Terapia psicológica
Sociedad Chilena de Psicología
Clínica
sochpscl@entelchile.net
ISSN (Versión impresa): 0716-6184
CHILE
2004
Stefano Vinaccia Alpi / Liliana Alvaran Flórez
EL SÍNDROME DEL BURNOUT EN UNA MUESTRA DE AUXILIARES DE ENFERMERÍA:
UN ESTUDIO EXPLORATORIO
Terapia psicológica,
año/vol. 22, número 001
Sociedad Chilena de Psicología Clínica
Santiago, Chile
pp. 9-16
Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal
Universidad Autónoma del Estado de México
http://redalyc.uaemex.mx
Copyright 2004 by Sociedad Chilena de Psicología Clínica
ISSN 0716-6184
TERAPIA PSICOLÓGICA
2004, Vol.22, Nº 1, 9-16
El síndrome del Burnout en una muestra de auxiliares de enfermería:
Un estudio exploratorio
The Burnout syndrome in a sample of auxiliary nurses: An exploratory study
Stefano Vinaccia Alpi
Liliana Alvaran Flórez
Universidad de San Buenaventura
Universidad de San Buenaventura
Medellín, Colombia
Medellín, Colombia
La presente investigación tuvo como su objetivo el de estudiar la relación entre el síndrome de “quemarse en el trabajo"
(burnout), el índice de percepción de estrés laboral, las habilidades de enfrentamiento al estrés y la percepción de apoyo
social en una muestra de auxiliares de enfermería de una clínica privada de la ciudad de Medellín, Colombia. La muestra
estuvo constituida por 60 participantes del sexo femenino, cuyas edades oscilaron entre los 20 y 40 años, sometiéndose a
las siguientes evaluaciones: la versión corta del inventario de Maslach sobre fatiga laboral, el índice de percepción del
estrés laboral, el inventario sobre habilidades de enfrentamiento al estrés y una escala de apoyo social. Para analizar los
datos se utilizaron estadísticas descriptivas y el coeficiente de correlación de Spearman, aceptándose niveles de significa-
ción estadística de p< 0,01 y p< 0,05. En términos generales los resultados indican una baja tasa de presencia del Síndro-
me del burnout en esta muestra.
Palabras claves: Síndrome del burnout, estrés laboral, habilidades de enfrentamiento y apoyo social.
The objective of the present research was to study the relationship among the Burnout Syndrome, the index of perception of
labor stress, abilities to face stress and social support perception patterns in a sample of auxiliary nurses belonging to a
private clinic in Medellin city. This sample was constituted by 60 female participants, whose ages ranged between 20 and 40
years; it was necessary to apply, for this purpose, the following tests: the short version of Maslach inventory about labor
weariness, the index of perception of labor stress, the inventory about abilities to face stress and a scale for social support. In
order to analyze the data, descriptive statistics and the Spearman´s coefficient correlation were used, with alfa levels of
p< 0,01 and p< 0,05. In general terms, the results obtained point out to a low rate of Burnout Syndrome in this sample.
Keywords: Burnout syndrome, labor stress, coping abilities and social support.
Introducción
De acuerdo con Lazarus & Folkman (1986), el estrés
psicosocial es definido como un conjunto de relaciones
particulares entre la persona y la situación, siendo ésta va-
lorada por la primera como algo que agrava o excede sus
propios recursos y que pone en peligro su bienestar perso-
nal. Un aspecto central en el concepto de estrés psicosocial
necesariamente debe girar en torno al concepto de estresor,
que podría definirse en términos de ciertas condiciones
psicosociales de amenaza, demanda, desafío o pérdida, que
de acuerdo con Wheaton (1996) ponen en peligro la inte-
gridad funcional y operativa del organismo.
El estrés tiene lugar cuando en el organismo se produce
una mayor activación de la que éste es capaz de reducir
con sus estrategias de afrontamiento, poniendo en riesgo al
organismo en su capacidad para mantener parámetros óp-
timos para un máximo rendimiento psicológico y
conductual (Sarafino,1990).
Según Wheaton (1996) y Sandín (1999), existen cinco
características definitorias de los estresores:
1. El estresor debe implicar amenaza o demanda.
2. El estresor constituye una fuerza con capacidad de
alterar la integridad del organismo si sobrepasa el límite de
“elasticidad" de dicho organismo.
3. El estresor requiere enfrentarse de manera efectiva,
ya que de mantenerse indefinidamente produciría daño en
el individuo.
4. Ser consciente del daño potencial del estresor no es
condición necesaria para que dicho estresor posea conse-
cuencias negativas.
5. Un estresor puede serlo tanto porque induzca una
demanda excesiva para el organismo como también por
lo contrario.
Cuando se dice que una persona está estresada o que
tiene estrés, a lo que se hace referencia generalmente es a
un estado de ánimo interno que se produce como conse-
cuencia del enfrentamiento de esa persona con una serie de
demandas ambientales que superan su capacidad de hacer-
les frente, afectando todos sus recursos biopsicosociales. A
partir de lo antes dicho, al estrés se le ha caracterizado de
tres maneras distintas, a saber:
- Una aproximación centra el estudio del estrés en el
ambiente (Schroeder & Costa, 1984), describiéndolo
como un conjunto de estímulos o estresores. Así, el es-
trés se atribuye a los condicionantes ambientales, los
eventos o circunstancias que se perciben como
amenazantes y que producen sentimientos de tensión.
- La segunda aproximación (Schroeder & Costa 1984)
Correspondencia: Apartado aéreo número 81240. Envigado (Antioquía),
Colombia. Correo electrónico: vinalpi47@hotmail.com.
(Rec: 09-marzo-2004 Acep: 23-abril-2004)
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VINACCIA Y ALVARAN
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº 1, 9-16
entiende el estrés como una respuesta centrándose en
las reacciones de las personas a los estresores. Se en-
tiende, pues, como un estado de tensión producido por
una circunstancia u otra a la que enfrenta una persona.
- La tercera aproximación describe el estrés como un
proceso que incluye los estresores y las tensiones, te-
niendo presente la interacción entre las personas y el
medio (Lazarus & Folkman, 1986), de manera que cada
uno de los dos polos afecta y es afectado por el otro,
siendo así el estrés un proceso en el cual la persona
actúa como un agente activo que puede modificar el
impacto del estresor a través de estrategias
cognoscitivas, emocionales y conductuales.
Modalidades del estrés psicosocial
Como punto de partida, es preciso indicar que el con-
cepto de estrés psicosocial no se identifica con el de estrés
ambiental. Mientras que el primero es generado por
estresores de tipo interpersonal y actúa sobre el individuo,
predominantemente a través de procesos psicológicos, el
estrés ambiental, en cambio, es producido por estresores
del ambiente y actúa sobre el individuo predominantemen-
te a través de procesos biológicos.
El estrés en el proceso de evaluación de eventos
Generalmente las interacciones se basan en un proceso
que Lazarus & Folkman (1986) denominan evaluación
cognoscitiva. Esta evaluación es un proceso psicológico
de naturaleza “interna" en el cual se evalúan dos factores:
la medida en que el estresor amenaza al sujeto y los recur-
sos de éste que están disponibles para enfrentarse al suce-
so. Estos dos factores dan lugar a la distinción entre lo que
se conoce como evaluaciones primaria y secundaria.
En relación con la primera, se pueden distinguir tres
clases de evaluación: irrelevante, es decir, el encuentro no
implica valor, necesidad o compromiso; aquí, las evalua-
ciones benigno-positivas tienen lugar si las consecuencias
del encuentro se valoran como positivas, o sea, si preser-
van o logran el bienestar, o si parecen ayudar a conseguir-
lo. Entre las evaluaciones estresantes se incluyen aquellas
que significan daño/pérdida, amenaza y desafío. Por su
parte, la evaluación secundaria incluye la apreciación de la
capacidad de enfrentamiento, es decir, los esfuerzos
conductuales y cognoscitivos para dirigir, controlar y tole-
rar las demandas ambientales e internas, así como los con-
flictos que exceden los recursos disponibles.
Estrés crónico laboral
El trabajo no sólo proporciona seguridad económica sino
que también puede constituir una importante fuente de pla-
cer y satisfacción. El trabajo puede reportar a las personas
adultas beneficios importantes para la salud (apoyo social,
realización de ejercicio físico, satisfacción y enriquecimien-
to personal, acceso a ciertos bienes sociales, entre otras
cosas). Sin embargo, el trabajo también puede constituir
una importante fuente de estrés personal y de riesgo para
padecer problemas psicológicos, psicosomáticos y médi-
cos. Inicialmente, el estrés crónico laboral se asoció al con-
cepto de sobrecarga laboral debido al exceso de horas de
trabajo extras. La demanda o sobrecarga laboral no es el
único factor determinante del estrés laboral, pues de hecho
la baja utilización de las habilidades, así como también otros
factores ocupacionales que implican baja demanda, se en-
cuentran entre los más potentes predictores del estrés labo-
ral (Moreno & Peñacoba,1999).
Aparte de la sobrecarga laboral, se han empleado otros
términos para definir la causa del estrés laboral, dentro de
los cuales destacan el de presión laboral, conflicto del rol y
la ambigüedad del rol.
Síndrome de quedarse quemado en el trabajo
(burnout)
También conocido como «síndrome del burnout», en
castellano significa «estar quemado, quemarse (fundirse) en
el trabajo (del inglés to burn: quemarse, burn out: haberse
quemado). Este concepto forma parte de lo que en psicolo-
gía se conoce como «fatiga laboral» o desgaste profesional,
conceptualizado así por Maslach & Jackson (1986). Se ca-
racteriza por un estado de agotamiento intenso y persistente,
pérdida de energía, baja motivación y extrema irritabilidad,
tanto en el medio laboral como familiar; enojo, a veces agre-
sividad y desmoralización, causados por problemas de tra-
bajo o del hogar (Moreno & Peñacoba,1999).
Acompañando a estas características personales, con
frecuencia es posible encontrar un deterioro de las relacio-
nes familiares y sociales, pudiendo aparecer sentimientos
de fracaso y pérdida de la confianza en sí mismo. Resu-
miendo, el estar «quemado por estrés laboral» tiene un as-
pecto tridimensional, que básicamente incluye:
- Agotamiento emocional: pérdida de atractivo, te-
dio y disgusto causado por las tareas y el trabajo; disminu-
ción del interés y satisfacción laboral. Además, hay senti-
mientos de fracaso e indefinición por haber intentado mo-
dificar su situación sin resultado.
- Despersonalización: es un tipo de conducta caracte-
rizado por falta de interés, objetivación burda y somera de
los problemas, pérdida de empatía e incluso sentimientos de
culpa por la situación vivida. Esta característica se constitu-
ye en el núcleo del burnout y en un mecanismo de defensa
como consecuencia del cambio realizado en la fase anterior.
- Competencia personal: sentimiento de competencia
y éxito en el trabajo del profesional, que conlleva a una eva-
luación positiva por parte del sujeto al sentirse contento con-
sigo mismo y satisfecho con sus resultados laborales.
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Antecedentes y consecuencias del burnout
Entre las principales demandas del trabajo se conside-
ran el conflicto y la ambigüedad del rol, los eventos
estresantes, la sobrecarga y las presiones. Entre los recur-
sos se incluyen el apoyo social y las oportunidades de me-
jora de empleo (control, autonomía y participación en la
toma de decisiones, por ejemplo). La teoría también esta-
blece que ciertos resultados actitudinales y conductuales
ocurren como consecuencia de la aparición del síndrome
del burnout. La intención de abandonar la organización ha
sido considerada, también, como uno de estos resultados.
Usando como marco de referencia esta teoría, en estu-
dios recientes se ha analizado cómo es que ciertas deman-
das y recursos, considerados como predictores, se relacio-
nan con cada una de las dimensiones del burnout (véase
Lee & Ashforth, 1996). En esta línea, los resultados del
estudio realizado años atrás por Lee & Ashforth (1993)
sugieren que el estrés de rol afecta directamente el agota-
miento emocional y está relacionado con la
despersonalización indirecta a través de la dimensión de
agotamiento emocional. Asimismo, en un meta-análisis
realizado por Lee & Ashforth (1996), se observa que dife-
rentes estresores laborales (ambigüedad y conflicto del rol,
sobrecarga, eventos estresantes, estrés del rol y presión en
el trabajo) correlacionan de modo más intenso con la di-
mensión agotamiento emocional. No obstante, también se
observó una relación positiva entre las variables y los sen-
timientos de despersonalización en el trabajo.
Por otra parte, el apoyo social y la autonomía en el pues-
to de trabajo también han sido considerados como impor-
tantes antecedentes del burnout. Adicionalmente las inves-
tigaciones sobre el estrés ocupacional han identificado al
entorno físico y las características estresantes del propio
puesto de trabajo, el desempeño del rol laboral, las relacio-
nes de trabajo y del desarrollo de la carrera en la organiza-
ción, las formas organizativas, la propia estructura, el cli-
ma organizacional y la implantación de nuevas tecnolo-
gías, entre otros, como los principales desencadenantes del
estrés en el ambiente laboral (Peiró,1992).
Los estudios epidemiológicos sobre estrés laboral su-
gieren la necesidad de una mayor consideración sobre los
factores psicológicos, ya que los estresores psicológicos
vinculados con los aspectos organizacionales y no organi-
zacionales (sucesos vitales y estrés diario), son agentes
causales de la perturbación de la salud que pueden ser me-
diados por la evaluación cognoscitiva y las estrategias de
afrontamiento, y eventualmente moderados por diferentes
factores personales.
El síndrome de quemarse por el trabajo se define, pues,
como una respuesta al estrés laboral crónico, integrado por
actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con
las que se trabaja y hacia el propio rol profesional, así como
por la vivencia de encontrarse emocionalmente agotado.
Esta respuesta ocurre con frecuencia en los profesionales
de la salud, y en general en profesionales de organizacio-
nes de servicios que trabajan en contacto directo con los
usuarios de éstas (Maslach & Jackson, 1986).
La necesidad de estudiar el síndrome de quemarse por el
trabajo viene unida a la necesidad de estudiar los procesos
de estrés laboral, así como al reciente hincapié que las orga-
nizaciones han hecho sobre la necesidad de preocuparse más
por la calidad de vida laboral que ofrecen a sus empleados.
Actualmente, resulta necesario considerar los aspectos
de bienestar y salud laboral a la hora de evaluar la eficacia de
una determinada organización, pues la calidad de vida laboral
y el estado de salud física y mental que conlleva tiene reper-
cusiones sobre la organización (ausentismo, rotación, dismi-
nución de la productividad, disminución de la calidad, etcéte-
ra). Asimismo, la incidencia del síndrome de quemarse por el
trabajo sobre los profesionales de la salud conlleva también a
repercusiones sobre la sociedad en general.
El síndrome se manifiesta cuando el individuo no es
capaz de abordar las situaciones de estrés de forma
adaptativa y positiva, a la vez que se siente impedido para
modificar la situación problemática. Como consecuencia,
acaba utilizando el escape o la evitación como una forma
de enfrentamiento al estrés. Al no enfrentarse a las situa-
ciones, los problemas no se resuelven, crecen, dando paso
así a un proceso acumulativo de malestar prolongado que
acaba por desgastar al profesional, quien finalmente termi-
na sintiéndose indefenso.
Modelo procesual: desde este modelo, el concepto de
burnout aparece como un proceso de desarrollo que surge
como consecuencia de la existencia de estresores labora-
les, que inicia con la aparición de sentimientos de agota-
miento emocional donde el profesional se siento exhausto
y agotado con el contacto con otras personas. Dicho agota-
miento da lugar a la despersonalización en el trabajo, es
decir, a una falta de sensibilidad con el otro, y como conse-
cuencia de ello, aparecen sentimientos de baja competen-
cia personal. En este modelo, el agotamiento emocional se
percibe como una tensión, y a la despersonalización como
una forma de enfrentarlo, tendiendo a desarrollar actitudes
poco empáticas hacia los otros, que con frecuencia traen
consigo el surgimiento de sentimientos asociados con la
falta de competencia en el trabajo (ver Figura 1).
Agotamiento
emocional
Despersonalización
Competencia
personal
+
+
Figura 1
Modelo Procesual. Modelo de desarrollo del Síndrome de burnout de Golembiewski (1986).
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VINACCIA Y ALVARAN
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Dentro de las investigaciones encontradas, se retoman
los siguientes aspectos:
1.Variables de personalidad y procesos de burnout: per-
sonalidad resistente y sentido de la coherencia. El presente
estudio analizó la influencia de las variables organizacio-
nales y personales, personalidad resistente y sentido de la
coherencia dentro del proceso de génesis y desarrollo del
burnout, con el fin de determinar si ambos constructos pue-
den ser entendidos como variables de carácter salutogénico
que actúan como factores protectores que disminuyen la
probabilidad de que el individuo desarrolle y experimente
burnout (Moreno, González & Garrosa, 2001).
2. Evaluación específica de los procesos de burnout:
burnout de profesorado y de enfermería. El presente traba-
jo presentó el proceso de construcción y elaboración de
dos instrumentos para la evaluación de los procesos de
burnout; los resultados de confiabilidad y validez de los
instrumentos constituyen nuevas alternativas para evaluar
los elementos específicos del proceso de desgaste profe-
sional (Moreno, González & Garrosa, 2001).
3. ¿Es el rol del estrés un predictor del burnout sobre el
exceso de horas estipuladas en el cuidado de la salud de los
profesionales. El objetivo principal de este estudio fue com-
parar los efectos sobre el exceso de horas estipuladas con las
variables de los roles estresantes (conflicto del rol, ambigüe-
dad del rol y sobrecarga del rol) en las tres dimensiones del
burnout (despersonalización, agotamiento emocional y com-
petencia emocional) (Peiró, Roma, Tordera & Mañas, 2001).
Método
Participantes
La muestra fue compuesta por 60 auxiliares de enfer-
mería de una clínica privada de la ciudad de Medellín, es-
cogida mediante un muestreo no aleatorio. Los participan-
tes eran todos del sexo femenino, con edades que oscilaron
entre los 20 y 40 años, de estrato socioeconómico 1 (bajo),
2 (medio), con un ingreso promedio de $625,000.00 pesos
colombianos, que equivalen a poco más de $223,00 dóla-
res norteamericanos; todas las enfermeras contaban con
educación tecnológica, que corresponde al nivel interme-
dio universitario.
Instrumentos
1) Versión abreviada del inventario de Maslach, desarro-
llada por González - Roma et al. (1998). Éste consta de 9
reactivos que se evalúan en un formato tipo likert con cin-
co opciones de respuesta, que van desde 1= nunca hasta
5= siempre; la escala está diseñada sobre la base de tres
subescalas, 3 reactivos que miden despersonalización, 3
agotamiento emocional y 3 competencia personal.
2) El índice de percepción de estrés laboral (Maeland
& Havik, 1986), que se encuentra conformado por 6
reactivos que se miden es una escala tipo likert, donde
cada respuesta puede ser desde 0= nada hasta 4= mu-
chísimo (sobre cómo el sujeto percibe su trabajo).
3) Inventario sobre habilidades de enfrentamiento al es-
trés de Beech, Burns & Sheffield (1982), compuesto
por 22 preguntas; la escala describe formas de reaccio-
nar del individuo ante situaciones diversas, donde los
sujetos pueden contestar con una respuesta positiva
cuando corresponde a su modo habitual de comportar-
se, o negativamente cuando no corresponde.
4) Escala para la evaluación del apoyo social de Conde
& Franch (1984), derivada de una escala de salud men-
tal desarrollada por el departamento de salud mental
del Estado de California, en los Estados Unidos de Nor-
teamérica. Está compuesta por 6 preguntas donde los
sujetos responden a 4 opciones de respuesta sobre sus
tipos de relaciones sociales que manejan en sus dife-
rentes contextos de la vida diaria.
Procedimiento
Los cuatro instrumentos fueron entregados a las auxi-
liares de enfermería de manera individual. Se les explicó
que los cuestionarios eran diligenciados de manera anóni-
ma dentro del horario de trabajo y disponían del tiempo
máximo de dos días para responder a los mismos; además
se resolvieron posibles dudas con respecto a su contenido
y se realizó la respectiva explicación de cada instrumento,
concretamente qué evaluaban y cómo responderlos. Final-
mente, fueron entregados a la psicóloga o a la jefe de en-
fermería, quienes manejaron un listado que permitió man-
tener un control de la entrega de los instrumentos.
Resultados
Para analizar los resultados se utilizó el paquete estadísti-
co SPSS para windows, versión 8.0. En la primera parte del
análisis estadístico se desarrollaron medidas descriptivas de
todas las variables estudiadas, y posteriormente se llevaron a
cabo correlaciones entre las variables planteadas mediante el
coeficiente de correlación de Spearman, aceptándose niveles
de significación estadística de p < 0,01 y p< 0,05.
En la Tabla 1 se describen las medias, desviaciones
estándar, rangos y percentiles de tres variables estudiadas.
Las medias de los resultados en los niveles del apoyo so-
cial indican que nuestra muestra tiene unos niveles de apo-
yo social moderado en aquellas interacciones o relaciones
sociales que les ofrece la percepción de ser amado, querido
o aceptado. Las medias de los resultados de los niveles de
percepción de estrés laboral indican que nuestra muestra
tiene niveles de percepción de estrés laboral moderados
con respecto a la percepción subjetiva de los eventos vital
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estresantes menores y mayores a los que las auxiliares de
enfermería se encuentran expuestas.
Finalmente, las medias de los resultados de los niveles de
enfrentamiento al estrés indican que nuestra muestra tiene
habilidades de enfrentamiento el estrés medio/altos que les
permiten manejar adecuadamente las demandas específicas
internas y externas relativas a su vida personal y profesional
En la Tabla 2 se presentan por separado los resultados
de las tres subescalas que componen el inventario corto de
Maslach: despersonalización, agotamiento emocional y
competencia personal. Las medias de los resultados de la
subescala despersonalización muestran niveles muy bajos
de sentimientos y actitudes negativas en relación con los
sujetos con los cuales trabajan (pacientes). Las medias para
la subescala agotamiento emocional hacen referencia a que
sus niveles de encontrarse física, mental y emocionalmente
exhaustos son moderados, en tanto que las medias de la
subescala competencia personal muestran altísimos nive-
les de sentimientos de competencia y éxito en el trabajo
profesional.
Luego del análisis descriptivo de las variables, a conti-
nuación se presentan las correlaciones más significativas
encontradas en la investigación.
Tabla 1
Estadísticas univariadas de las medidas de apoyo social, percepción y enfrentamiento del estrés.
Apoyo social
Percepción del estrés Enfrentamiento del estrés
Participantes
60
60
60
Media
18.73
12.42
14.72
DE
7.21
2.99
3.45
Rango
36
12
16
Percentiles
9.10
9.00
10.00
Tabla 2
Media y desviación estándar de los resultados arrojados para cada una de las subescalas que conforman el inventario corto
de Maslach.
Subescala:
Subescala:
Subescala:
Despersonalización
Agotamiento emocional
Competencia personal
Media
4.533
7.650
13.017
DE
1.944
2.30
2.127
En la Gráfica 1 observamos cómo los niveles de apoyo
social, con una media de 18,7 y una DE= 7,21 correlacionan
negativamente con los bajos niveles encontrados en la
subescala despersonalización con una media de 4.533 y
DE= 1,94 con un nivel de significancia (p < 0,01). Lo que
indica que poseer altos niveles de apoyo social resultan ser
un factor protector para no desarrollar sentimientos negati-
vos con respecto a los sujetos con los que se trabaja
(despersonalización).
Por su parte, en la Gráfica 2 encontramos cómo los nive-
les de percepción de estrés laboral, con una media 12, 42 y
una DE =2,99 correlacionan positivamente con la subescala
de despersonalización de Maslach con una media de 4,53 y
una DE = 1,94 con un nivel de significancia (p< 0,05).
Lo que indica que percibir el trabajo estresante, ocupado,
con demasiada responsabilidad lleva a que aparezcan senti-
mientos negativos acerca del sujeto con el que se trabaja.
En la gráfica 3 encontramos como los niveles de la
subescala uno de Maslach, despersonalización, con una me-
dia de 4,53 y una DE = de 1,94 correlacionan negativa-
mente con los niveles de la subescala tres de Maslach com-
petencia personal con una media de 13,01 y una DE= 2,12
con un nivel de significancia (p< 0,01) lo que indica que
no poseer sentimientos negativos acerca del sujeto con
Gráfica 1
Correlaciones entre las variable apoyo social y despersonalización.
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VINACCIA Y ALVARAN
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº 1, 9-16
el que se trabaja lleva a una competencia personal es
decir a la aparición de sentimientos de satisfacción y
éxito profesional.
En la gráfica 4 encontramos cómo los niveles de en-
frentamiento al estrés con una media 14,7 y una DE= 2,99
correlacionan positivamente con los altos niveles encon-
trados en la subescala tres de Maslach, competencia perso-
nal, con una media de13,0 3 y una DE= 2.12 con un nivel
de significancia (p< 0,05) lo que indica que poseer habili-
dades para el enfrentamiento al estrés a nivel laboral
potencializa la competencia personal.
Discusión
El estudio del burnout ha ido creciendo en complejidad a
medida que profundiza en la identificación y evaluación de
sus posibles causas, determinantes y procesos adyacentes. Las
recientes investigaciones parten de un perspectiva integradora
donde no sólo se consideran las variables relacionadas con la
organización, sino que también los investigadores se pregun-
tan por qué las personas responden de manera diferente al
estrés y cuál es el tipo de interacción que se establece entre las
variables organizacionales y personales.
Gráfica 3
Correlaciones entre las variables despersonalización y competencia personal.
Gráfica 2
Correlaciones entre las variables percepción laboral y despersonalización.
Gráfica 4
Correlaciones entre las variables enfrentamiento al estrés y competencia personal.
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TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº 1, 9-16
Teniendo en cuenta lo planteando anteriormente, y para
el cumplimiento del objetivo del presente estudio, se anali-
zaron los cuatro cuestionarios aplicados a las auxiliares de
enfermería. Las puntuaciones obtenidas permitieron encon-
trar ciertas correlaciones entre las variables planteadas.
Para evaluar el síndrome de quemarse en el trabajo, se
utilizó la versión abreviada del Maslach. Contrario a lo que se
esperaba, las auxiliares de enfermería no presentaron puntua-
ciones que hagan suponer que experimentan dicho síndrome,
es decir se obtuvieron bajos niveles de burnout. Empero, hay
que señalar que un análisis más minucioso nos permitió ob-
servar que, en la primera subescala del instrumento de Maslach,
existían bajos niveles de despersonalización, con una media
de 4,53 (DE= 1,94), lo que significa que las auxiliares sienten
que en su trabajo no se han vuelto insensibles con los usuarios
y sí les importa su bienestar.
La segunda subescala, que mide agotamiento emocio-
nal, obtuvo una media de 7,65 (DE= 2,13), es decir, un
agotamiento moderado, lo que indica que las auxiliares de
enfermería se sienten moderadamente desgastadas al fina-
lizar sus jornadas laborales. Mientras, la tercera escala, que
evalúa la competencia personal, alcanzó una media de 13,01
(DE= 2,12), lo que significa que existen altos niveles de
competencia personal, entendida en el sentido de que el
personal considera que, con su trabajo, consiguen aportar
algo valioso a los demás.
Estudios recientes han analizado cómo es que ciertas
demandas y recursos son considerados como predictores y
se encuentran relacionados con cada una de las dimensio-
nes del burnout (Lee & Ashforth, 1996). Según los resulta-
dos obtenidos en nuestro estudio, estamos en condiciones
de asegurar que los diferentes factores analizados resulta-
ron ser protectores, no permitiendo el desarrollo del burnout,
caso del puntaje obtenido en el cuestionario de apoyo so-
cial moderado, con un media de 18,7 (DE= 7,21), lo que
sugiere que dicho apoyo social lleva a que el personal ten-
ga un agotamiento emocional moderado y desarrolle nive-
les bajos de despersonalización.
Dicho en otras palabras, que los factores predictores
del burnout, como son: no creer en el trabajo, no saber afron-
tar los estresores y no tener habilidades de enfrentamiento
al estrés, fundamentalmente, llevan a un incremento del
estrés. Por el contrario, si el personal tiene habilidades para
enfrentar el estrés, creen en su trabajo y se sienten compro-
metidos, ello les permitirá percibir el estrés como realmen-
te es, sin magnificarlo y, por lo tanto, no desarrollar fasti-
dio por el trabajo y enfrentar de una manera adecuada el
trabajo. Finalmente, la evidencia empírica sugiere que
el apoyo social puede reducir el estrés laboral (Peiró &
Salvador ,1993).
Estos resultados coinciden con la investigación desa-
rrollada por Hernández (2001), autora que trabajó con una
muestra de 32 personas de ambos sexos, todos profesiona-
les en el área de la salud (médicos, jefes de enfermería,
auxiliares de enfermería y psicólogos). A dicha muestra se
le aplicó el inventario de Maslach y una escala de evalua-
ción de recursos de afrontamiento, encontrando que los
participantes de esta investigación tenían un nivel medio
en la escala de agotamiento emocional, bajos niveles de
despersonalización y altos niveles de competencia perso-
nal, manifestando adicionalmente que estos profesionales
de la salud se perciben eficaces y eficientes en su labor,
hallazgos similares a los reportados por Martín et al (2002),
quienes trabajaron con una muestra de 36 profesionales de
oncología de un hospital de Granada (España), con el fin
de determinar la presencia del burnout. Al igual que en el
estudio anterior encontraron niveles bajos en las dos
subescalas del burnout: despersonalización, agotamiento
emocional y altos niveles de competencia personal, evi-
denciando diferencias en cuanto al sexo, siendo las muje-
res quienes presentaban el síndrome en mayor grado.
En general, se sugiere que distintos factores como el
entorno físico, el desempeño del rol, la ambigüedad del
rol, las características estresantes del propio trabajo y el
clima organizacional aparecen como principales
desencadenantes del burnout (Peiró 1992), si bien en nues-
tra investigación no aparecen como estresores importantes
para el desarrollo del citado síndrome.
Con respecto a otras variables evaluadas, casos de la per-
cepción del estrés laboral y las habilidades de enfrentamien-
to de estrés, las auxiliares de enfermería perciben su trabajo
moderadamente estresante según los puntajes obtenidos me-
diante el cuestionario de percepción del estrés laboral, con
una media de 12,42 (DE= 2,99), lo que indica que las auxi-
liares definen su trabajo moderadamente cansado, con alto
grado de responsabilidad. Esto implica que, el hecho de que
las auxiliares de enfermería no tengan burnout, no depende
de que no haya estresores, sino también de la forma en cómo
es que, en última instancia, perciben su trabajo.
A su vez poseen habilidades de enfrentamiento al es-
trés moderado, obtenido en los puntajes del cuestionario
de habilidades de afrontamiento el estrés con una media de
14,7 (DE= 3,45). Al respecto, Chalving, Kalichman &
Demi, (2001) señalan en una investigación que las habili-
dades psicológicas de enfrentamiento se encuentran rela-
cionadas con el burnout.
Para Golembiewsky, (1986) el burnout comienza con
la aparición de sentimientos de despersonalización en el
trabajo y, como consecuencia de ello, surgen sentimientos
de baja competencia personal y finalmente se produce ago-
tamiento emocional. Por tanto, los resultados obtenidos en
el presente estudio indican que no es posible el desarrollo
del burnout debido a los bajos niveles de despersonalización
y a los altos niveles de competencia personal.
A manera de recomendación, sería interesante realizar
un estudio similar en un clínica de tercer nivel de atención,
que cuente con una unidad de cuidados intensivos, puesto
que el hecho de que la clínica sea una estructura pequeña y
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VINACCIA Y ALVARAN
TERAPIA PSICOLÓGICA 2004, Vol.22, Nº 1, 9-16
con una atención de segundo nivel trae consigo que los
casos que lleguen a ella no sean muy complicados, es de-
cir, se trata de cirugías generales como hernias, apendicitis;
de otorrinolaringología, como amigdalitis, adenoides,
tímpanoplastia y, en el nivel de ginecología, partos y
cesáreas, entre otras, permitiendo así a las auxiliares de
enfermería un trato más personalizado con el paciente y la
percepción de que el trabajo es menos estresante.
Sería importante realizar un estudio que evalúe direc-
tamente el clima organizacional, con el objeto de identifi-
car si resulta ser un estresor mayor y permitir así identifi-
car aquellos aspectos de la organización que se encuentran
ligados a la motivación de las auxiliares de enfermería frente
a su trabajo. Por último, y en cuanto a las implicaciones
del presente estudio exploratorio, resulta evidente la im-
portancia de instrumentar estrategias para manejar el es-
trés ocasionado por las condiciones de la actividad laboral
en los servicios de salud. Es importante, asimismo, señalar
algunos elementos de intervención psicológica que se pue-
den instrumentar desde la prevención primaria en el nivel
individual y organizacional, a fin de reducir el riesgo de
desarrollar burnout.
En el nivel individual es necesario realizar una labor
educativa con el fin de modificar y/o desarrollar actitudes
y habilidades que permitan mejorar la capacidad de los pro-
fesionales de la salud para enfrentar las demandas de su
trabajo, realizando actividades externas al trabajo, como
mantenimiento de relaciones personales, familiares y de
compromiso social.
Como estrategias preventivas en el nivel organizacio-
nal se considera importante combatir las fuentes de estrés
que genera el trabajo en servicios de salud mediante la va-
riedad y flexibilidad de la tarea, realizando además progra-
mas educativos donde se resalte la conformación de equi-
pos de trabajo de modo que el personal participe en los
procesos organizacionales y que a su vez tenga un adecua-
do reconocimiento por la labor que desempeñan mediante
refuerzos sociales, buscando con ello aumentar su nivel de
compromiso con la institución, lo que, eventualmente, po-
dría reflejarse en una mayor productividad y una mejor
calidad en la prestación de los servicios. De esta manera,
todas las estrategias deben apuntar a evitar y disminuir el
estrés laboral y con ello la probabilidad de que se desarro-
lle el síndrome del burnout.
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