables de estado civil, nivel
socioeconómico y educacional como factores protectores
en salud mental.
Con relación a la disfunción sexual en pacientes con
narcolepsia se han realizado varios estudios debido a que
los hombres reportan problemas en la erección. El origen
de la impotencia según Karacan (1992) es variado; dentro
de las posibles etiologías están:
° disfunción eréctil secundaria a excesiva somnolencia
° diabetes mellitus concomitante
3
° activación sexual que induce a la cataplejía
° farmacoterapia que induce iatrogénicamente a
impotencia.
Ahora bien, teóricamente la baja liberación de
dopamina en el cerebro puede ser el sustrato biológico de
la impotencia en la narcolepsia (Karacan et al., en
Goswami et al., 1992).
Existe información en investigaciones neuroendo-
crinológicas que demuestran la presencia de un alto índice
de masa corporal en los pacientes con narcolepsia, es decir,
la obesidad sería otro factor presente en la narcolepsia
(Schuld, Blum, Uhr, Haack & Krauss, 2000).
Método
Participantes
El universo corresponde a personas con narcolepsia que
acuden a la Unidad de Neurología del Hospital Militar. La
muestra que es de tipo no probabilística intencional, se
encuentra conformada por personas con narcolepsia y se
compone de 11 pacientes, además de 11 sujetos control.
Como criterio de selección debían presentar el diagnóstico
de narcolepsia; ser mayor de 18 años y menor de 60 años;
tener cuarto año medio rendido y no presentar anteceden-
tes psiquiátricos relevantes.
3
Desde una mirada que se dirija hacia un concepto histórico de la cien-
cia, se pueden distinguir tres lógicas que han operado en las ideas sobre
el método científico: la lógica del descubrimiento, propia del Método
Hipotético Deductivo; la lógica de justificación propia del Convencio-
nalismo y el Falsacionismo; y la lógica de legitimación del conoci-
miento propia de T. Kuhn y de P. Feyerabend.
APROXIMACIÓN A LOS RASGOS DE PERSONALIDAD DE PACIENTES CON NARCOLEPSIA
49
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº1, 43-56
Estas variables se consideraron también con el grupo
control, es decir, las muestras serán homogéneas.
Criterios de exclusión
El objetivo es tener una muestra que presente un dete-
rioro cognitivo dentro de los rangos normales, por lo tanto
se eliminarán del estudio a los pacientes que tengan daño
orgánico. El instrumento utilizado para tales efectos es el
test de la figura Compleja de Rey (De Urarte, 1983).
Instrumentos
Inventario Multifacético de la Personalidad (MMPI)
Este inventario estandarizado está diseñado para obte-
ner un amplio rango de autodescripciones de quien lo con-
testa, lo que permite formarse una impresión acerca de las
conductas, rasgos, dinámica subyacente, nivel de ajuste,
contacto de realidad, actitud hacia el mundo y creencias
características (Hermosilla, 1987).
El MMPI consta de 566 afirmaciones respecto de las
cuales el sujeto debe decidir si al aplicarlas a sí mismo son
más bien verdaderas o falsas. Estos ítemes corresponden a
10 escalas clínicas individuales y tres escalas de validez.
Estas son: hipocondría, depresión, histeria, desviación
psicopática, masculinidad-feminidad, paranoia, psicastenia,
esquizofrenia, manía, introversión social. Las escalas de
validez son: defensa sutil, falseamiento y mentiras
(Hermosilla, 1987).
El motivo por el cual se utiliza este cuestionario es de-
bido a que en la literatura existen estudios de narcolepsia
en que ya ha sido utilizado, por lo tanto, esto permite com-
parar los resultados obtenidos por la presente investiga-
ción con lo que aparece como antecedente en el ámbito de
la personalidad de los pacientes con narcolepsia.
Cabe mencionar que algunos autores plantean que po-
see ciertas debilidades con respecto a lo que pretende me-
dir, lo que ha generado que pierda valor científico. Pese a
esto es un test utilizado actualmente con alta frecuencia
(Pueyo, 1997). El MMPI representa un instrumento útil en
la investigación dado que proporciona una medición obje-
tiva, rápida y económica (Hermosilla, 1987).
En Chile fue traducido por Rissetti, Montiel, Hermosilla,
Fleischli y Hormann en la Pontificia Universidad Católica
de Chile con colaboradores de la Universidad de Minnesota,
Estados Unidos.
Test de Rorschach
Es una prueba proyectiva de personalidad que permite
la diferenciación de estructuras neuróticas, psicóticas y li-
mítrofes. Permite el diagnóstico y pronóstico de trastornos
de identidad sexual y corporal.
Consta de 10 láminas cromáticas y acromáticas con
manchas de tinta simétricas e inestructuradas. Se interpre-
ta la percepción visual de estas, en la que se proyectan con-
tenidos inconscientes. Este supuesto del inconsciente está
fundamentado en la teoría psicodinámica de la mente.
Presenta un análisis cualitativo y cuantitativo que deben
ser integrados (Passalaqua, 1993). El primero se refiere al
análisis del discurso y de los contenidos, la interpretación de
los fenómenos especiales, modo de conducta durante prue-
ba, productividad, verbalizaciones, movimiento de láminas,
shock y latencias frente a las láminas, actitudes, proyec-
ción interna, etc. El segundo se refiere al cómputo de los
signos clínicos.
El análisis, en esta investigación, se centrará en los fe-
nómenos especiales debido a que al ser una aproximación
a los rasgos de personalidad, este estudio se abocará a los
elementos psicopatológicos.
Se usarán los fenómenos especiales descritos por Pare-
des, Micheli & Vargas (1995). Los autores clasifican los
fenómenos especiales en tres áreas:
1.Fenómenos especiales del área cognitivo-perceptual:
Fluctuación de la conciencia de interpretación /fracaso
aumentado / descripción de las láminas / alusiones a sime-
tría / simetría desigual / ilusión de semejanza / secuencia /
fusión de figura y fondo / percepción invertida / críticas (al
sujeto, al examinador, al autor) / respuestas “o" / impoten-
cia / perplejidad orgánica / perseveración / repeticiones /
frases automáticas / deficiencia de la memoria.
2. Fenómenos especiales del área del pensamiento:
Eje I Abstracción: Fabulación / autorreferencias meno-
res o de apoyo / alorreferencias / búsqueda de significados /
simbolización / lenguaje pedante / confabulación grave / ló-
gica autista o peculiar / autorreferencias mayores o deliran-
tes / lenguaje amanerado / negación mayor / neologismo.
Eje II Concretismo: combinación fabulada / concretización
/ tendencia a la contaminación / transgresión de los límites
espaciales / contaminación / respuestas de posición / respues-
tas de número.
3. Fenómenos especiales y líneas temáticas del área afectiva.
Shock al rojo / shock al gris / shock cromático / shock
al blanco / shock al vacío / respuesta de vacío / respuestas
de movimiento / color en láminas negras / respuestas está-
ticas / respuestas de sombra / desvitalizaciones / respuestas
de defecto / vitalizaciones / nominación de color / descrip-
ción de color / Inmoderación temática / ambitendencia /
color simbólico / unión mayor o simbiosis / metamorfosis
/ respuestas especulares / respuestas de ambigüedad sexual
/ respuestas deterioradas / respuestas de ropa.
Test de Luscher
Permite conocer la situación del sujeto en su compleji-
dad de psique y soma, enfatizando, en las dinámicas más
profundas de la personalidad, los mecanismos de frustra-
ción y de compensación, el estado fisiológico y las áreas
de tensión (Del Longo, 2001).
Se trata de un test de colores, que consta de 8 láminas.
Se le ha agregado una novena, esto si se toma en cuenta
50
JARA, LOUBAT Y CASTILLO
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº1, 43-56
que la primera lámina debe ser aplicada por segunda vez.
Las nueve láminas en orden de administración son las que
siguen: 1. Tabla del gris. 2. Tabla de los 8 colores (primera
elección). 3. Lámina de las formas. 4. Lámina de los 4 co-
lores fundamentales (4CF). 5. Lámina de las variaciones
del azul. 6. Lámina de las variaciones del verde. 7. Lámina
de las variaciones del rojo. 8. Lámina de las variaciones
del amarillo. 9. Lámina de los 8 colores (segunda elección).
El autor insiste en que el examinado no debe intentar
recordar o repetir la selección que hizo antes ni tampoco
hacer esfuerzos conscientes por no repetirla (Luscher, 1977).
Las temáticas que serán abordadas, en este estudio, des-
de el test de Luscher son: introversión y extroversión, con-
flictos, compensación y frustración, ambivalencias, recha-
zo de colores fundamentales, identificación de tríadas y del
problema actual.
La introversión se define como “un dialogar de la libido
con el interior, orientarse hacia sí mismo, negativizando la
relación con el objeto, dando mayor importancia al pensa-
miento y donde la vida emotiva, por lo demás intensa, re-
sulta bloqueada o inhibida en su expresión"(Del Longo,
2001, p. 64).
La extroversión se define como “la orientación de la
libido hacia el exterior donde el interés subjetivo es volca-
do positivamente a la relación establecida con el objeto,
(...) es, por lo tanto, dar vitalidad a las acciones propias
mediante el contacto con el mundo externo, las personas,
los hechos, los acontecimientos, la actividad y los objetos"
(Del Longo, 2001, p. 65).
La ambivalencia es la presencia simultánea de dos o
más sentimientos opuestos. Como por ejemplo amor / odio,
atracción / rechazo, deseo / temor.
Considerando la naturaleza del test es importante que
la luminosidad en el momento de realizar el test sea bue-
na, natural y no directa, con el fin de entregar un estímulo
bien determinado y objetivo.
Test de la figura compleja de Rey:
Este test se utiliza como instrumento en el criterio de
exclusión de los participantes en la investigación. Corres-
ponde a una prueba gráfica cronometrada, creada por André
Rey en 1941 con el fin de discriminar entre un déficit ad-
quirido de origen traumático y un déficit constitucional de
las funciones psicológicas superiores (De Urarte, 1983).
Este test analiza la percepción visual que dirige el proceso
de la copia y la memoria visual inmediata, de tal forma,
pretende evaluar organicidad al observar al sujeto copiar y
luego reproducir de memoria un dibujo geométrico com-
plejo (De Urarte, 1983).
El motivo por el cual se utiliza este test es debido a la
sensibilidad y especificidad para medir Daño Orgánico Ce-
rebral (DOC). El DOC puede afectar los aspectos emocio-
nales y/o de personalidad en forma paralela a los déficit en
las funciones psicológicas superiores o presentarse esto como
la única sintomatología. Con relación a las alteraciones de
sueño que pueden producirse por un DOC se encuentran in-
somnio y pesadillas frecuentes (De Urarte, 1983).
Descripción de la muestra
La muestra está compuesta por 11 sujetos que son pa-
cientes ambulatorios del mencionado recinto de salud, 4
hombres que corresponden al 36,4% y 7 mujeres que co-
rresponde al 63,6%.
En esta investigación se empleará el Coeficiente de
Correlación Biserial-puntual o punto-biserial de
Pearson (rbp) para el test de Rorschach, Luscher y MMPI.
Para el análisis del Test de Luscher se utilizarán además:
1. Coeficiente de Contingencia de Pearson.
2. Coeficiente Rbr de Correlación Biserial para Rangos.
Este coeficiente se usó para calcular la comparación de los
grados de ansiedad del grupo con narcolepsia y el grupo
control.
Resultados
Descripción de los resultados
A continuación se describen los resultados para cada
uno de los test utilizados comparando al grupo de personas
que presentan narcolepsia con el grupo control.
MMPI
Al comparar el grupo control con la muestra, utilizan-
do rangos con la prueba estadística de Mann-Whitney, apa-
recen diferencias significativas en las escalas de Histeria,
Esquizofrenia e Hipomanía. En las mencionadas escalas el
grupo con narcolepsia presenta mayor puntaje que el gru-
po control.
En la escala de Histeria (Hy) con un rango promedio de
14,91 en el grupo con narcolepsia y 8,09 en el grupo con-
trol. En la escala de Esquizofrenia (Sc) el grupo con
narcolepsia presenta un rango promedio de 14,36 mientras
que el grupo control muestra un 8,64 y finalmente, en la
escala de Hipomanía (Ma) el rango promedio es de un 14,77
en el grupo con narcolepsia, mientras que en el grupo con-
trol es de un 8,23 (Ver Tabla N° 1).
Las diferencias entre hombres y mujeres no son signi-
ficativas, por lo tanto se omitirá esta variable en el análisis
(Ver Anexos).
Ahora bien, al comparar de manera más detallada, es de-
cir, sin utilizar rangos, los resultados son los siguientes. Al
G. Narcolepsia
Control
Rango Medio Rango Medio
Histeria 14,91
8,09
Esquizofrenia 14,36
8,64
Hipomanía 14,77
8,23
Tabla N
°
1
APROXIMACIÓN A LOS RASGOS DE PERSONALIDAD DE PACIENTES CON NARCOLEPSIA
51
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº1, 43-56
realizar una prueba de medias de muestras independientes con
un intervalo de confianza del 85%, ambos grupos presentan
diferencias en las escalas de Hipocondría, Histeria, Hipomanía,
Esquizofrenia y Psicastenia. En otras palabras, en todas las
escalas recién mencionadas se rechaza la hipótesis nula (no
hay diferencias entre los grupos) en favor de la hipótesis de
trabajo (si hay diferencias entre los grupos).
Para efectos de esta investigación los resultados con-
cluyentes atenderán a un intervalo de Confianza del 90%.
Los resultados encontrados apuntan a diferencias signifi-
cativas en las escalas de Hipocondría (puntaje T= 66), His-
teria (puntaje T= 68,54) e Hipomanía (puntaje T= 66,90).
Esto significa que el grupo con Narcolepsia presenta ele-
vadas las escalas de Hipocondría, Histeria e Hipomanía al
ser comparado con el grupo control (Ver Tabla N° 2).
Presentando los puntajes más altos comparados con el
grupo control la escala de Hipocondría e Hipomanía y una
menor elevación, aunque significativa, se encuentra la esca-
la de Histeria.
Es decir en todas estas escalas se rechaza la hipótesis
nula que señala que ambos grupos sean iguales, en favor
de la Hipótesis de trabajo (Sí existen diferencias). La tabla
N° 2 nos muestra que en las escalas mencionadas no está
presente el 0, por lo tanto, se rechaza la hipótesis nula.
RORSCHACH
Los resultados obtenidos por cada grupo se estructuraron
de acuerdo a las tres áreas en que se organizan los fenóme-
nos especiales, se mencionarán sólo aquellos fenómenos
que sean significativos al ser comparados con el grupo con-
trol, utilizando la correlación biserial puntual de Pearson
(Rbp) y un intervalo de confianza del 85% como mínimo.
Cada coeficiente de correlación obtenido en cada área
se comparó con los t críticos de acuerdo al nivel de confian-
za (Ver tabla N° 3). Si el coeficiente observado es menor
que el t crítico, entonces la relación (rbp) no es significativa.
En el área cognitiva, el grupo con narcolepsia presenta
diferencias significativas en comparación con el grupo con-
trol, en el fenómeno especial de Fluctuación de la concien-
cia de interpretación, siendo significativo con un intervalo
de confianza del 85% y 90%.
En el área de pensamiento, el grupo con Narcolepsia en
comparación con el grupo control presenta diferencias sig-
nificativas con un intervalo de confianza del 85% y 90%
para el fenómeno de Transgresión de los límites espacia-
les, siendo significativo al 85% el FE de Negación mayor.
En el área afectiva, el grupo con narcolepsia presenta
diferencias significativas en los fenómenos especiales de
ambitendencia siendo significativo con un intervalo de con-
fianza al 85%, 90% y 95%; los FE significativos al 85% y
90% son respuesta estática y significativas al 85% son en
orden decreciente Shock al gris, Respuesta de defecto y
Respuesta de sombra.
LUSCHER
En este test se utilizó el coeficiente de contingencia de
Pearson que está basado en chi cuadrado. Se recurre a esta
herramienta debido a que además de presentar la existen-
cia de asociación, indica en qué dirección se encuentra.
En cuanto a Conflictos, Tríadas y Ambivalencias no se
encontraron diferencias significativas al comparar el grupo
con narcolepsia y el grupo control.
En cuanto a la categoría Introversión, Extroversión y
Sin tendencia marcada, no se encontraron diferencias
estadísticamente significativas en los grupos comparados,
analizados mediante una tabla de contingencia (Ver anexos).
No se encontraron contradicciones o máscaras
comportamentales en el grupo con narcolepsia, por lo tan-
to, se omitirán del análisis.
En la Lámina Gris 2 (lg2), es decir, la elección del se-
gundo color aceptado en la lámina gris, fue el gris (0) el
color que eligieron con mayor frecuencia los sujetos del
grupo con narcolepsia con un intervalo de confianza del
95% (P<0,05) (Ver tabla N°4).
En la misma lámina gris se produce una diferencia
estadísticamente significativa al realizar la elección del color
que menos les gusta con un intervalo de confianza del 90%
(P< 0,1), siendo el color elegido el negro (2) (Ver tabla N°4).
Tabla N
°
2
Variables
G. Narcolepsia
G.Control
P
T
Inferior Superior
Media
Media
Hipocondría 66
55,81
0,063*
1,97
1,27 19,09
Histeria
68,54
59,27
0,013**
2,73
3,42 15,12
Hipomanía 66,9
55,36
0,012**
2,76
4,34 18,75
*p< 0,1; ** p < 0,05
t crítico 95%
t crítico 90%
t crítico 85%
2,08
1,72
1,14
Tabla N
°
3
Coeficiente de Contingencia Valor
p
Lámina Gris: Color aceptado 0.564
0.037***
Lámina Gris:Color rechazado 0.524
0.080**
Color elegido: Violeta
0.594
0.1**
2ª Forma aceptada
0.520
0.149*
Lámina verde: verde-azul
0.457
0.121*
*p< 0,15; **p < 0,1; *** < 0,05
Tabla N
°
4
52
JARA, LOUBAT Y CASTILLO
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº1, 43-56
De acuerdo al color que fue significativamente más ele-
gido, en las primeras posiciones, por el grupo con
narcolepsia aparece el 5, es decir, el violeta, con un inter-
valo de confianza al 90% (Ver tabla N°4).
El resto de los colores, tanto fundamentales como com-
plementarios no son significativos.
Con relación a la lámina de la forma, la segunda forma
aceptada (fa2) significativa al 85% fue la que corresponde
al color 2, vale decir, al verde (Ver Tabla N°4).
Las categorías Colores fundamentales y Significación
no presentaron diferencias significativas al comparar el
grupo con narcolepsia con el grupo control, es decir, no se
rechaza la hipótesis nula de que ambos grupos son iguales.
Se presentaron diferencias significativas en la lámina ver-
de, en la elección verde azul siendo significativa al utilizar un
intervalo de confianza del 85% (P< 0,15) (Ver Tabla N°4).
No se encontraron diferencias estadísticamente significa-
tivas en relación con los totales de los colores fundamentales.
En cuanto a los grados de ansiedad, se utilizó la prueba
Estadística coeficiente Rbr de correlación biserial para ran-
gos o posiciones. Varía de -1 a 1 (como R de Pearson), el
valor 0 supone una distribución aleatoria, lo que implica la
ausencia de asociación entre variables. Rbr = - 0,2145. Por
lo tanto, existe una asociación débil negativa que indica
que el grupo con narcolepsia presenta un grado de ansie-
dad levemente menor que el grupo control.
Análisis de los resultados
MMPI
Los pacientes con narcolepsia presentan elevaciones
significativas en la escala de Hipocondría, la que fue crea-
da para medir las características de personalidad que se
asocian al patrón neurótico de la hipocondría, es decir, pre-
ocupación excesiva por el cuerpo y temores referentes a
las enfermedades (Hermosilla, 1987) .
En cuanto a la escala de Histeria, que también resultó
estar significativamente elevada, fue creada para identifi-
car personas que muestran reacciones de tipo histérico en
situaciones de estrés. Mide la cantidad y el tipo de nega-
ción realizada para evitar el enfrentamiento de las dificul-
tades y del conflicto.
Los puntajes del grupo con narcolepsia eran más eleva-
dos que los del grupo control, presentando un puntaje T de
68,5. Este puntaje corresponde a personas optimistas que
prefieren dejar de lado las experiencias desagradables de
la vida. Considerando que se realiza una comparación en-
tre dos grupos es posible afirmar que los sujetos podrían
haber estado en puntajes moderadamente por sobre el pro-
medio y bajo este, por lo tanto, la elevación de esta escala
en el grupo con narcolepsia podría corresponder a perso-
nas inmaduras, sugestionables y egocéntricas que desarro-
llan sintomatología somática como reacción al estrés, des-
apareciendo rápidamente (Hermosilla, 1987).
Con relación a la escala de Hipomanía (Ma), fue realiza-
da para identificar a pacientes que manifestaran síntomas
hipomaníacos que se caracterizan por ánimo elevado, len-
guaje acelerado, actividad motora alta, irritabilidad, fugas
de ideas y breves períodos de depresión (Hermosilla, 1987).
Los puntajes altos en esta escala se relacionan con sín-
tomas psicóticos tales como confusión, pensamiento
paranoide, despersonalización, mala memoria, desorienta-
ción e incapacidad de concentración. Las escalas de Ma y
de Sc elevadas entregan mayor seriedad de los síntomas
para los pacientes.
En la escala de Hipomanía, los pacientes con narcolepsia
muestran puntajes T de 67, lo que corresponde a personas
enérgicas, sociables con un amplio rango de intereses. Este
puntaje es obtenido con alta frecuencia por estudiantes uni-
versitarios. Destaca que en la entrevista con los sujetos con
narcolepsia, varios de ellos manifestaron que una estrate-
gia para evitar la hipersomnolencia diurna era realizar mu-
chas actividades debido a que los momentos de inactivi-
dad les gatillaban somnolencia.
Considerando que las escalas de Psicastenia y
Esquizofrenia están elevadas utilizando un Intervalo de
Confianza del 85% se incluirán en el análisis.
La escala de Psicastenia fue diseñada con la finalidad de
detectar personas con el síndrome psicasténico, es decir, per-
sonas con rasgos obsesivos compulsivos y fobias. En la ac-
tualidad, la psicastenia se conoce con el nombre de trastor-
nos de ansiedad (DSM-IV); en general identifica personas
con altos niveles de ansiedad y cuyo pensamiento presenta
rumiación, excesivas dudas, compulsiones, obsesiones y te-
mores que no tienen justificación (Hermosilla, 1987).
La escala de Esquizofrenia fue creada para detectar
personas que presentaban un patrón psicótico, sin embargo
contiene rasgos conductuales contradictorios debido a que
es muy heterogénea (Hermosilla, 1987).
Dentro de sus ítemes hay algunos que se centran en
síntomas claramente psicóticos tales como alucinaciones,
pensamiento bizarro, peculiaridades perceptivas, mientras
que otros incluyen alienación social, malas relaciones fa-
miliares, problemas sexuales, dificultades en el control de
impulsos y de concentración así como temores, preocupa-
ciones e insatisfacciones (Hermosilla, 1987). Los puntajes
obtenidos por el grupo con narcolepsia mostraron que esta
escala estaba elevada al comparar con el grupo control.
De acuerdo a los ítemes que se mencionaban se pueden
apreciar algunas características que son claramente
sintomáticas de la narcolepsia, tales como problemas de con-
centración y problemas sexuales, ambos evidenciados pre-
viamente por las investigaciones en torno a narcolepsia y
citados en la teoría. Además, el tema de las alucinaciones,
por cierto muy distintas a las de un patrón psicótico, son
atributos particulares del trastorno de sueño en cuestión.
Cabe destacar, que “las personas que usan anfetaminas
obtienen puntajes altos en esta escala" (Hermosilla, 1987,
APROXIMACIÓN A LOS RASGOS DE PERSONALIDAD DE PACIENTES CON NARCOLEPSIA
53
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº1, 43-56
p. 50); este hecho es muy relevante, debido a que los suje-
tos con narcolepsia con frecuencia usan Ritalín, que es una
anfetamina estimulante del sistema nervioso central, lo cual
podría explicar que las investigaciones encontradas mues-
tran elevaciones en esta escala.
La pregunta que sigue es ¿por qué los pacientes con
narcolepsia de este estudio no presentaron una elevación
tan significativa como en las otras investigaciones. La res-
puesta a esta interrogante podría ser que las personas con
narcolepsia en este estudio no estaban bajo los efectos del
Ritalín al momento de realizar los tests.
RORSCHACH
En las siguientes líneas se analiza cada uno de los fenó-
menos especiales, por área, que se encontraron de manera sig-
nificativa en el grupo con narcolepsia a diferencia del grupo
control y esclareciendo las temáticas a las que aluden, de acuer-
do al Manual de Rorschach Clínico (Paredes et al., 1995).
En el área cognitiva, el fenómeno especial (FE) de Fluc-
tuación de la conciencia de Interpretación se encuentra
con mayor frecuencia en el grupo con narcolepsia; este fe-
nómeno alude a una inestabilidad en el establecimiento de
los límites con la realidad; si esto se exacerba da cuenta de
una actitud crítica, perfeccionista, cautelosa y exigente fren-
te a la realidad externa e interna.
El FE de Negación mayor alude a alteraciones de los
procesos lógicos y a manifestaciones de negativismo. El
FE de Transgresión de los límites espaciales alude a la di-
ficultad de diferenciar lo propio de lo ajeno, así como una
grave alteración en la notificación y organización de la iden-
tidad corporal. Este FE aparece con mayor frecuencia en el
grupo con Narcolepsia.
En relación al área afectiva, el FE de Shock al gris apa-
rece aumentado en el grupo con narcolepsia; éste alude a
mecanismos de represión o negación de angustia con con-
ciencia del malestar que provocan las situaciones temidas.
Según Paredes et al. (1995), existen autores que lo consi-
deran índice de mecanismos defensivos hipomaníacos.
El FE de Respuesta de Defecto está aumentado tam-
bién en el grupo con Narcolepsia. Este fenómeno alude a
un aumento de las tendencias auto y heterocríticas con res-
pecto a las características corporales y psicológicas de la
identidad. Evidencia un énfasis por notar lo insuficiente
del mundo externo y de sí mismo, no acepta el esquema
corporal ya sea por juicios sociales o personales.
En el plano inconsciente, este FE puede ser asociado a
fantasías castratorias y culpas persecutorias.
Otro FE que está aumentado en el grupo con
narcolepsia al compararlo con el grupo control es el de
Respuesta Estática; éste hace referencia a la presencia de
dificultades para establecer interacciones complementa-
rias con seres humanos reales.
La Respuesta de sombra presenta diferencias en el gru-
po con narcolepsia y alude a un déficit de vínculo con la
realidad inmediata, la presencia de angustia debido a la in-
capacidad para configurar y definir claramente la realidad
externa y la interna o personal, asimismo existiría en este
grupo un bajo nivel de autoafirmación y sería más vulnera-
ble al medio. Paredes et al. (1995) señalan que a la base
existirán representaciones difusas de la identidad personal.
Finalmente, el FE Ambitendencia aparece significa-
tivamente aumentado, y corresponde a lo que Passalaqua
llama Contradicción. Este fenómeno hace referencia a un
mecanismo disociativo de acciones o afectos que estaría
presente cuya ambivalencia natural es separada como un
intento de control.
LUSCHER
Las personas con narcolepsia han escogido
significativamente +0 en la tabla de grises, este refleja un
estado de ánimo general equilibrado (Luscher, 2003), por lo
tanto, no es posible hacer inferencias acerca del grupo con
narcolepsia en torno a este resultado. En cuanto al grupo
control, podría indicar que carece de un adecuado equilibrio
en el estado de ánimo. No obstante, la presente investiga-
ción sólo se limitará a describir al grupo con narcolepsia.
El color que fue elegido significativamente por el gru-
po con Narcolepsia fue el Violeta, que es la mezcla de
rojo (excitación) y azul (tranquilidad), por lo tanto, se unen
dos opuestos, por un lado el rojo que busca la unión me-
diante la conquista, la pelea y el arrebato y, por otro, el
azul que busca esta unión a través de la entrega y el darse.
El violeta será, entonces, el deseo de la unión con lo que
es diferente (Luscher, 2003).
Cuando se elige el color violeta dentro de las primeras
preferencias significa fascinación y curiosidad al mismo
tiempo; este es el color de la sugestionabilidad, de la se-
ducción, del erotismo desgenitalizado y estético. El signi-
ficado fisiológico que posee es la sensibilidad y el signifi-
cado psicológico es la transformación (Del Longo, 2001).
Este es el color que, de acuerdo a la literatura, sería el
color privilegiado por los homosexuales, los
preadolescentes, embarazadas y por personas inmaduras,
infantiles o con déficit intelectual (Del Longo, 2001).
Debido a que se encuentra en las primeras posiciones
en el grupo con narcolepsia, se acentúa, mostrando rasgos
infantiles, sensibilidad emotiva que podrían transformarse
en un elemento de tipo histérico.
En cuanto a la lámina de la forma se puede decir que la
forma representaría cómo se vive una situación, a diferen-
cia del color que representa cómo se vive un momento. Se
pueden percibir con mayor rapidez que los colores, por lo
tanto, se pueden comprender como un todo (Luscher, 2003).
En esta investigación, la forma aceptada en segundo lu-
gar resultó ser significativa en el grupo con narcolepsia al
ser comparada con el grupo control. Corresponde al color
verde (fr2), la forma asociada al verde: “es un cuadrado que
transmite estabilidad, fuerza estática y podría representar una
torre vista desde lo alto" (Del Longo, 2001, p. 27). Alude a
la energía que a diferencia del rojo, se mantiene encerrada
54
JARA, LOUBAT Y CASTILLO
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº1, 43-56
en sí misma, es decir, permanece y se dirige a sí mismo.
Significa afirmación de sí mismo y de defensa de las propias
exigencias. De acuerdo a Luscher, elegir esta forma implica
que además existe la sensación de que hay una falta de com-
prensión y que es agotador tener que defender el propio punto
de vista, siente que esta situación internamente tensa debe
terminar, es decir, se debe superar.
En la lámina del verde apareció la elección verde azul,
de manera predominante en el grupo con narcolepsia, lo que
implica el fuerte deseo de “disfrutar con tiempo el bienestar
del relajamiento físico, de la placidez agradable y de las sen-
saciones" (Luscher, 2003, p. 58), es decir, apunta a personas
que toman contacto con sus aspectos más sensibles.
Discusión
Los resultados expuestos entregan elementos para des-
cribir algunas características psicológicas de las personas
con narcolepsia de la muestra extraída.
El grupo de personas con narcolepsia presentó elevada
la escala de hipocondría, lo cual era esperable debido a que
los sujetos presentan una enfermedad que los hace estar
acudiendo a controles médicos y que les provoca dificulta-
des atribuibles a la enfermedad, ya que la escala mide la
cantidad de quejas somáticas que manifiesta una persona,
sin distinguir entre las quejas reales y las imaginarias. Es
importante mencionar que se considera que elevaciones en
esta escala reflejan conductas establecidas durante largo
tiempo, por lo tanto, no se debería a un resultado acotado
al momento en que se realizó la investigación.
La hipocondría es la escala más elevada al igual que en los
estudios previos (Ramos, 1998) que se habían realizado con el
MMPI, por lo tanto, confirman los resultados obtenidos.
La escala de histeria aparece moderadamente elevada,
lo cual es absolutamente complementario con la elección
del violeta Luscher, es decir, hay concordancia entre am-
bos test de que el grupo con narcolepsia presentaría carac-
terísticas psicológicas asociadas al tipo Histérico. Este re-
sultado alude a que las personas del grupo con Narcolepsia
podría presentar reacciones de tipo histérico en situaciones
de estrés, es decir, pueden dar un tono dramático o exage-
rado a las situaciones estresantes.
Este grupo de personas con Narcolepsia serían
sugestionables y vulnerables al medio, lo cual se ve apoya-
do por el test de Luscher y por el test de Rorschach en la
manifestación de una identidad personal difusa y en el bajo
nivel de autoafirmación. Ahora bien, tal como ya se ha
mencionado, el hecho de que la personalidad sea interna
nos advierte que no es accesible mediante la observación
directa sino a través de los test psicológicos que nos permi-
ten hacer inferencias o suposiciones mediante las evalua-
ciones (Hampson, 1982).
La escala moderadamente elevada en Psicastenia en
MMPI y la elección del verde en el test de Luscher apuntan
a personas que presentan ansiedad. Ésta característica en otros
estudios podría haber sido atribuida a los medicamentos que
se les recetan a los pacientes con narcolepsia (anfetaminas),
no obstante, en esta investigación los pacientes no estaban
ingiriendo estos medicamentos, por lo tanto, las causas de la
ansiedad son posiblemente atribuibles a la enfermedad.
La escala de Hipomanía (MMPI) tiene preguntas rela-
cionadas con las actividades que se realizan (exceso de
energía) y con mala memoria y las dificultades en la con-
centración. Por tales motivos es relevante señalar dos ar-
gumentos que podrían explicar la elevación en esta escala.
El primero es que los pacientes con narcolepsia manifies-
tan que una estrategia para disminuir la somnolencia diur-
na es realizar muchas actividades evitando los momentos
de calma. El segundo corresponde a que una consecuencia
de la excesiva somnolencia diurna es la percepción subje-
tiva de mala memoria y baja capacidad de concentración.
Es preciso aclarar que la mala memoria es sólo una percep-
ción subjetiva ya que los estudios que se han realizado en
torno al deterioro de la memoria en pacientes narcolépticos
no son concluyentes (Goswami, 1992).
El shock al gris que aparece en los FE del test de
Rorschach nos hace pensar en un estado de ánimo más bien
depresivo, no obstante, la escala de depresión del MMPI
no aparece elevada de manera significativa. Una forma de
explicar este resultado sería que la escala de Hipomanía
elevada podría estar encubriendo algunos signos de depre-
sión mediante la negación o represión de la angustia que
aparece en el Test de Rorschach.
Dentro de esta temática también se puede señalar que,
en un estudio antes mencionado, los síntomas depresivos
disminuían de manera proporcional al aumento del nivel
educacional, así como también se reducían si el sujeto era
casado (Merrit et al., 1992).
Los narcolépticos de esta muestra son en su mayoría
casados (54,1%) y poseen un nivel educacional profesio-
nal o técnico (73%), lo cual disminuiría la sintomatología
depresiva de acuerdo a la literatura citada.
Por otro lado, la capacidad de relajarse físicamente que
aparece en el test de Luscher tanto en la elección verde azul
como en el violeta, podría ser entendida como la somnolen-
cia diurna con la que viven estas personas que los lleva al
descanso continuo de manera involuntaria, es decir,
fisiológicamente tienen una tendencia al relajamiento físico,
lo cual puede haber sido advertido en los colores elegidos.
Los resultados encontrados no apuntan a un tipo o per-
fil de personalidad claro y definido, pero sí se puede decir
que la integración de la identidad sería difusa, existiendo
aspectos contradictorios del sí mismo y de los demás. En
cuanto a las operaciones defensivas aparece la negación,
que corresponde a una defensa de escisión y la prueba de
realidad se mantiene en casi todos los sujetos; en caso en
que se distorsione por ansiedad, el juicio de realidad se
recupera pasado el episodio ansioso.
APROXIMACIÓN A LOS RASGOS DE PERSONALIDAD DE PACIENTES CON NARCOLEPSIA
55
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº1, 43-56
De tal manera se puede decir que, en la muestra de personas
con narcolepsia, existe una asociación entre variables psicoló-
gicas de personalidad y enfermedad. Este hecho se enmarca en
una de las áreas de desarrollo de la Psicología de la Salud.
Los datos expuestos y las investigaciones existentes a
priori, apuntan a la necesidad de implementar un apoyo
integral para las personas que sufren de narcolepsia debido
a que ésta provoca consecuencias psicológicas.
Por tales motivos se estima necesario:
Fomentar la creación de grupos de apoyo a los pacien-
tes con narcolepsia en las instituciones de Salud y/o en los
Laboratorios de Sueño donde en nuestro país sólo se reali-
za un tratamiento farmacológico.
Implementar estrategias de psicoeducación para los fami-
liares de personas con narcolepsia con el fin de que conozcan
las consecuencias y el impacto psicológico de la enfermedad.
Revisar las estrategias de afrontamiento que utilizan es-
tos pacientes para paliar las consecuencias de la enfermedad
y el autoconcepto que tienen los sujetos con narcolepsia.
En resumen, las características psicológicas comunes
del grupo de personas con narcolepsia a las que se les rea-
lizaron los tests mencionados serían las siguientes: Identi-
dad personal difusa, sensibilidad por lo estético,
sugestionabilidad y vulnerabilidad al medio, reacciones
exageradas o dramatizadas frente a las situaciones de estrés,
marcada autoexigencia y perfeccionismo frente a la reali-
dad interna y externa, negación de la angustia a través de
mecanismos defensivos hipomaníacos
Una de las fortalezas de esta investigación es que en
Chile, aparentemente, es el primer estudio respecto a la
narcolepsia que se realiza desde el punto de vista psicoló-
gico. Destaca también, dentro de las fortalezas, que es una
caracterización que permite aplicaciones directas a las per-
sonas con Narcolepsia.
En cuanto a las limitaciones, el presente estudio se reali-
zó con un disminuido número de pacientes debido a la baja
prevalencia de esta enfermedad; por consiguiente, contar con
un grupo mayor de personas habría permitido sacar conclu-
siones más consistentes. Asimismo, en Chile no se ha reali-
zado, todavía, un estudio epidemiológico que entregue da-
tos locales acerca de la prevalencia de este trastorno.
Con relación a los instrumentos utilizados se podrían
haber tomado todos los indicadores que entrega el Test de
Rorschach y no solamente los fenómenos especiales, ya
que habría sido interesante conocer otros aspectos que en-
trega el test, sin embargo, no se consideró que se relacio-
naran directamente con los fines de esta investigación.
En cuanto a la muestra habría sido adecuado discrimi-
nar los pacientes de acuerdo a la fecha del Diagnóstico y a
la intensidad de la enfermedad, no obstante, esto no se rea-
lizó debido al pequeño tamaño muestral que se logró obte-
ner, ya que la muestra habría disminuido aún más, dificul-
tad que tiene directa relación con la baja prevalencia del
trastorno de sueño estudiado.
En el futuro podrían realizarse otras investigaciones
acerca de la narcolepsia tales como: describir los estilos de
afrontamiento, estudios cualitativos en torno a las viven-
cias del sujeto y el apoyo social que perciben, entre otros.
De igual modo, sería beneficioso realizar un estudio
epidemiológico a nivel nacional para conocer la prevalen-
cia de la narcolepsia en Chile.
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